Marcada con la señal de la cruz, María Ruiz Medrano ingresó en brazos de sus papás Andrea Medrano y Ramses Ruiz a la parroquia de María Auxiliadora, recinto elegido para contraer el sacramento del bautizo.
Conscientes de la obligación que contraen al pedir el bautismo para su hija, la familia Ruiz Medrano prometieron estar siempre alertas de la educación espiritual de su heredera.
Juan Carlos García y Alejandra Ramírez, dispuestos a ayudar a los padres de María, aceptaron el compromiso de convertirse en padrinos de la bautizada.
Convertida en hija de Dios, los papás de la pequeña, Ramses y Andrea ofrecieron una especial recepción en la zona del bosque del Club Campestre de Irapuato.
Al lugar arribaron los amigos y familiares de los anfitriones, quienes de manera personal agradecieron por acompañarlos en un día tan especial.