QUIENES estuvieron en la instalación del Congreso de la Unión se sorprendieron porque esta vez no hubo sorpresas. Dicen que había una tensa calma tras la caída de Adán Augusto López de la coordinación de Morena.
Etiqueta:TEMPLO MAYOR
Publicado enOpinión
Ya empezó febrero
Publicado enOpinión
Que ahora sí…
Publicado enOpinión
Llamada… de atención
Publicado enOpinión
Templo Mayor
Publicado enOpinión
Viene reforma electoral descafeinada
Publicado enOpinión
Templo Mayor
Publicado enOpinión
¡Vaya lío!
Publicado enOpinión
Prueba de hielo
Publicado enOpinión