Shriners Children’s México ofrece tratamiento especializado a niños de 0 a 18 años con padecimientos ortopédicos como pie equino varo, displasia del desarrollo de la cadera, genu valgo, varo, ausencia de extremidades y malformaciones.
Además, brinda atención centrada en casos de parálisis cerebral infantil y secuelas causadas por quemaduras sin importar la capacidad de pago de las familias.
Es el caso de la pequeñita de nombre Mía, de apenas 8 años de edad, que al nacer su pierna derecha no contaba con tibia, peroné, ni rodilla, fue entonces que inició la búsqueda de atención médica en Shriners Children’s México que pudiera mejorar su calidad de vida.
De la malformación a la cancha de fútbol
Hoy Mía corre detrás de un balón, juega fútbol con sus compañeros y disfruta de su infancia como cualquier otra niña. Pero su historia comenzó de manera muy distinta: nació con una malformación que implicaba la ausencia de tibia y peroné en su pierna derecha, y gracias a la adaptación de una prótesis ahora la pequeña juega hasta fútbol”, señala Karla Shriners.
Durante el embarazo, cuando Marbelia, mamá de Mía, tenía cinco meses de gestación, los médicos detectaron en un ultrasonido que algo no estaba bien de su pierna derecha.
“A sus 6 años, Mía recibió su primera prótesis en Shriners Children’s México y fue capaz de dar sus primeros pasos. Antes de ese momento, Mía se desplazaba en un triciclo, en una carriola o en brazos de su familia”, añade Karla.

Independencia y apoyo psicológico
Hoy, la realidad es muy distinta: Mía camina, corre y se mueve con total independencia. “Ella ha tenido una excelente calidad de vida usando su prótesis. Se ha desarrollado totalmente sola: camina, corre… ya no necesita de mí”, cuenta Marbelia, sobre su hija, a través de un comunicado de Shriners Children’s México.
El proceso no solo implicó un cambio físico. Mía y su familia también recibieron acompañamiento psicológico en Shriners Children’s México para prepararse para la cirugía y para el proceso de adaptación que vendría después. Un día, en la escuela, le ofrecieron participar como porrista e integrarse al equipo de futbol.
Mía no dudó en elegir la cancha. “Me dijo que quería jugar fútbol. Yo le dije: te vas a caer, pero te vas a levantar y vas a correr tras el balón. Si a ti te gusta, yo siempre te voy a apoyar”, recuerda Marbelia.
Hace apenas unas semanas, Mía jugó su primer partido en una liga escolar. Hoy corre detrás del balón con la misma alegría con la que salta, baila y compite con sus amigos gracias al apoyo de Shriners Children’s México.
Quienes requieran una evaluación médica, pueden comunicarse al 800 465 2726 o también pueden enviar un correo a: informx@shrinenet.org
DMG