AL ALCALDE Carlos Manzo lo mataron el sábado, pero su muerte comenzó a gestarse desde el momento en que tanto el gobierno federal como el estatal desestimaron su llamado de auxilio para enfrentar al crimen organizado.
HOY LOS funcionarios federales se lavan las manos diciendo: “le asignamos 14 escoltas de la Guardia Nacional y dos vehículos oficiales”. Como si el problema hubiera sido simplemente quién lo cuidaba.
EL ABANDONO de la Federación para el presidente municipal de Uruapan se evidencia porque pareciera que quien manda en la zona es el crimen organizado. No se trataba de mandar guardaespaldas, sino de intervenir la región, desmantelar las estructuras delictivas, combatir la extorsión, devolverle la seguridad a sus habitantes. Nada de eso se hizo y hoy Carlos Manzo está muerto.
NO PARECIÓ suficiente el asesinato del líder limonero Bernardo Bravo para tomar medidas, aunado al sesgo político que desde el gobierno federal dieron a las posturas del alcalde Manzo, que no hacía reclamos a su nombre sino de la sociedad michoacana. Las manifestaciones inmediatas de reclamo en Uruapan y Morelia marcan el enojo y la indignación.
***
POR CIERTO que la noticia del crimen causó revuelo internacional. Entre las muchas expresiones de repudio al asesinato, destacan, por ejemplo, las de la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y de la diputada española Cayetana Álvarez de Toledo, dos de las más fuertes figuras de la derecha de aquel país.
PERO QUIEN expresó un mensaje que no se puede pasar por alto fue el ex embajador de EU en México y hoy subsecretario del Departamento de Estado, Christopher Landau. Tras lamentar la ejecución, dijo que Estados Unidos “está dispuesto a profundizar la cooperación en materia de seguridad con México para erradicar el crimen organizado a ambos lados de la frontera”. Así con esa palabra: e-rra-di-car.
Y FUE más allá al desear que la memoria de Carlos Manzo “inspire acciones rápidas y efectivas”. ¿En qué estará pensando el funcionario de Donald Trump? A lo mejor eso explica que la presidenta Sheinbaum convocara, la mañana de ayer, al gabinete de seguridad.
***
BAJO LA PLEGARIA de “Hágase, Señor, tu voluntad en los bueyes de mi compadre”, las y los diputados federales decidieron que para ellos no habrá austeridad alguna. ¡Ni que fueran personal médico!
RESULTA QUE para 2026 los legisladores recibirán el mismo pago que en el año actual, lo cual incluye su salario, sus jugosas prestaciones, las ayudas para casas de representación en sus distritos, viáticos para sus viajes, un carísimo seguro médico privado (nada de Seguro Social, por favor) y hasta la peluquería que está en San Lázaro, entre muchas otras cosas. ¡Una chamba de ésas!