¡Oiga, escuche… Cuide sus oídos! Hoy es su día.
El oído es uno de los órganos más pequeños y delicados del cuerpo humano. Tanto que de un descuido puede perderse, explicó María Concepción Cobá Pastrana, audióloga de la Unidad Médica de Alta Especialidad, número uno del IMSS León.
La función principal del oído es percibir sonidos y regular el equilibrio espacial del cuerpo. Su importancia es vital.
La contaminación auditiva, el peor enemigo de nuestros oídos.
Actualmente en nuestra sociedad hay muchas lesiones por ruido. El uso desmedido de los aparatos electrónicos como los audífonos, el motor de las motocicletas y de los autos afecta directamente.
Desafortunadamente la sordera no tiene que ver con la edad. Y para poder escuchar por muchos años más es recomendable bajarle al volumen de los audífonos.
Los traumas acústicos, que generan sordera por el uso excesivo de audífonos, bocinas y contaminación auditiva se está presentando en jóvenes de entre 18 y 20 años.
Y si pensaba que limpiarse los oídos con hisopos era lo correcto, está en un error.
Una práctica muy común entre las personas es introducir un hisopo para retirar la cera o cerilla de las orejas, sin embargo, esta practica a lo único que puede producir es una lesión.
Lo peor es introducir llaves, lápices, ganchos y pasadores al conducto. La recomendación es que ningún objeto debe de entrar en nuestro receptor sonoro.
La cerilla protege a los oídos de partículas diversas como el polvo, por eso no debe de quitarse.
Lo recomendable para tener higiene en los oídos es evitar el uso de cotonetes, limpiar el exceso de cerilla con agua y jabón al momento del baño y secar suavemente el conducto externo con la toalla.