Ante un descontento social creciente por apagones prolongados, el gobierno cubano cede terreno histórico al sector privado y a la banca internacional para frenar el colapso de sus servicios esenciales.
Ante un descontento social creciente por apagones prolongados, el gobierno cubano cede terreno histórico al sector privado y a la banca internacional para frenar el colapso de sus servicios esenciales.