Tal vez no son los de moda ni salgan en los comerciales de la televisión, pero a pesar de no tener efectos especiales, utilizar baterías o un cargador los juguetes tradicionales continúan siendo los clásicos regalos para los Reyes Magos que prefieren que los pequeños echen a volar la imaginación.
Los colores brillantes y detalles hechos a mano son una característica principal de estos juguetes de los cuales hay una gran variedad.
Desde los juguetes donde no importa la edad como los yoyos, baleros, pirinolas o trompos hasta los pizarrones, caballos de palo o mecedoras, al igual que trenes, trailers y coches para los niños.
Y las salas, comedores, roperos o mesas pequeñas para las niñas.
Todas estas piezas, la mayoría echas a mano por artesanos de Michoacán, han pasado de generación en generación por lo que se dice que son juguetes para heredar.
“Yo jugaba con puras cositas de madera, me duraban años y me divertía mucho”, comentó Lourdes Moreno, madre de familia.
A decir de comerciantes y artesanos que se dedican a la elaboración de este tipo de juguetes, a consecuencia de la llegada de la tecnología y los nuevos juguetes las ventas no son como antes.
Sin embargo, gracias a los Reyes Magos tradicionales que siguen llevando a las casas de los niños los presentes de madera, éstos siguen existiendo.
“Se venden más lento pero gracias a Dios se siguen vendiendo, la gente los sigue buscando y eso es lo bueno”, comentó María de Jesús Alonso, comerciante.
Los juguetes de madera son buenos para desarrollar la imaginación de los niños, señalaron algunos padres de familia.
“Son mejores porque provocan que los niños jueguen con la imaginación, no soy muy fan de que los niños pequeños tengan juguetes que fomentan el ocio como los videojuegos y más porque algunos son muy violentos”, dijo Martha Chávez, ama de casa.
“Ojalá que todos preservaramos las tradiciones mexicanas en nuestros hijos”, finalizó.