En el Panteón Municipal del Norte, dos sepultureros son los encargados de realizar el trabajo que hacían nueve personas.
Una de las principales carencias en el panteón es la falta de personal, admiten trabajadores. Sepultar, cavar, exhumar, enterrar, entre otras actividades, son los deberes de los sepulteros, desde hace dos años.
“Nos hace falta personal, por eso está así. Francamente, si no hubiera sido por el periodicazo, no hubieran venido. Somos dos personas, no nos damos abasto. La falta de personal está desde el 2014. Hace dos años había nueve sepultureros y entre todos hacíamos todo el trabajo”, platicó uno de los trabajadores del panteón, quien por temor a perder su trabajo solicitó que se omitiera su nombre.
A dos días de la primera visita realizada por am, la imagen del cementerio ha cambiado, aún se observa basura, pero también cuadrillas de limpieza que recogen los desechos.
“Llegaron ayer por la tarde (el lunes), nos están apoyando a recoger la basura que hay en los pasillos. La verdad siempre han venido pero solo una vez a la semana y nunca a recoger como lo están haciendo ahora”, platicó el trabajador.
Los empleados aseguraron también que la solicitud de más personal a la Dirección de Salud se ha realizado varias veces, sin tener respuesta.
También reconocieron que no a todos les atrae el trabajo de sepulturero, pues aunque es una tarea de ocho horas y cuentan con prestaciones de ley, el sueldo no es atractivo y la tarea que realizan menos todavía.
“Es mentira que aquí trabajen seis personas, aquí solamente somos dos y algunos días nos apoya otro compañero, a lo mucho somos tres personas. El panteón de San Nicolás es el que tiene más personal y está más pequeño.
“Es difícil conseguir a quien quiera dedicarse a esto, a muchas personas no les gusta, dicen que les da miedo, a otras les da asco, pero yo y mis compañeros lo vemos como un trabajo normal”, añadió el trabajador.
El lunes, el propio alcalde Héctor López Santillana reconoció que faltaba personal en el lugar, sostuvo que debían ser nueve trabajadores y que solamente había seis.
Los empleados platicaron que contratar más personal o reubicar a algunos de los sepulteros que se encuentran en el panteón de San Nicolás, ayudaría un poco a resolver la problemática
Diariamente en el Panteón Municipal Morte se realizan de ocho a nueve exhumaciones, cada una de las cuales dura poco más de 30 minutos.
Además de la falta de personal, el agua que utilizan para el servicio de baños públicos y riego se abastece de un pozo, mismo que es rellenado por pipas o por el agua del panteón vecino, que es privado.

Y van también de la Secretaría

Ayer, además de la presencia de las cuadrillas de limpieza municipal, al Panteón Municipal del Norte acudieron inspectores de la Jurisdicción Sanitaria VII, que pertenece a la Secretaría de Salud del Estado.
Los inspectores recorrieron el cementerio acompañados de personal del panteón.
Joel Alfaro, uno de los supervisores, señaló que realizaban una inspección general al panteón y explicó que aunque las mismas se realizan por lo menos una vez al año, casi siempre antes del 2 de noviembre (por la conmemoración del Día de Muertos), esta vez los mandaron “de manera exprés”.
En tanto, personal de comunicación social de la Secretaría de Salud aseguró que a raíz de un reporte ciudadano, que señaló un posible riesgo sanitario, acudió el personal de la Jurisdicción. Aseguró que en caso de que exista el riesgo, se emitirá una recomendación al Municipio de León.
Luego de publicar ayer que había huesos a la vista en el Panteón San Nicolás, am buscó la postura de la Dirección de Salud municipal, sin tener respuesta.

Tiran desechos sin desinfectar

Durante un nuevo recorrido por el Panteón del Norte, se observó que el cuarto a cielo abierto donde había basura, coronas y féretros expuestos de manera desordenada, fue ya arreglado. 
  El propio director de Salud Municipal, Mario Sopeña Mata, reconoció el lunes que el sitio lucía “medio tétrico”.
El lugar lucía ayer barrido, sin tanta basura, aunque los féretros ahí siguen. Ese es su lugar, donde se almacenan después de quitar los restos cuando se realiza una exhumación.
am atestiguó ayer uno de estos procedimientos.
Luego del papeleo administrativo que realizan los familiares para recibir los restos de sus difuntos, a cinco años de haberlos enterrado, un sepulturero va por el féretro y lo lleva al cuarto de exhumación.
Allí, para abrir el ataúd, se encuentra el otro sepulturero y pueden ingresar algunos familiares; sin embargo, estos no reciben ningún tipo de protección como guantes o cubreboca. Los sepultureros son los únicos que cuentan con ellos.
Después, los restos son colocados en otra caja nueva, más pequeña o si los familiares lo deciden, se los llevan en un costal de manta.
Ya entregados los restos, el ataúd es colocado en el cuarto a cielo abierto que se ubica a espaldas de donde se exhuman los cuerpos.
Ahí hay más féretros, que son aplastados para no robar espacio y puedan ser apilados hasta que vengan por ellos personal de limpieza.
Pero los féretros no son desinfectados, como aseguró el director Sopeña Mata.
Lo primero que se hace cuando los ataúdes llegan al cuarto a cielo abierto es retirar el forro y residuos de ropa que quedan de la exhumación, pero estos desechos no se depositan en una área delimitada, sino que son colocados de inmediato en el contenedor más cercano de basura. 
am comprobó que no existe ningún protocolo para separar estos residuos, que estuvieron sepultados durante años.

Se deslinda SIAP

Respecto al descuido detectado en el interior de panteones municipales de la ciudad, el director del Sistema Integral de Aseo Público (SIAP), Roberto Centeno Valadez, externó que “no todas las dependencias públicas nos corresponden a nosotros”.
De tal cobertura están exentos además de los panteones, el Parque Metropolitano, Explora, ciudades deportivas, por citar algunos de los mencionados por el funcionario, quien indicó que se cuenta con cuadrillas especiales que pueden acudir tanto a estos lugares a manera de apoyo, pero deben ser requeridas formalmente.
A otros espacios pertenecientes a particulares, a petición de sus responsables también puede acudir el personal de la paramunicipal aunque la intervención genera un costo.
En el caso de los panteones mencionó que “nosotros podemos hacer la recolección con alguna de las cuadrillas especiales”, sin embargo, también dejó claro que, “no quiere decir que nosotros en los panteones tengamos que barrer, limpiar, podar y recolectar los residuos”.
Al menos una tonelada de desechos se recolectaron por el personal del SIAP en el Panteón del Norte, a partir de que am diera a conocer el lunes la situación de este espacio.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *