Hoy se cumplen 41 años de la inundación por la que atravesaron miles de habitantes de San Francisco del Rincón, la cual cambió la historia del municipio.
Como una tarde de hoy, pero de hace cuarenta y un años, la vida de muchos ciudadanos dio un giro, ya que muchos de los afectados perdieron todo lo que tenían.
Vehículos y objetos fueron arrastrados por la corriente, mientras que en las esquinas se formaban remolinos que arrastraban todo; como resultado de esa tarde-noche, se reportó un saldo de 10 muertos y 12 personas desaparecidas.
Mil 286 viviendas fueron afectadas y muchas se derrumbaron ya que estaban construidas con adobe.
La investigación realizada por am Express, es una copilación de los distintos historiadores con los que cuenta el municipio, y que han aportado en su momento datos importantes, sobre este suceso que cambió el rumbo de San Francisco del Rincón.
La inundación
El 11 de julio de 1976, alrededor de las 2 de la tarde, comenzó a inundarse el municipio al desbordarse las presas de los Altos de Jalisco, provocando que a su vez se desbordara el río Santiago y la presa de San Diego de Alejandría, Jalisco.
Con la fuerza que llevaba la corriente del agua se destaparon las coladeras, aventando todo lo que corría por el drenaje y esté, a su vez, se mezclaba con el agua y el lodo que traía la corriente, dejando marcas en las fachadas del nivel en el que llegó y que con el tiempo fue difícil de borrar.
La carretera, mejor conocida como Camino Viejo, que va desde donde se encuentran las instalaciones del Ju Franco Club hasta la glorieta Juárez fue destruida por el impacto del agua.
En algunos lugares el nivel del agua alcanzó metro y medio, resultando más afectados los barrios de Santa Rita, San Miguel, del Llano, Guadalupe y Colonia Morelos.
Las dos ambulancias con las que contaba la institución de Cruz Roja en el municipio fueron arrastradas por la corriente, una fue a introducirse al estudio de don Raúl Padilla, mientras que la otra quedó varada en la esquina de la calle Carranza e Hidalgo, quedando inservibles.
También el mobiliario de la institución, medicamentos y aparatos, perdiéndose totalmente los colchones que eran de borra.
El nivel del agua subió alrededor de 1 metro con 20 centímetros hasta los más de dos metros, nivel que permaneció durante toda la noche.
Esa noche varías personas durmieron bajo la lluvia en las azoteas de las casas y algunas otras en albergues que fueron abiertos.
Alrededor de las 6 de la tarde se registró una explosión en el restaurante “Las Gallinas Borrachas”, donde falleció el propietario, el señor Ignacio Ríos así como la cocinera Consuelo García.
La ayuda
Ese trágico día, el municipio recibió apoyos de diferentes empresas como El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial de la Ciudad de México, la cual donó tres camiones cortos con pacas de ropa usada, además de un camión torton con parte de cobertores nuevos y alimentos.