El exhorto de Domingo de Ramos es bajarle a la violencia y promover la paz.- Arzobispo de León
En la homilía en la Catedral Metropolitana de León, Jaime Calderón Calderón señaló que “la humanidad está mentalizada y alentada, muchas veces por los poderes de la tierra, el dinero, el poder, el placer”.
En la homilía en la Catedral Metropolitana de León, el Arzobispo Jaime Calderón Calderón señaló que “la humanidad está mentalizada y alentada, muchas veces por los poderes de la tierra el dinero, el poder, el placer y el de Jesús contrasta esa realidad”. Foto: José T. Méndez Valadez
León.- Al presidir el inicio de Semana Santa con la procesión del Domingo de Ramos, el Arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, pidió no perder la esperanza y promover la paz ante la violencia que se vive en el mundo.
Monseñor presidió la procesión que recuerda la entrada de Jesús a Jerusalén, desde el Centro Histórico, frente a la parroquia del Sagrario, hasta la Catedral, exhortando a los laicos a no ser solo espectadores y recordar solo el pasado, como una obra de teatro que quedó lejos y permanecer alejados.
Procesión de Domingo de Ramos
El Arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón en la procesión de Domingo de Ramos por inicio de la Semana Santa por el Centro Histórico de León. Foto: José T. Méndez Valadez
Recordó que mientras los grandes emperadores de esa época entraban con lujosos atuendos, y en caballos “haciendo ostentosidad de fuerza y conquistas, y que contrasta con Jesús, quien entró en el lomo de un humilde burrito, manso y de poca valía”.
Añadió que “un rey no se gana el corazón del pueblo pobre que él acoge con la imposición, armas y el poder, sino con humildad y servicio”.
Todo esto nos ayuda a entender el contraste en el que vivimos hoy en día. Unos países que se sienten poderosos tratan de someter a otras naciones, y no es con el diálogo, sino con la imposición de la fuerza de las armas. El poderío de Jesús es totalmente contrario, no es con la violencia, no es con la fuerza o el poder con la que va a someter a la humanidad”.
El Arzobispo recordó que el Papa León ha comentado: “El mundo tiene demasiada violencia y esta no es alentada por la fe cristiana. El mundo necesita desarmarse, a este rey de la paz que proclame una palabra desarmada y desarmante, porque hay mucha violencia”.
El Pastor de la Diócesis de León hizo un llamado a bajarle a la violencia que vivimos a diario en nuestro entorno.
“Pero no dejemos la escena a los grande y poderosos, bajemosle en nuestra vidas, a veces podemos representar eso en nuestra existencia, en nuestra casa, en nuestro hogar, cuánta violencia se puede respirar y que contrasta con Jesús”
Añadió que no se requiere gritar para tratar de someter al más débil.
“No es es en nuestro hogar el que grita más y somete más, si nos decimos cristianos, el dinamismo íntegro de nuestra familias y sociedad debe de cambiar hacia la paz.
¿De cuál mundo somos? ¿Del violento, del que se impone o aquel que asume la humildad, servicio y entrega?”, lanzó Jaime Calderón Calderón.
Bendición de ramos o palmas
El Arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón en la bendición de ramos o palmas en el Centro Histórico de León. Foto: José T. Méndez Valadez
Añadió que al inicio de Semana Santa se debe reflexionar y guardar silencio para entrar ambiente con un profundo recogimiento porque es el misterio central de la fe cristiana católica: La muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
En todo el relato Jesús es el centro y se entienden muchas situaciones. No dejar de mirar a Jesús.
“En el caminar no siempre logramos ver a Jesus al frente, sobre todo cuando hay una dificultad o un problema y nos olvidamos de él; o en el padecimiento de una enfermedad.
Entre luces y sombras no puede dejar de ver al Señor porque se desorienta y se pierde uno”, dijo.
Finalmente en la homilía en la Catedral Metropolitana de León, señaló que “la humanidad está mentalizada y alentada, muchas veces por los poderes de la tierra el dinero, el poder, el placer y el de Jesús contrasta esa realidad”.
Recordó que la misma gente que lo aclamaba a Jesús a la entrada triunfal en Jerusalén y al que le pedía la salvación es la misma que lo acusó y exigió su muerte.
Hizo un llamado a no perder la esperanza ante los problemas que se nos presentan “pues todos tenemos problemas y permanecer firmes ante la fe”.
Fe de Viva Voz
Semana Santa es un tiempo para reflexionar lo que somos en esta vida”, Omar Escobedo.
Domingo de Ramos es una tradición de la Iglesia donde se bendicen las palmas que luego llevamos a casa”, Carlos Vera.
Un buen día para iniciar la Semana Santa con el Domingo de Ramos, y pedir a Dios por la paz”, Elena Rodríguez.
Vine por mi ramo para que me lo bendigan y llevarlo a casa”, Mirian López.
Semana Santa un tiempo para orar y reflexionar y pedir porque cese tanta violencia en este mundo”, Rosalía Estrada.
También lo celebran en Guanajuato capital
Desde temprano, este domingo, las calles de Guanajuato capital comenzaron a tomar otro ritmo. Entre puestos improvisados y manos hábiles, los vendedores de palmas tejidas se instalaron en los accesos a templos y plazas, marcando el arranque del Domingo de Ramos. Los precios variaron entre los 25 y 60 pesos, aunque algunas piezas más elaboradas superaron los 100, dependiendo del tamaño y el detalle. Aun así, la gente no dudó en llevarse la suya para cumplir con la tradición.
Afuera de las iglesias, la escena fue la de cada año, pero no por eso menos significativa. Palmas entrelazadas con figuras religiosas, cruces al centro, adornos de manzanilla y espigas, todo trabajado con paciencia por artesanos que, más allá de vender, mantienen viva una costumbre que pasa de generación en generación. En manos de niños, adultos y personas mayores, los ramos comenzaron a llenar los atrios.
En la Parroquia de San José y Santiago, en Marfil, la afluencia se dejó sentir desde la primera misa del día. Para las 8 de la mañana, el templo ya estaba prácticamente lleno. Familias completas acudieron con sus palmas en mano para la bendición. “Es algo que no dejamos pasar, venimos desde que éramos niños y ahora traemos a los nuestros”, comentó María del Carmen. En el mismo sentido, José Luis Ramírez explicó que, en su casa, “la palma bendita se guarda todo el año, como símbolo de protección”.
El Domingo de Ramos no es cualquier fecha dentro del calendario católico. Marca el inicio de la Semana Santa y recuerda la entrada de Jesucristo a Jerusalén, cuando fue recibido entre palmas por la multitud. A partir de ahí, comienzan días de recogimiento, fe y tradición para miles de creyentes.
En distintos puntos de la ciudad, como el templo de la Compañía, también se vivieron celebraciones con procesiones donde las palmas se levantaron al paso de los sacerdotes, recreando ese momento bíblico. En Guanajuato, donde las tradiciones siguen teniendo peso, la escena se repite año con año: calles llenas, palmas al aire y una comunidad que no deja caer sus costumbres.
Fervor inundó las calles de Purísima del Rincón
Con el característico aroma a palma bendita y un fervor que inundó las calles del centro, cientos de fieles en Purísima del Rincón celebraron el Domingo de Ramos.
Este acto no solo marcó el inicio solemne de la Semana Santa, sino que reafirmó el apoyo al comercio local y la identidad de un pueblo que se prepara para vivir sus días más intensos de tradición.
Desde las primeras horas de la mañana, la Plaza del Maestro y los alrededores de la Parroquia de la Purísima Concepción se transformaron en un colorido mercado artesanal.
Ahí, vendedores locales ofrecieron ramos tejidos a mano, piezas que requieren hasta media hora de trabajo dedicado por cada ejemplar, con precios que oscilaron entre los 30 y 70 pesos, ajustándose a la economía de las familias asistentes.
El punto de reunión principal fue la entrada de la cabecera municipal, donde, en punto de las 11:00 de la mañana, una multitud ya aguardaba con sus palmas en alto.
El momento culminante ocurrió cuando las autoridades eclesiásticas realizaron la bendición del agua para rociar los ramos; entre risas y peticiones, aquellos feligreses que quedaron lejos del alcance del agua bendita solicitaban a los sacerdotes un segundo paso para asegurar que sus palmas recibieran la gracia.
Posteriormente, la procesión avanzó solemnemente hacia el jardín principal, donde, como dicta la costumbre, se llevó a cabo la misa solemne ante una plaza abarrotada de creyentes que desafiaron el sol para ser partícipes del misterio pascual.
Para los purisimenses, este día representa el umbral de una temporada de profunda reflexión y alegría comunitaria, vinculada estrechamente a la llegada de la emblemática Judea.
“Venimos con mucha alegría, porque el Domingo de Ramos es el permiso que nos da Dios para empezar la semana más bonita del año. Para nosotros los de Purísima, ver las palmas y oler la manzanilla es sentir que ya estamos en nuestra fiesta grande”, comentó la señora Martha, fiel asistente a la procesión.
Por su parte, el joven Juan Manuel destacó la importancia de apoyar a los artesanos locales en esta fecha, pues no fue sino hasta que llegó a la zona centro que compró su ramo para ser bendecido.
“Me siento muy contento de ver a tanta gente reunida otra vez. Compré mi ramo aquí afuera porque sé el trabajo que les cuesta tejerlos, y llevarlo bendito a la casa es una tradición que me enseñó mi abuela y que espero nunca se pierda”.
La jornada no solo dejó un saldo positivo en lo espiritual, sino también en lo económico, pues la afluencia de visitantes benefició a los comerciantes de alimentos y artesanías, quienes ven en este domingo el preámbulo de las ventas que genera la Judea.
JRL/AAK
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