Celaya.- Hoy se cumplen 24 años de que el Atlético Celaya hizo historia, en su primera temporada dentro de la Primera División logró superar todas las expectativas y llegó a una final, la misma que se realizó un día como hoy, pero de 1996.
Tras conseguir el ascenso al máximo circuito, Celaya siguió rompiendo esquemas, y logró una contratación “Bomba”, trajo a Emilio Butragueño, un jugador referente del Real Madrid y de ser el equipo “novato” fue un fuerte candidato para el título.
Celaya llegó a la liguilla como el cuarto lugar, y peleó el título con garra, hizo historia, al ser hasta ese momento el primer y único equipo en llegar a una final después de ser el recién ascendido.
Los celayenses no olvidarán la temporada 95-96, en donde los Toros del Atlético Celaya comenzaron a hacer historia y los reflectores estaban semana a semana en el buen futbol de los comandados por Juan Manuel “El Capi” Álvarez.
En la plantilla de los Toros se distinguían jugadores como: Hugo Pineda, Armando Cabrera, Iván Hurtado, Joel Cruz, Víctor Díaz Leal, Juvenal Patiño, José Damasceno “Tiba”, Emilio Butragueño, Salvador Mercado, Francisco Javier “Cañete” Cruz y Richard Zambrano.
La temporada histórica de los astados terminaría el 4 de mayo de 1996, cuando llegaron al partido de vuelta ante Necaxa, equipo que buscaba el bicampeonato. Esto después de vencer a Monterrey en Cuartos de Final y al Veracruz en la Semifinal.
Los Toros recibieron en el partido de ida en el estadio Miguel Alemán Valdés, en donde los “Rayos” les bastaba un empate para lograr su objetvo. Y fue así como, con el empate a un gol, Necaxa se fue con ventaja a su casa de quel entonces, el estadio Azteca.
Para el encuentro de vuelta que se vivió el 4 de mayo de 1996, la afición de Celaya llenó el Azteca, en un gran ambiente en las tribunas y una férrea batalla en la cancha.
A los Toros les bastaba un gol, y Emilio Butragueño estuvo cerca de hacerlo en un cabezazo que no logró conectar de buena manera, y fue la jugada más clara. Necaxa y Celaya empataron a cero goles, en marcador global fue de empate a un gol y por la extinta regla del gol de visitante, Necaxa se alzó con el título.
Tras esta final, gracias a su garra y buen futbol, a ese equipo del Atlético Celaya se le recuerda como el “campeón sin corona”.