El Puente de Guadalupe es para Irapuato un símbolo de la devoción guadalupana de los irapuatenses, que además fue construido para facilitar el paso de los ciudadanos que asistan a las congregaciones de Irapuato y Salamanca.

La construcción del Puente de Guadalupe inició en el año de 1835, se dice que dicho puente fue realizado por un grupo de Hacendados, pues sus Haciendas se ubicaban en la zona, entre ellas; Hacienda La Virgen y la Hacienda de las Ánimas, el objetivo principal de su construcción fue para facilitar la comunicación de las Villas con las Haciendas, y para evitar el peligro que representaba cruzar el río Guanajuato, sobre todo en época de lluvias que crecía y su afluencia subía.

Con dos medallones de cantera blanca construídos en el Puente, la construcción recibió su nombre, en honor a la patrona de México; la Virgen María en su Advocación a María de Guadalupe.

A sus ochenta años el Señor Mónico Esparza Pérez, vecino del Puente de Guadalupe, recordó cómo era antes vivir cerca del Puente, cuando pasaba constantemente sobre el Puente y cómo deseaba sumergirse en el agua del río al verlo.

En aquellos años, el Puente de Guadalupe unía a la calle Calzada Insurgentes, donde está el Templo de Guadalupe, que en aquél entonces se llamaba Real de Salamanca; me acuerdo cuando estaba chiquillo siempre me quería meter al agua del río, pero me daba miedo por lo inmenso que se veía, por eso nunca lo hice, quién iba a decir que un día se iba a secar toda esa agua” recordó.

Mónico Esparza, quien aún vive por la zona, contó, que para cumplir una manda hecha por su madre a la Virgen, él y sus hermanos tenían que asistir a la capilla, que ahora es conocido como el Templo del Puente de Guadalupe, una vez al mes.

Me acuerdo que cruzábamos el Puente para ir al Templo, que en ese entonces era sólo una capillita de adobe; mi madre le había prometido a la Virgen de Guadalupe que si mi padre se curaba de un golpe muy fuerte que recibió en la cabeza por andar a caballo, iba a ir a visitarla cada mes y le prendería una veladora, entonces cada día 22 de mes estabamos ahí”, recordó con cariño. Como él, los irapuatenses ya tenían un arrraigo por la Virgen de Guadalupe.

Las aguas del Río Guanajuato que corrían por lo que hoy es la calle Avenida Díaz Ordaz, eran utilizadas para regar cultivos y que burros o caballos pudieran beber de ahí, el Puente fue utilizado muchos años por el paso de personas a pie y a caballo.

Actualmente se conserva sólo una parte del Puente de Guadaluoe, con el paso de los años se ha deteriorado, debido a su antiguedad y a la llamada falla de San Andrés que pasa justamente por el lugar. A la fecha, este monumento ha sido adaptado como glorieta y sólo quedan vestigios de lo que fue.

 

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *