El martes 2 de marzo de 1993 se publicó un decreto, emitido por el Presidente de la República, para donar, en favor del Ayuntamiento de León, unos terrenos para que se utilizaran como un parque urbano. Eso vino a constituir el acta de nacimiento de lo que hoy es el Parque Explora, inmueble que desde esa fecha se ha convertido en un importante activo de la ciudad.
El mantenimiento del Parque Explora siempre ha estado a cargo del Patronato de la Feria, pues, como todos los parques, para su conservación se requieren recursos financieros, materiales y humanos; y la Feria de León siempre ha sido un generador de recursos para el municipio.
Nunca se consideró que Explora se utilizara, algún día, para albergar la feria estatal. Así fue como se planeó y, quien diga lo contrario, simplemente no conoce la historia. Siempre se quiso que fuera un pulmón para la ciudad.
Han pasado varios patronatos de la Feria; los primeros, plenamente conscientes de sus obligaciones con el Parque Explora. Pero, de manera preocupante, esa conciencia se ha ido diluyendo en patronatos más recientes, llegando a escenarios donde se ha perdido esa visión inicial de todo el proyecto.
En los primeros años, la Feria y el Parque Explora convivieron de manera armónica, logrando el respeto a la vocación de ambos recintos. Posteriormente, llegaron patronatos de la Feria que fueron integrando algunas partes del Parque Explora al evento de la Feria estatal, concretamente la inclusión del Foro del Lago para algunas presentaciones; algo que se consideró una medida acertada, pues en este foro se presentaban principalmente espectáculos culturales, que venían a complementar la cartelera de atracciones que ofrecía la Feria en sus ediciones anuales.
Luego llegaron otros patronatos que, ante su desinterés por el Parque Explora, frenaron el mantenimiento a la Planta de Tratamiento interna, dejándola en fierros viejos que hoy la hacen inservible y provocan serios problemas para regar; está documentado que se llegaron a morir, en promedio, más de 40 árboles anualmente.
En los últimos años, ese respeto por las vocaciones de ambos recintos se ha perdido, saturando el Parque Explora para albergar no solo varios espectáculos de la Feria, como el circo, el lienzo charro y la exposición ganadera, que deterioran significativamente las áreas verdes e incluso dañan exhibiciones, sino también utilizándolo para eventos que han dañado la vida arbórea del recinto, como Luztopía, donde en su primer año murieron 4 árboles (2 cerezos y 2 ahuehuetes).
La anterior administración municipal y el Patronato de Explora lograron prohibir la programación de espectáculos en el Parque Explora que dañaran los árboles, pastos e instalaciones. Pero en esta última edición de la Feria se volvió a instalar ahí la exposición ganadera, justificada en un estudio municipal, sujetándola a la aplicación de medidas de remediación ambiental.
De dicho estudio se infiere que los daños al pasto tardarán en recuperarse aproximadamente 12 semanas (4 durante y 8 posteriores). Además, el Patronato de la Feria se obliga a “ingresar al Vivero Municipal un total de 150 árboles como medida de compensación derivado del impacto ambiental a generarse por las actividades del evento”.
Esta semana se presumió la reapertura del Parque Explora, pero los jardines donde se instaló la exposición ganadera tardarán en recuperarse varias semanas más y no podrán usarse por los ciudadanos que visitan el parque.
Es incongruente que la administración municipal esté inaugurando más parques cuando en los que tenemos se permiten los daños y la inutilización temporal. Hoy, Explora es un parque de polvo.
La defensa del Parque Explora no se hace ni por los descendientes de quienes escribieron la historia ni por las autoridades municipales que se dicen respetuosas del medio ambiente; es decepcionante.
LALC