A sus noventa años, el señor Ramón Ortega Morales ha dedicado casi la mitad de su vida en cuidar y apreciar la imagen de la Virgen de Guadalupe colocada en una parte del Mercado Hidalgo, al indicar él que fue un regalo que le brindó un señor para que la instalara y las personas pudieran adorar su imagen.
Él nació en 1927 y con el paso de los años, aprendió que la Virgen siempre lo ha acompañado y apoyado, al haber formado una familia apenas a los 20 años.
“Soy católico, en aquel entonces sólo pude estudiar la primaria porque era lo único que se ofrecía, al terminar mi padre me envió a las carnicerías a pedir trabajo y nos dieron trabajo barriendo el negocio y matando animales, pero la Virgen siempre ha estado conmigo”, comentó.
Cada 12 de diciembre, indicó que se acostumbra organizar una misa y una convivencia entre varios locatarios del Mercado Hidalgo, diciéndose sentir satisfecho al reiterar que la Virgen de Guadalupe siempre lo ha ayudado a lo largo de sus vida y en varias situaciones por las que ha pasado con su familia.