León.- León es una ciudad bonita, amable y que ha brindado oportunidades a miles de familias. Tiene un gran mañana por delante, según la percepción de diversos habitantes de León que opinan sobre el futuro de la ciudad. La mayoría de ellos con más de 60 años de residencia en la región.
A pesar de la actual preocupación por la inseguridad y la violencia, los ciudadanos agradecen las bondades de esta tierra. De esta forma, León recalca su viejo mote de “Ciudad del Refugio” y honra la letra de José Alfredo Jiménez: “Bonito León, Guanajuato”.
Recuerdos de la industria y el crecimiento urbano

Jesús Meza Negrete llegó a León a los 17 años desde San Felipe. Actualmente, a sus 69 años y vecino de Hacienda Echeveste, recuerda que esa zona era “lo más alejado” cuando llegó. Toda su vida se ha dedicado a la tenería, iniciando en la desaparecida Charoles Magallanes.
Aunque se siente contento con la ciudad, califica al León de hoy como inseguro. “Ya no es igual que antes, y más si vas a ‘Brisas de la Muerte’ (como le dicen a la colonia Brisas del Campestre)”, comenta con una sonrisa agridulce, señalando que las zonas periféricas se han vuelto peligrosas.
El contraste entre la modernidad y el respeto perdido

Por su parte, Crispín Noriega Rodríguez, de 56 años y habitante de Villas de San Juan, coincide en que León era más bonito antes porque “había más respeto y cordialidad”.
Recuerda que en su juventud solo existían un hospital y la Cruz Roja, mientras que hoy la oferta educativa y de salud ha crecido exponencialmente.
Crispín, supervisor de tambores en la industria del cuero, admite que la inseguridad es la “pata chueca” del León actual. “Ya no se puede caminar tranquilo por las noches”, lamenta, aunque mantiene su pasión por el equipo Unión de Curtidores y el Club León.
Gratitud y proyectos para el León del mañana

Beatriz López Martínez, de 75 años, llegó desde Lagos de Moreno hace cuatro décadas. “Es una ciudad que nos dio una bienvenida; su gente es amable. Nos permitió formar una familia y tener un techo”, expresa agradecida. Como comerciante, atesora recuerdos de la Feria y la visita a los “gritones”.
Al evaluar qué necesitan los habitantes de León que opinan sobre el futuro de la ciudad, Beatriz destaca tres proyectos torales:
- Traer agua de la presa Solís.
- La concreción del Tren Querétaro-León.
- El desarrollo del “SIT Elevado”.
Una ciudad que se moderniza sin perder su esencia


Matilde Aurora Bailón, originaria de Chihuahua pero leonesa de corazón tras 50 años en la ciudad, recuerda con cariño la época en que veía a José Alfredo Jiménez en la Feria. Aunque ve un León “modernista”, señala la violencia como el punto negativo de la actualidad.
Arturo Ramón Vázquez, quien llegó a los tres años de edad, refuerza este sentimiento. Sus recuerdos en el Instituto Lux y las tardes de guacamayas contrastan con la necesidad de mejorar la vigilancia. Sin embargo, su conclusión es compartida por todos: “León ha avanzado y nos ha dado todo; su futuro es grande”.
DMG