Desde 2012 el estado de Guanajuato registra un promedio de 100 mil nacimientos anuales, de los que casi la mitad fueron a través de cesáreas.
De acuerdo al Subsistema de Información sobre Nacimientos (SINAC) de la Secretaría de Salud, 586 mil 908 niños nacieron de 2012 a 2016.
Los recién nacidos se atendieron en instituciones de salud públicas y privadas, pero los datos también incluyen a los que nacieron en el hogar y hasta en la vía pública.
El 49% de los partos -291 mil 925- fueron naturales y en el 48%, esto es 285 mil 158, se practicó cesárea; del resto no se especifica.
Del total de las cesáreas 173 mil 891 se registraron en instituciones públicas de salud, mientras que 111 mil 212 se practicaron en unidades médicas particulares.
Mientras que 265 mil 533 niños nacieron en instituciones públicas de salud y en hospitales particulares fueron 28 mil 488.
El IMSS la complace
María Ana Escobar Hernández es una de las más de 200 mil mujeres que en los últimos cinco años fue mamá mediante un procedimiento de cesárea.
La joven tuvo la oportunidad de elegir el procedimiento del nacimiento de su segundo hijo.
“Me preguntaron si quería labor de parto y dije que no, (el médico) sólo me hizo firmar una hoja y escribir que no quería labor de parto, sino cesárea”, aseguró.
La paciente fue programada para el procedimiento el día 16 de febrero a las 6 de la mañana, pero hasta las 5 de la tarde fue llevada al quirófano.
María Ana tuvo su primera hija a los 18 años, también fue vía cesárea porque nunca presentó dolores de parto aunque los médicos trataron de que fuera natural.
Después de cinco años nació su segundo hijo, pero esta vez la joven tuvo la oportunidad de elegir el procedimiento y prefirió cesárea ya que aseguró tener temor al proceso del parto natural.
Viaja de Moroleón para dar a luz a tener su bebé León
Mónica Janet Soto Dueñas dio a luz a su segunda hija, en ambos partos le practicaron cesárea.
El jueves 2 de marzo Mónica asistió a la clínica T-48 del IMSS a cita, la doctora no le permitió regresar a Moroleón -de donde es originaria- porque su bebé estaba a días de nacer.
Estaba programado que diera a luz el 15 de marzo, pero el parto se adelantó 10 días.
Desde ese jueves estuvo internada en la clínica, el domingo comenzó con dolores de parto y le practicaron la cesárea .
El primer hijo de Mónica nació cuando ella tenía 19 años, cuendo éste cumplió seis meses se embarazó de nuevo.
“Mi primer bebe fue de cesárea porque venía de lado, nunca se acomodó para nacer de parto normal. Esta vez me dijo la doctora que también iba a ser cesárea porque ya había tenido una (cesárea) y estaba muy reciente”.
Dos partos naturales
María Trinidad Esparza Barajas tiene 22 años y es mamá de de dos niñas que nacieron por parto natural. Una está por cumplir 4 años, la segunda es recién nacida.
“No tuve ninguna complicación, incluso no me pusieron la inyección de la raquia (anestesia raquídea), llegué a las 5 de la tarde del miércoles (8 de marzo) y a las 9 de la noche ya tenía a mi bebe en mis brazos”, dijo.
Trinidad comentó que en ambos embarazos cumplió con las 39 semanas de gestación sin presentar ninguna complicación, y consideró que la cesárea o parto natural depende del estado de salud de cada mujer.
Cesárea por complicaciones
Mayra Viviana Tiscareño Mancilla tuvo dos partos naturales y uno por cesárea.
Uno resultó en aborto a los siete meses de gestación, por cesárea nació una niña que ahora tiene un año dos meses.
Hace unos días dio a luz a su tercer hijo y fue vía cesárea porque se estaba quedando él bebe sin líquido amniótico.
Cuatro hijos a los 30
Ramiro Ontiveros es padre de cuatro hijos: un niño de 9 años, dos niñas de 6 y 4 y un niño que nació la semana pasada. Todos nacieron de parto natural.
Gloria Angélica Soto Hernández, esposa de Ramiro, poco después de tener a su bebé sufrió un desmayo; cuatro días después de dar a luz, seguía internada.
“Lo que más me angustia es perderla, todo lo del parto salió bien, solo tuvo un desmayo, pero le están haciendo estudios para saber que tiene, porque todos mis hijos fueron de parto natural y nunca le había pasado nada”.
Ramiro dijo ya no tener más hijos por las complicaciones que pueda tener su esposa en un futuro pues ya tiene 30 años y en su corta edad ya es madre de 4 hijos.
En todos los casos las mujeres entrevistadas comentaron que fueron operadas por voluntad propia para no tener más hijos.
Presenta más riesgos que el parto natural
Juan Carlos Huerta, ginecobstetra adscrito al servicio de embarazos de alto riesgo del Hospital Materno Infantil, informó que la mayoría de los embarazos pueden resolverse mediante un parto vaginal.
Sobre la atención en ambos tipos de partos, explicó que tanto en un hospital de salud pública como en hospitales particulares la del parto natural es más sencilla y requiere de menor infraestructura y personal de salud, además presenta menos complicaciones y menos riesgos. Por esto se reserva la práctica de la cesárea a los casos que sean necesarios.
El parto vaginal es la forma más natural y con menos complicaciones para dar a luz, aseguró el médico, aunque hay casos en los que lo más conveniente es practicar una cesárea.
Ésta se da en los casos en los que la desproporción cefalopélvica -estrechez de la pelvis materna- o el aumento del tamaño del feto, así como una combinación de ambos, impiden que el bebé pase a través del canal del parto.
También en caso de que la mamá tenga dos o más procedimientos previos o menos de 18 meses de haber sido practicado.
Otro factor es la sospecha de la pérdida del bienestar del bebé, que se determina durante un trabajo de parto normal en base a variaciones de la frecuencia cardiaca de éste.
La ruptura prematura de membranas o “ruptura de la fuente” en embarazos entre 26 y 32 semanas hace que sea necesario el nacimiento y se practica la cesárea.
Una circunstancia más es la presentación pélvica o transversa, es decir, si el bebé al final del embarazo no ha tomado la posición adecuada para un parto, que es con la cabeza hacia abajo.
Al presentarse placenta previa también se debe hacer la cesárea, esto es cuando la placenta se ubica entre el feto y el canal del parto obstruyendo el cuello uterino.
El ginecobstetra comentó que en los embarazos de gemelos o trillizos también se debe practicar.
Más beneficios y menos complicaciones
Los beneficios del parto natural son mayores, por lo que se recomienda a las embarazadas dar a luz de esta manera, aseguró el ginecobstetra Juan Carlos Huerta.
Sin embargo, comentó que en algunos casos particulares se informa a la mujer de las posibles complicaciones de una cesárea, y si ésta decide que prefiere ese procedimiento se le hace valorando riesgos y beneficios.
El doctor platicó que aunque es uno de los procedimientos más practicados, no deja de ser una cirugía mayor con todos los riesgos que conlleva, pues para que nazca el bebé es necesario hacer tanto una incisión o corte en el abdomen como una incisión en el útero para extraer el feto; a esto se agrega que durante el embarazo la circulación sanguínea del útero es mucho mayor, lo que aumenta el riesgo de sangrado durante la operación.
En la cirugía también puede haber lesiones de intestino o vejiga, así como desgarro o lesión de las arterias uterinas. También la aplicación de anestesia puede tener complicaciones en la madre, de tipo respiratorio como depresión respiratoria, inflamación del laríngeo, broncoaspiración, paro respiratorio o absorción masiva de anestesia; además de otro tipo de complicaciones como hipertensión, alteraciones del ritmo cardiaco, insuficiencia y hasta paro cardiaco.
Para el recién nacido las complicaciones pueden ser traumatismos, broncoaspiración o depresión respiratoria.
En cuanto a los partos normales, las complicaciones más frecuentes son secundarias a desgarros de los tejidos del canal del parto, lo que provoca sangrado, y al igual que en la cesárea se puede presentar hipotonía o atonía uterina que se refiere a que no hay in contracciones para cerrar los vasos sanguíneos.
En ocasiones al nacer el bebé puede presentar moretones o contusiones ocasionadas durante su paso en el canal del parto.