“La violencia no puede seguir, tenemos que cambiar o nos vamos a destruir solos”, fueron las palabras del obispo de Celaya, Benjamín Castillo Plascencia con respecto a la ola de violencia que desató en el estado en días pasados; advirtió que se debe trabajar desde el seno familiar, que es la base de todo.“
“(La familia) es de donde salimos todos los ciudadanos, buenos y malos, salimos para hacer una sociedad buena o mala, influir positivamente o negativamente, y es por ello que se debe trabajar desde el núcleo familiar, de donde parte todo”, expresó.
Y aunque considera que las estrategias se seguridad que han implementado los órdenes de gobierno funcionan “a medias”, argumentó que son mecanismos de ayuda, “y no funcionan por arte de magia; hay que valerse de esas ayudas y otras más”, expuso.
El Obispo hizo hincapié en la educación, refiriéndose no solamente en aquella que se da en las escuelas, sino que también “hay que educar el corazón del hombre”, dijo.
“Hay que educar a la persona para convivir, para hacer una sociedad fraterna, una sociedad donde participemos y cooperemos todos”, indicó.
A decir de Castillo Plascencia es la sociedad en general quien ha fallado en materia de seguridad, pues tanto la autoridad y la ciudadanía deben contribuir a mejorar.
“Que la autoridad agarre lo que le toque y que nosotros agarremos lo que nos toque, no podemos decir: nada más la autoridad, desde luego que hay que exigirles cumplan su deber, pero ¿nosotros estamos cumpliendo con el nuestro?”, cuestionó Benjamín Castillo.
Cabe recordar que sólo en el transcurso de la semana asesinaron a seis personas en diversos municipios; primero el alcalde electo de Jerécuaro, Rogelio Sánchez; en Villagrán dos hombres murieron baleados y un tercero resultó lesionado, éste último falleció días después en el Hospital Regional de Celaya; en otra colonia de Villagrán se encontró un cuerpo sin vida al interior de una camioneta; y el último fue asesinado a bordo de su camioneta en Juventino Rosas.
Comparte con Arzobispo de León
Benjamín Castillo Plascencia está de acuerdo con el arzobispo de León, Alfonso Cortés, quien presidió una asamblea a fín de mejorar el trabajo pastoral, donde la educación debe estar basada en valores y sentido de responsabilidad.
“Una educación que no se quede nada más en formalismos; buscar una educación que forme a la persona y que la disponga a afrontar la realidad de forma crítica, pero comprometida”, finalizó.
Cumple 5 años en la Diócesis de Celaya
Benjamín Castillo Plascencia cumplió cinco años como Obispo de la Diócesis celayense el pasado 23 de junio, razón por la cual algunos feligreses organizaron una pequeña kermés en la Catedral ayer.
Preocupa a feligresía
José de Jesús Martínez Zepeda, obispo de la Diócesis de Irapuato, opinó que el asesinato del alcalde electo en Jerécuaro, Rogelio Sánchez Galán, es un signo de que la violencia se extiende de Michoacán hacia Guanajuato.
Martínez Zepeda destacó que la feligresía guanajuatense está preocupada por el aumento de la inseguridad.
“No hay recursos que alcancen para satisfacer realmente las necesidades de este país, cuyos signos de deterioro moral y ético crecen cada día”, opinó.
El obispo de la Diócesis de Irapuato, comentó que en la primera visita que realizó, no se registró la misma preocupación de los guanajuatenses por el tema de la seguridad, por lo que indicó se necesita la participación de las organizaciones policiales, la Iglesia, pero también de los ciudadanos y los maestros.
“Todo el mundo quisiera que el Obispo y el Ejército, la Policía y las autoridades resolvieran el problema, pero también tienen que ver el tema de la educación con los padres de familia, es una tarea pendiente que tenemos que atender muy urgentemente, incluso con los maestros tenemos que hacer un trabajo conjunto, porque no podemos hacer nada sin ellos”.