Historia 162
Esta es la historia 162 de 450 que te contaremos sobre León
Todo empezó como un rumor: un flamenco en León. Para muchos sonaba improbable; para otros, motivo suficiente para ir a comprobarlo, como el fotógrafo leonés Luis Mauricio Mena Páramo, mejor conocido en las redes sociales como “Luisave”.
León, una ciudad sin tradición en la observación de aves acuáticas, se convirtió, sin proponérselo, en escenario de uno de los episodios más singulares registrados por naturalistas en México.
Es ampliamente conocido entre los leoneses que, presuntamente desde 2014, habitaba en el Parque Metropolitano de León un flamenco americano llamado Flavio.
Para Luis Mauricio, sus visitas al Parque Metropolitano de León comenzaron a cambiar. Este parque —conocido por generaciones como un espacio de rutina, de ejercicio, de fines de semana en familia— empezó a tener otro punto de atención en el lago.
Ahí estaba Flavio
La atención de los visitantes en esa época se centró en un flamenco americano sin origen claro que, sin proponérselo, transformó las visitas. Personas llegaban preguntando por él, se detenían largos minutos observando el agua, levantaban cámaras, señalaban a la distancia, comparte Luis Mauricio; así que verlo se volvió parte de la experiencia.
Sin información concluyente sobre su origen o permanencia, este ejemplar se convirtió en una de las aves más carismáticas y fotografiadas del lugar, además de un símbolo para observadores y amantes de la naturaleza.
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Una imagen que cruzó fronteras
Cinco años después, el 29 de mayo de 2019, la historia dio un giro inesperado. El fotógrafo leonés detectó un segundo flamenco en el mismo espacio, pero no era igual.

La diferencia no era evidente para todos, pero sí para quien llevaba años observando aves en el lugar.
León, sin antecedentes relevantes en la presencia de estas especies, se convirtió, inesperadamente, en el centro de un debate entre observadores, fotógrafos de naturaleza y ornitólogos de distintos países.
Fue un momento mágico y un regalo muy especial de la naturaleza… el reto era obtener una fotografía de ambos flamencos de perfil para confirmar si el recién llegado era una especie distinta al flamenco americano.”
La evidencia fue analizada por el especialista Alexander Dzib, reconocido por su trayectoria en el estudio de flamencos a nivel mundial, quien confirmó que: “Efectivamente, por increíble que parezca, se trataba de un flamenco chileno.”
La historia dejó de ser local. El hallazgo fue destacado en plataformas internacionales y generó interés entre científicos, fotógrafos y observadores de aves en distintos países. León, sin proponérselo, estaba en el mapa mundial por este acontecimiento.
La observación fue destacada en la plataforma internacional iNaturalist como observación del día y de la semana, además de figurar entre las más comentadas a nivel global.
Su relevancia la colocó entre las 20 observaciones más valoradas de 2019, dentro de una base de más de 13 millones de registros de biodiversidad.
Y entonces fueron tres
Después ocurrió lo inesperado. Sin previo aviso, tres flamencos coincidieron en el lago. Flavio, Frida y Fede convivieron en el mismo escenario, armónicamente con las demás aves acuáticas del Parque Metropolitano.

Su presencia convirtió cada visita en una búsqueda, cautivando a visitantes, fotógrafos y observadores de aves.
Durante cuatro años, fueron monitoreados y registrados, como si la naturaleza hubiese decidido contar su propia historia ante los ojos de nuestra ciudad.
Aunque no existe una explicación definitiva, algunas hipótesis apuntan a factores ambientales y posibles efectos del cambio climático.
Y un día, ya no estuvieron
El 1 de abril de 2023 se registró la última vez que fueron vistos juntos. Después, solo quedaron reportes aislados en otras zonas del país, sin despedida y sin explicación.
Posteriormente, solo existen reportes en la zona lacustre de Cuitzeo, en marzo de 2024, y en el lago de Yuriria, en julio del mismo año. Desde entonces, su paradero permanece desconocido.
Su lente más allá de las aves
La labor de “Luisave” ha sido reconocida a nivel nacional, obteniendo el segundo lugar en la categoría de mayor número de observaciones dentro de la red de biodiversidad más grande de México.

El reconocimiento fue entregado en el Museo Soumaya, en la Ciudad de México, durante una ceremonia que reunió a destacados naturalistas del país. Ahí recibió el galardón de manos del ingeniero Carlos Slim.
Para “Luisave”, las aves no solo son objetos de estudio, sino indicadores del estado del planeta. Considera que su presencia y diversidad reflejan la salud ambiental de los ecosistemas.
“Si mejoramos la calidad del aire y del agua del Parque Metropolitano, estaremos dando señales claras de que avanzamos en la protección de nuestra casa común”, señala.
Su invitación es levantar la mirada, observar más el cielo que la pantalla, descubrir que, sobre nuestras cabezas, ocurre un universo constante que rara vez atendemos.
Quizá, en ese ejercicio de atención, aparezca una nueva especie. O quizá, simplemente, reaprendamos a mirar, menciona.
“Abusamos de la Madre Tierra porque la creemos nuestra posesión. Pero el día en que entendamos que somos parte de ella, comenzaremos a tratarla con amor, respeto y gratitud.”
DAR
En el marco de los 450 años de la fundación de nuestra ciudad, en Grupo AM desarrollamos el proyecto 450 Historias de León, una iniciativa para recuperar, preservar y compartir la memoria de nuestra ciudad.
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