El puente atirantado de Pachuca se ha convertido en un cuello de botella en lugar de ser una solución vial eficiente, según Francisco Lugo Espinosa, secretario municipal de Obras Públicas.
Esto se debe a que la población local refiere que subsisten problemas de congestión y flujo vehicular.
ADECUACIONES
La glorieta del puente atirantado es uno de los puntos que requieren mayor atención, ya que presenta conflictos debido a la falta de señalamientos o un rediseño adecuado.
Por ello, el gobierno de Hidalgo está planeando realizar adecuaciones tanto en la parte superior como inferior del puente para mejorar su funcionalidad, menciona el funcionario de la alcaldía de Pachuca.
El puente atirantado fue construido por la anterior administración que presidió Omar Fayad, y aunque la avenida Colosio es rápida, presenta algunos segmentos conflictivos que requieren atención, observó Lugo Espinosa.
PROYECTO
La actual administración estatal está trabajando en un proyecto de modificación para mejorar la funcionalidad del puente y resolver los problemas de congestión, puntualizó.