Me doy cuenta de que la vulnerabilidad es un sentimiento compartido. Hay veces que sentimos como si hubieran quitado las asideras y fuéramos seres frágiles, débiles, que necesitan resguardarse. Eso, lo comprendí hoy que hablaba contigo.

Hace tiempo, y tengo la certeza de que a ti te sucedió igual, creía en la fuerza de un presente lejano, podía abarcar el mundo con mi pensamiento, veía los años venideros como algo certero y lejano que me pertenecían.

Ahora, comprendo que somos seres dúctiles, variables como la cera, cambiantes como las nubes del cielo, nuestra personalidad evoluciona y se modifica, aunque no lo deseemos, no podemos permanecer en el mismo punto. Ahora lo veo con más claridad, como si la nitidez se me revelara, y sin ser juez o parte, no juzgo ni justifico, solo observo y reconozco con humildad.

Pero a veces, esa fragilidad me lleva a un mar profundo, donde me arrastra una corriente marina. Hace presa de mí y me empuja hacia otra playa, llenándome de promesas falsas. Llego a la orilla, sintiéndome una desconocida, un ser fracturado que se desmorona. 

Me cuesta volver a estructurarme, unir esas pequeñas piedrecillas, recuperar figura y forma. Así que simplemente permanezco sentada en la orilla, mirando el vaivén de las olas, porque sé que es cuestión de espera. Respeto el tiempo de mis procesos silenciosos, hasta que el sol vuelve a compactar mi materia y emerge esa nueva yo que se deleita en el brillo de las olas. La arena quedó atrás y cruje bajo mis plantas, siento mi piel cubrirme en un abrazo.

A veces, te descubro en otra playa mirando tu mar y me alejo, porque sé que de esa vulnerabilidad saldrás fortalecido, después, te miro y me miro, y comprendo que algo detona y se expande, como una fuerza cósmica que abarca las galaxias con su onda expansiva, como si escucháramos el eco de las constelaciones decir nuestros nombres. Y así, sin prisa, vamos juntos, del brazo, sin saber quién detiene a quien, comprendiendo y entendiendo desde otra trinchera de vida, y no te lo he preguntado, pero seguro es así, tú también sientes sostener el universo entero.

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