Daniel Gutiérrez Pacheco, el único detenido y acusado hasta el momento por el feminicidio en la Colonia Narvarte, identificó por nombre de pila a los otros dos sospechosos.
En su declaración ministerial, contenida en la averiguación previa FBJ/BJ-1/T2/4379/15-07 a la que Grupo Reforma tuvo acceso, el acusado de 42 años de edad afirmó que se llaman José Abraham y Omar.
El consignado a un juzgado de Reclusorio Oriente, aseguró que el día de los asesinatos -viernes 31 de julio- estaba en su domicilio, en la Colonia Granjas Coapa, cuando José Abraham le marcó a su teléfono para invitarlo a visitar a una chica colombiana.
Afirmó que José Abraham tiene entre 25 y 30 años, mide 1.70 de estatura, es de complexión regular, tez morena y cabello a rape tipo militar. Dijo que lo conoció hace 8 ó 9 meses en el estacionamiento de una tienda comercial de Calzada del Hueso y Miramontes, donde el sospechoso trabaja como “viene-viene”.
“Al parecer fue policía preventivo aquí en el Distrito Federal y al parecer estuvo detenido por un problema con unos detenidos”, apuntó.
Gutiérrez Pacheco, quien estuvo preso entre el 2000 y el 2005 por violación y lesiones, aceptó la invitación y fue al departamento de Luz Saviñón con Omar.
De esta persona señaló que tiene entre 20 y 25 años, mide 1.60 de estatura, de complexión delgada, tez blanca, cabello peinado hacia atrás y con una cicatriz en la frente, y se dedica a hacer malabares en los cruceros de Miramontes.
En el sitio los esperaba José Abraham en un Renault Megan color verde.
Contó que sostuvo relaciones sexuales con Yesenia, y luego José Abraham con Mile, hasta que alrededor de las 14.30 horas los corrió la empleada doméstica, Alejandra.
“Yo me salí y esperando el elevador salió Abraham y me dio una maleta y me dijo ‘toma, son mis cosas’, y la tomé porque sabía que tenía una relación con la colombiana”, dijo.
En la puerta del estacionamiento esperó 4 ó 5 minutos hasta que Abraham llegó con la llave. Gutiérrez Pacheco fue al Megan, metió la maleta en la cajuela, mientras Abraham se iba en el Mustang de Mile.
De acuerdo con el acusado de los feminicidios de Mile, Yesenia, Nadia y Alejandra y el homicidio de Rubén, éste esperó por 15 minutos hasta que salió Omar y ambos se fueron en el Megane.
El acusado apuntó que se enteró del multihomicidio el domingo e increpó por teléfono a sus dos compañeros, quienes le dijeron que no habían sido ellos.
Pacheco Gutiérrez, identificado por una huella dactilar que dejó en un clóset, fue detenido la noche del martes en la unidad habitacional donde vivía.
Les robaron celulares
Aunque la Procuraduría del DF rastreó durante dos días la señal GPS del teléfono de Mile Martin, la extranjera asesinada junto con otras tres personas en la Narvarte, los Policías de Investigación nunca encontraron el celular.
Los tres homicidas hurtaron los celulares de las víctimas y el de “Nicole”, como conocían a la mujer de origen colombiano, estuvo encendido durante dos días.
Eso permitió que la PGJDF rastrear el celular con número 55-2092-1598, en las delegaciones Coyoacán y Tlalpan, pero nunca dieron con los delincuentes, que finalmente apagaron el aparato.
En su declaración ministerial la única mujer que sobrevivió porque salió a trabajar en la mañana, indica que Mile tenía un mes y medio viviendo con ellas e ignoraba en que trabajaba.
“No se como administraban sus finanzas”, declaró ante el MP.
En la averiguación previa FBJ/BJ-1/T2/4379/15-07 la declarante indica que la aceptaron porque fue recomendación de otra compañera que ocupaba antiguamente el cuarto, y que se embarazó, por lo que tuvo que dejarlas para viajar con su familia.
“Se despedían dos chavos con voz varonil, tampoco le di importancia y continúe vistiéndome para el trabajo percatándome antes de irme que había cartones de cerveza en el departamento”, declaró la mujer ante el MP.