Con signos especiales como el agua bendita, la vestidura blanca, la vela y el óleo, seis pequeños recibieron el primer sacramento de iniciación cristiana en el templo parroquial de La Asunción.
Luego de haber escuchado el evangelio, el sacerdote recordó a los papás y padrinos de los niños, que parte de su papel en la educación de los pequeños, era enseñarles el amor de Dios y la religión católica.
En la cabeza y en el pecho, los niños recibieron el óleo en señal de fortaleza para vencer el pecado, como señal de pureza se les puso en su cabecita agua bendita, como señal de la luz de Cristo los padrinos encendieron la vela del cirio pascual, luego los nuevos católicos fueron cubiertos con una sabana blanca, que simbolizó la pureza.
“Yo te bautizo con el nombre de…..” fueron las palabras que el presbítero Aurelio García García, encargado de administrar el sacramento, dijo a cada uno de los pequeños al rociar su cabecita con agua bendita.
Para finalizar la ceremonia, el Padre pidió al Creador bendijera a las mamás, a los papás, a los padrinos y a los nuevos católicos, pidiendo bendiciones de acuerdo al papel que día con día desempeñarán.