Futbolísticamente hablando eran unas auténticas bestias.
Carlos Peña y Darío Burbano fueron clave en el ascenso de La Fiera y luego del regreso, en la consolidación de los Verdes como serios contendientes hasta lograr el título en el Apertura 2013.
Posteriormente, Burbano salió del León para ir a Tigres y el ‘Gullit’ comenzó a valorizarse hasta llegar a las Chivas.
Hoy en día, tras verlos jugar en el Azul, uno vestido de verdiblanco y el otro de celeste, ratificamos que su peligrosidad está en letargo.
Después de ser bicampeón con León, el ‘Gullit’ ha tenido un andar agobiado por los dimes y diretes con más noticias fuera de la cancha que dentro. Fue considerado para el Mundial en Brasil en el cual todos pensábamos que iba a hacer catapultado de manera definitiva al Olimpo. Sin embargo, pasó desapercibido y la única puerta que se le abrió fue la del tobogán en el cual sigue deslizándose.
Llegó al Rebaño como contratación bomba pero la mecha fue corta y ni tardo ni perezoso se metió en broncas con el dueño y técnico.
Regresó al León más porque en el Rebaño no lo querían que por otra cosa. Y aunque aquí fue, y siempre será, recibido como hijo pródigo, la sopa recalentada salió un tanto desabrida.
La fortuna lo tocó, fue a Europa a jugar y ahora está de vuelta con un Cruz Azul en el que lo más sonoro que le hemos escuchado es el abucheo de su propia afición.
El ‘Gullit’ se ha distinguido por ser un elemento de banca bien cotizado. En los últimos 48 partidos de Liga en los que ha sido considerado, sólo en 27 ha fungido como titular.
De Burbano se sigue esperando mucho y no sabemos cuánto más deberemos hacerlo.
Su paso por Tigres comenzó bien aun cuando el Tuca no lo aceptaba del todo. Tuvo la constancia dentro del once inicial felino en un torneo, pero hasta ahí. En sus mejores momentos lograba desequilibrar y si bien esta es su función principal, sólo ha anotado cuatro goles en los últimos siete torneos de Liga.
Además, el colombiano ha luchado por driblar más a las lesiones que a los rivales siendo esta una de las grandes causas de su inconsistencia.
El ‘Piri’ es un caso extraño en La Fiera pues se le ha puesto fuera del club en muchos momentos, sin embargo, termina quedándose como una de las opciones de primera mano para los técnicos. Tan es así que para el ‘Chavo’ Díaz fue considerado como el mejor refuerzo para este torneo.
Es un hecho que si Burbano no acelera se verá opacado por lo que pudieran traer en sus botines Barnes y Donovan.
‘Gullit’ y Burbano no pueden vivir de las glorias del pasado, tiempo en el que fueron incisivos, peligrosos, desequilibrantes y amados por un gran número de aficionados. Ambos jugaron en el Azul cerca de 25 minutos en los cuales sólo les vimos gratos recuerdos.
Estas bestias hoy están dormidas y la esperanza de un despertar exitoso comienza también a cerrar los ojos.
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