Las medidas de control contra las importaciones subvaluadas de calzado, ya han dado resultados.
El año pasado ingresaron al País 21 millones de pares a un precio promedio declarado en aduanas de menos de 25 pesos, según bases de datos oficiales consultadas por AM.
En contraste, entre enero y abril de 2015 no ha ingresado ni un solo par a ese precio.
De acuerdo con el Sistema de Información Arancelaria elaborado por la Secretaría de Economía y la Dirección de Aduanas, en todo 2014 se importaron 14 millones 750 mil pares de sandalias de plástico y 6 millones 250 mil pares de zapatos con espigas fijas a la suela, con un valor de entre 1.75 y 1.85 dólares.
Tan sólo en esas dos fracciones arancelarias sumaron 21 millones de pares a un precio promedio de 25 pesos, al tipo de cambio del año pasado.
Ambas fracciones son dos sobre las que las autoridades y empresarios zapateros tenían sospechas de que se incurría en subvaluación.
Es decir, los importadores declaraban un valor inferior para pagar menos impuestos, que en términos técnicos se conoce como contrabando documentado.
La caída
Las importaciones de las dos fracciones mencionadas sufrieron un desplome en el primer cuatrimestre de 2015.
Entre enero y abril del año pasado ingresaron 7 millones de pares de la fracción 6402.99.01, correspondiente a sandalias y artículos similares de plástico, cuya suela fue moldeada en una sola pieza.
Cada par de este tipo de sandalias fue importada a un precio promedio de 1.75 dólares.
En el mismo primer cuatrimestre (enero-abril), pero de 2015, la importación de este tipo de calzado bajó 69%, ya que sólo ingresaron 2 millones 138 mil pares.
Pero además, el precio promedio por par se elevó a 5.48 dólares, que equivale a 83 pesos al tipo de cambio vigente en el primer cuatrimestre de 2015.
Con las medidas de control establecidas en las Aduanas, el precio promedio de las sandalias subió 213%.
Más casos
Otra fracción en la que bajó el volumen de importación y subió su precio promedio, fue la 6405.20.99, que corresponde a calzado textil.
Entre enero y abril de 2014 se importaron 835 mil 235 pares de esta fracción, y en el mismo periodo de 2015 sólo ingresaron 287 mil 919 pares. La reducción fue de 65%, según las bases de datos de Aduanas.
En contraste, se duplicó el precio de importación de este tipo de calzado, al pasar de 2.13 dólares en 2014 a 4.32 en 2015.
Es decir, entró menos calzado y a mayor precio.
Este mismo fenómeno se replicó en la fracción 6402.20.01, descrita como “calzado con la parte superior de tiras o bridas fijas a la suela por espigas”.
De esta fracción se importaron de enero a abril del año pasado 3 millones 236 mil pares, y en 2015 bajó a 2 millones 298 mil, es decir, un descenso del 29%.
El precio se elevó de 1.85 dólares en 2014 a 2.41 en 2015.
En todo tipo de calzado
El aumento del precio de importación se ha dado en la mayoría de las fracciones.
La Unidad de Investigación de AM comparó todos los tipos de calzado importados, y encontró que el valor promedio por par subió 28%.
De 8.96 dólares que se cotizaba cada par en 2014, subió a 11.45 en 2015. Lo anterior equivale a 134 pesos por par el año pasado a 171 pesos este año.
Hubo fracciones con incrementos mayores. Por ejemplo, el calzado de deporte diverso se importó en 2014 a un precio promedio de 10.59 dólares y este año subió a 18.79.
Auditan cargamentos en 9 aduanas
La reducción de las importaciones y el incremento del precio promedio por par son consecuencia de una serie de acciones de control que desde agosto del 2014 aplican las autoridades aduanales en coordinación con el sector empresarial.
Restablecieron los precios estimados de garantía en la importación de calzado y se limitó el número de aduanas autorizadas.
Antes se podía importar zapato por 33 aduanas, y a partir de agosto de 2014 sólo pueden ingresar por nueve.
También se creó el Padrón Sectorial de Importadores de Calzado, al que sólo pueden inscribirse empresas que cumplan con un perfil de competidor leal. Empresas con antecedentes de subvaluación, serán eliminadas.
Los importadores están obligados a avisar al SAT con 5 días de anticipación cualquier operación que implique introducir a México calzado extranjero.
“Deberán incluir las facturas de compra, los documentos de embarque, los pagos de flete y seguros de la mercancía; con ello, el SAT podrá evaluar si la operación se presume con precios subvaluados y definir los procesos de revisión anticipada”, precisa la regla establecida por las autoridades aduanales.
Además se acordó realizar revisiones y auditorías ‘sorpresa’ a todas las importaciones de calzado y colocar en las aduanas a 10 observadores de las Cámaras de Calzado, para verificar que no ingrese zapato subvaluado.
Una medida adicional fue que a partir de 2015 se suspendió la desgravación arancelaria a las importaciones de calzado. Todas las importaciones deben pagar un arancel entre 25 y 30%.
Beneficia a zapateros locales
La reducción en las importaciones ha beneficiado a fabricantes de calzado del estado.
“En el 2013 el sector calzado se vio muy afectado por las importaciones, en el 2014 siguió la tendencia y ahora (que se ha frenado) a muchas empresas ha beneficiado en cuestión de producción”, dijo Mauricio Enrique Valdés, quien ha sido asesor de cadena de valor de empresas como Capa de Ozono y Pirma.
Opinó que el futuro es prometedor para la industria zapatera de Guanajuato, ahora que se pusieron barreras para frenar el calzado subvaluado.
También beneficiará que el costo de manufactura se ha elevado en China, dijo el consultor.
“El aumento de precio de mano de obra (en China) está obligando a los mexicanos a fabricar y no importar, lo que va ampliar la base productiva de Guanajuato, y lo va a convertir en un polo de abastecimiento muy importante, en al menos los próximos 5 años”.
Reflejan crecimiento
Jesús Martínez, gerente comercial de Calzado Chabelo, consideró que la reducción de las importaciones repercutirá en más producción de calzado.
“Ayudará a generar más empleos y sobre todo hacerse de más proveedores nacionales”.
Durante el 2014 Chabelo resintió el aumento de la entrada del calzado subvaluado, pero logró mantener cifras favorables.
“El producto que manejamos se vio a la alza en comparación al año pasado, el crecimiento fue de entre un 20 y 25%”.
Raúl Flores Oliva, gerente de ventas de Boost Tenis, coincidió en que las restricciones al calzado extranjero los ha beneficiado, al lograr más ventas.
Dijo que de realizar 30 mil pares a la semana, aumentaron 15% la producción.
Pero no a todos
American Life, empresa dedicada a la fabricación de calzado del concepto Fast-fashion, no percibe una reducción en las importaciones.
“Cada vez hay más zapato muy barato”, dijo Daniel Cardona, director de la empresa.
Dijo que la presencia de importaciones ha afectado a su empresa, dado que sus clientes optan por comprar un calzado de menor precio, aun cuando no es de la mejor calidad
“Yo no he notado un cambio positivo, no sólo lo noto en los mercados, sino también en mis clientes que siguen comprando ese tipo de calzado”.
Consideró que las autoridades deben ser más estrictas para que se cumplan las reglas de control de las importaciones subvaluadas.
Baja 25% importación
El volumen de calzado importado tuvo una reducción de 25% en el primer cuatrimestre del año, revelan estadísticas de la Dirección de Aduanas.
De enero a abril ingresaron legalmente 26 millones 260 mil pares de calzado, mientras que en el mismo lapso del año pasado habrían sido importados 35 millones 267 mil pares.
Es decir, entraron 9 millones de pares menos.
La reducción en el volumen se dio en casi todas las fracciones.
Por ejemplo, entre enero y abril del año pasado se trajeron del extranjero 1 millón de pares de calzado plástico para deporte, mientras este año sumaron 531 mil.
El calzado importado para niños bajó de 675 mil pares en el primer cuatrimestre de 2014 a 376 mil en 2015.
Domina China
El 56.5% del calzado importado este año llegó de China, lo que representó 14 millones 845 mil pares.
Otros 6 millones 946 mil pares llegaron de Vietnam (el 26.4%) y un millón 861 mil de Indonesia (7%).
Es decir, casi el 90% de las importaciones de zapato llegaron este año de tres países asiáticos.
El otro 10% se lo repartieron 54 países.