Nery Abraham Reyes Lara, perdió la batalla contra el cáncer a sus apenas 25 años de vida, de los que dedicó gran parte en ayudar a los demás como Bombero de Celaya, institución a la ingresó desde los 14 años, cumpliendo uno de sus más grandes sueños.
Desde los cinco años, Nery Abraham llevaba consigo el interés de salvar vidas, ayudar al próximo y combatir el fuego, entre las otras muchas funciones que realizan los Bomberos.
Su madre, Leticia Lara Servín, dijo que desde entonces su hijo le pidió que le comprara unas botas de plástico y una calzón de color amarillo, con lo cual era feliz, jugando y sintiendo que era parte de la corporación.
Con el tiempo se hizo fanático de la película ‘Marea de Fuego’ y ‘Brigada 49’, y cada vez que salía al Centro con su mamá, le pedía que fueran a ver los camiones en la estación de Bomberos, en donde soñaba con cumplir su sueño.
A los 14 años, su tía lo llevó para ver si lo aceptaban como voluntario, y el joven pidió entrar aunque sea lavando los camiones o solamente aprendiendo, de lo que a la larga sería su vocación.
“Cuando estábamos por aquí paseando en el Centro o que teníamos que hacer pendiente, me decía: llévame a la estación de Bomberos, quiero ver los camiones; y lo paraba afuera, chiquito, y ahí lo dejaba y disfrutaba ver los camiones y cómo salían, él nació con eso del carisma para que la gente lo acogiera”, señaló Leticia.
Además, comentó su mamá, siempre fue respetuoso por la vida animal, a tal grado que adoptó cinco perros y un gato, muchos de ellos que recogió de la calle, incluso algunos que curaba y alimentaba en su departamento, hasta conseguirles un hogar.
Nery será recordado por su familia como un luchador, que cumplía todos sus objetivos aunque le costara trabajo, ejemplo de ello es que en mayo terminó su carrera en Ingeniería Industrial.
La trágica noticia

Apenas hace dos semanas, Nery comenzó a sentirse mal y, tras realizarse algunos estudios, le diagnosticaron que padecía cáncer, y que ya se había extendido a varias partes de su cuerpo, entre otros tumores en la cabeza.
Debido a su enfermedad, tuvo que ser hospitalizado, pero los doctores no daban muchas esperanzas de recuperación, por lo cual tuvieron que darle la mala noticia y el jueves por la noche falleció rodeado de su familia.
“Esta fiesta que él organizó para cuando muriera, esto es una fiesta; créanme que yo en vez de sentirme en un velorio me siento en una fiesta, me siento tan bendecida, tan fuerte que no les niego que a veces me caigo y lo quisiera despierto y acá echando relajo, pero me dio una gran enseñanza”, dijo la señora Leticia.

‘Yo quisiera tener a más como él’

Compañeros del Cuerpo de Bomberos recuerdan a Nery como un gran amigo, quien era dedicado a su trabajo y entregado para mejorar día a día, y que solía transmitir sus conocimientos con quien quisiera aprender cosas nuevas.
Luis Ortíz, comandante en jefe del Cuerpo de Bomberos, señaló que conoció a Nery desde que ingresó a su corta edad a un grupo conocido como Los Rinos, y que desde entonces mostró grandes aptitudes que lo llevarían a permanecer 11 años como un ejemplo a seguir.
En el Departamento de Bomberos hizo un grupo muy unido de amigos, tuvo la facilidad de adaptarse a las condiciones de un trabajo que implica mucho esfuerzo y tiempo, ya que le gustaba todo lo que implicaba el apagar fuego y el rescate con cuerdas.
Además contó con capacitación en otros lados, no se quedaba con lo que aprendía, sino que buscaba ser mejor cada día y eso transmitirlo a sus compañeros de trabajo.
“No se quedaba nunca con lo que tenía, siempre lo enseñaba a los demás, tenemos unas fotos de una prácticas en la azotea haciendo rapel, prácticas con fuego, con ganas de enseñar, yo quisiera tener muchos Nerys en la corporación, ojalá haya dejado ese gusanito en cada uno de nosotros para todos poder repartir lo poquito que sepamos”, indicó el Comandante.
La despedida

El cuerpo de Nery fue velado en la corporación de la calle Pípila desde la noche del jueves y hasta las 3 de la tarde de ayer en donde se dio el último pase de lista, para enseguida desplegar un recorrido por parte de las corporaciones de Bomberos, Protección Civil y Cruz Roja.
El desfile tendría lugar por las calles de Emeteria Valencia, Miguel Hidalgo y luego por la Calzada Independencia en sentido contrario para celebrar a las 4 de la tarde la misa de cuerpo presente.
Finalmente, tras la celebración religiosa, se dirigirían por la calle Francisco I. Madero, Benito Juárez, Pípila, Ignacio Camargo y Lázaro Cárdenas, ya que los restos fueron sepultados en el panteón sur.

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