León.- Para 2030 se proyecta que la ciudad de León la habiten un millón 997 mil 423 personas, es decir, cinco veces más la población que había hace 56 años, pues en 1970, la ciudad tenía 420 mil 150 habitantes. Los retos de León implican gestionar este crecimiento acelerado.

Podría pasar de ser el tercer municipio más poblado del país a ser el segundo en 2030, desplazando de esta posición a Iztapalapa, ubicado al sur de la Ciudad de México.

En entrevista con AM, Rafael Pérez Fernández, director general del Instituto Municipal de Planeación de León (Implan) detalló que la tasa de crecimiento poblacional anual de la ciudad ha disminuido durante los últimos 46 años.

En 1980, cuando León tenía 655 mil 809 habitantes esta tasa fue de 4.6%, actualmente se proyecta que para el 2030 la tasa de crecimiento poblacional anual sea de 1.6%, lo que representa entre 28 y 30 mil habitantes más al año.

Para el 2030 se proyecta que León tenga cerca de 2 millones de habitantes. Foto: Cortesía Implan

“El crecimiento poblacional actual de León es de alrededor de 30 mil habitantes al año, esto es de población en general, entre las personas que nacen, mueren, más los migrantes y personas que llegan.

El máximo crecimiento poblacional de León ocurrió en los años 70, hace 50 años cuando era una ciudad que seguía basada en la industria del calzado. Había industrias familiares, no eran grandes emporios industriales, solo ciertas familias eran las dueñas de las fábricas y las curtidurías”, comentó.

Se transformó León en ciudad de servicios

Este crecimiento se debió a que los años setenta fueron el siguiente punto de inflexión en León, pues fue a partir de esta década cuando se transformó en una ciudad de servicios, mientras que a partir de 1990 comenzó la diversificación industrial con la llegada de la empresa General Motors (a Silao) y otras plantas proveedoras de autopartes.

“Algunos industriales del calzado, de pieles, de pegamentos y toda esa parte química de dicha industria empezaron a cambiarse a otros giros o sectores productivos. También, León empezó a jugar un papel como ciudad de servicios, no era ya nada más una ciudad industrial”, enfatizó Pérez Fernández.

Destacó que a partir de 1990 empezó a bajar el ritmo de crecimiento poblacional con una tasa de crecimiento poblacional promedio anual de 2.8%, en ese entonces, la ciudad tenía 867 mil 920 habitantes.

“La modernidad urbana de León inició a finales del siglo XIX, a tal grado que hay datos poblacionales que ubican a León como la tercera ciudad con mayor población.

Es el tercero más grande del país

“Actualmente, León es el tercer municipio más grande del país, el primero es Tijuana y el segundo, Iztapalapa; es muy probable que en cinco años seamos el segundo más grande o con más población”, apuntó Pérez.

Agregó que los flujos de migrantes son los que han hecho de León una ciudad en alto crecimiento poblacional hasta la actualidad debido a que no es una ciudad aislada, ya que se encuentra inmersa en un corredor industrial que va desde Querétaro hasta San Francisco del Rincón y Purísima del Rincón.

“Una cosa es el crecimiento poblacional, otra el crecimiento territorial y otra es el desarrollo y lo que ha buscado León en los últimos años es un desarrollo integral y no solamente crecer en número de calles”, sostuvo.

Rafael Pérez Fernández, director del Implan, señala en un mapa de León como ha crecido la ciudad. Foto: Dulce Muñoz

Enfatizó que el Implan ha apostado por un desarrollo integral en lugar de un desarrollo basado en el paso a desnivel y el coche, por eso se creó el Sistema Integrado de Transporte (SIT) que se inauguró en el 2003.

“A partir del año 2000 ya podemos ver el desarrollo de una economía diversificada. Los datos poblacionales aumentan, pero va bajando la tasa.

Una decisión que tomó el Implan fue hacer una ciudad que crezca basada en un diseño orientado al transporte público, es un modelo que copiamos de Curitiba, Brasil que basó su crecimiento en el Sistema Integrado de Transporte (SIT)”, afirmó.

Buscan un modelo de ciudad equilibrada con el medio ambiente

En este sentido, dijo que otro modelo de ciudad que se busca implementar en León es uno equilibrado con el medio ambiente, por lo que en esta administración municipal se comenzó a trabajar la red de parques metropolitanos, pues ahora habrá cinco distribuidos en la periferia.

Resaltó que la idea es lograr al menos 300 parques vecinales, en promedio 40 parques por cada una de las siete delegaciones de la ciudad.

“Estos modelos de ciudad de León no se explican nada más con estos números del crecimiento, sino que su desarrollo se basa en un modelo regional.

El crecimiento poblacional ha bajado porque las personas ya no tienen que migrar a León, el fenómeno migratorio no es el mismo, sigue habiendo migración, pero ahora mucha gente se va a vivir a ciudades más pequeñas como Silao, Guanajuato capital e Irapuato“, apuntó.

¿Cuáles fueron las primeras colonias?

A finales de los 60 años se habitaron las primeras colonias de León como la Andrade, la Arbide y León Moderno que en ese entonces era la orilla de la ciudad donde había un río, no se había construido el bulevar Mariano Escobedo.

“Sin embargo, entre los 50 y 60, las dos colonias populares fueron la Industrial y la Obrera y, posteriormente, en el norte de la ciudad se desarrolló Jardines del Moral y Panorama y empezó a crecer la ciudad con más colonias.

“En estas décadas surgieron las primeras colonias de León de clase media, alta y baja, pero muchas irregulares, por eso en los noventa la mitad de la ciudad era de origen irregular. Por los años setenta fue el boom de las colonias regulares y de las irregulares”, contó Rafael Pérez Fernández, director del Implan.

En el primer mapa se muestra la Villa León con sus primeros barrios y colonias, en el segundo se ve el crecimiento de la ciudad hasta el año 2020. Fotos: Cortesía Implan

Regularización de colonias en 1980

El funcionario recordó que a finales de la década de 1980 participó en un programa de regularización a través del cual se regularizaron 50 colonias, algunas de estas fueron: la 10 de Mayo, la Jacinto López, La Libertad, Piletas, Las Joyas, entre otras.

“Ahí me formé como urbanista, trabajaba en una asociación civil y junto con el Colegio de Arquitectos se regularizaron estas colonias. En ese tiempo mucha gente llegaba a vivir a León y no había oferta suficiente de vivienda, alguien les vendía los lotes o pedazos de cerros.

En 1992 fui director de Desarrollo Urbano y me la pasé regularizando colonias. El origen de León no son solamente las colonias regulares o fraccionamientos, sino también las irregulares, pero fue por el boom de la economía leonesa y la migración”, platicó.

Una ciudad de redes

Actualmente, León se está convirtiendo en una ciudad de redes que buscan conectarse para tener un modelo de ciudad más eficiente e integral, pues cuenta con la red de sistema vial, la red de transporte público, la red de ciclovías y ahora la red de parques, destacó Rafael Pérez Fernández.

“Tenemos una excelente red de sistema de agua y drenaje y ahora será una red de agua reciclada con nanotecnología, entonces, cuando sumas todas las redes León se distingue porque tiene redes que conectan.

“Se puede conectar la red de transporte con la red de ciclovías con biciestacionamientos, con los parques y es lo que estamos buscando tener un modelo de ciudad más eficiente e integral, por eso buscamos cómo conectar y ahora vamos hacia los trenes y el crecimiento del sistema de transporte público”, afirmó.

Los retos de León como ciudad

La ciudad de León celebra este martes 20 de enero el 450 aniversario de su fundación pero enfrenta desafíos en materia de bienestar, recursos naturales, movilidad y medio ambiente, los cuales aún está en posibilidades de resolver si sociedad y gobierno colaboran unidos, aunque la ventana de oportunidad es breve, como se destaca en los festejos por los 450 años de historia.

Así lo advirtieron representantes de organizaciones de la sociedad civil como URBE, el Observatorio Ciudadano de León (OCL) y el Colegio de Ingenieros del Agua de Guanajuato.

René Eloy Mendoza, presidente de dicho colegio de profesionistas, planteó que la época de bonanza casi ilimitada en recursos naturales, en particular el agua, que hizo florecer a León durante siglos se ha acabado, puesto que ahora debe recurrir a otros municipios para proveerse, por lo que los siguientes cinco años serán decisivos.

El patrimonio natural que existía, Sierra de Lobos, Comanjilla, etc., ha venido a menos y la ciudad ha ido expandiéndose poco a poco a esas zonas, que eran consideradas de recarga, que podrían asegurar el abasto, hoy en día esa agua escurre y se va por el drenaje”.

Se puede reorientar la gestión del agua

El especialista mencionó que aún existe la oportunidad de reorientar la gestión del líquido pero solo será cambiando el modelo de crecimiento, sea de manera consciente u obligada por las circunstancias, hacia un desarrollo sostenible, consolidando la economía circular.

Aclaró que no es solo cuestión del gobierno alcanzar una mejor oferta de agua, sino que empresas y ciudadanía debe empezar a transitar hacia la cosecha de agua (de lluvia), a mejor planeación de las áreas verdes y diseño “azul” de estructuras (es decir, de bajo impacto hidrológico), pues en el panorama a mediano plazo, 2030-2032, se espera una sequía importante en la región y se podría entrar en una etapa crítica si desde hoy no se empieza a atender estos temas.

Que aunque existe un megaproyecto para abastecer del vital líquido, el Acueducto Solís-León, se debe establecer un modelo de desarrollo sostenible porque no hay agua suficiente para sostener el ritmo de consumo actual, lo que llevaría a León, como en otros casos a lo largo de la historia, a colapsar por falta de agua, o de acentuar los conflictos sociales por su extracción.

René Eloy Mendoza llamó al empresariado a ver el agua como un activo más, que si no se cuida, se puede acabar.

La ventaja es que se estima que los siguientes años habría temporadas de lluvia similar al promedio lo que abre la posibilidad de gestionarla adecuadamente y prevenir estos escenarios.

El especialista destacó que el Municipio de León está realizando prácticas exitosas, como los dictámenes hidrosanitarios, pluviales y contra incendios, al limitar potenciales riesgos e involucrar a las empresas en acciones que sí impactan el aprovechamiento del agua. “Ya vamos en el plan C y este tipo de acciones son el plan B”.

Una movilidad sin exclusión

Mientras que Mayra Legaspi, directora ejecutiva del Observatorio Ciudadano de León (OCL), considera que en el marco de los 450 años, se debe buscar la integración de todos los sectores de la población en el desarrollo, y una de las formas más visibles es mediante acciones efectivas de movilidad.

La movilidad “tiene un análisis muy claro de fondo en la planeación urbana de la ciudad, en cómo vamos construyendo ciudad sin dejar rezagado a nadie, donde la exclusión y marginación a ciertos grupos, a ciertas comunidades, sea el reto de cómo los hacemos más cercanos, cómo los traemos a la urbanidad”.

Es reconocer, dijo, que el servicio de transporte público eficiente, que permita que los traslados se den de forma efectiva en el menor tiempo posible, requerirá una reingeniería en el diseño de las rutas, especialmente en horas pico.

Adelantó que el OCL, para el último semestre del año, planea ofrecer un estudio sobre perspectivas de gestión, experiencias de buenas prácticas y académicas nos ayuden a construir este rumbo de ciudad, donde se ponga en el centro a la persona y a la ciudadanía.

El director del Implan, Rafael Pérez Fernández, muestra un mapa comercial del Centro realizado por el grabador José Guadalupe Posada. Foto: Dulce Muñoz

“Desigualdad social, ahí está toda la raíz”

En tanto que Claudia García, integrante del colectivo URBE, advirtió que “no se puede hablar de retos urbanos sin hablar de desigualdad social, ahí está toda la raíz”.

Hizo referencia a los datos de CONEVAL que indican que la ciudad con el mayor número de personas en pobreza del país, dijo que es un tema que debería preocuparnos, pues de ahí proceden problemas de alimentación, vivienda, movilidad e incluso, de acceso al agua.

Que esa disparidad entre las personas ricas y pobres puede empezar a solucionarse con mejores salarios y condiciones de trabajo, como que los empleos no están tan lejos de las viviendas, y reconoció el trabajo que organizaciones como “No Más Pobreza” están realizando.

La especialista llamó a repensar “cómo estamos distribuyendo la riqueza en esta ciudad, eso toca todos los temas: lo económico, lo ambiental, la seguridad… Si generamos condiciones más iguales para todas las personas, empezando desde lo económico, es un avance en el resto de los temas, de manera automática”.

Para ello, falta mayor involucramiento empresarial, más orientado al bienestar social y menos a la acumulación de capital. La Academia también podría participar más.

“Ese abismo que hay en el intermedio no nos permite celebrar como quisiéramos” esos 450 años, concluyó.

AVG

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