Guanajuato.- Diputados del PAN y del PRI impulsan reformas para frenar las alzas en los seguros de gastos médicos mayores, tras incrementos de entre 20% y 40% en pólizas individuales y familiares. Las propuestas buscan corregir cambios fiscales, transparentar tarifas y poner freno a cobros que hoy amenazan la permanencia de millones de asegurados.
En Guanajuato, durante 2025 se registraron 371 mil 922 usuarios de seguros de accidentes y enfermedades, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros.
El diputado federal panista Éctor Jaime Ramírez Barba señaló que el aumento desproporcionado en las primas responde a tres factores: la inflación médica estructural, el cambio fiscal incluido en la Ley de Ingresos 2026 y la alta siniestralidad con márgenes reducidos.

Explicó que la inflación médica en México se ha mantenido entre 13% y 15% anual, por encima de la inflación general. Ese comportamiento ha encarecido hospitales, honorarios, estudios, medicamentos y tratamientos especializados, lo que presiona el costo de las pólizas.
A ello se suma el envejecimiento de la población. Con más personas en edades avanzadas, también aumenta la demanda de atención médica y, con ello, el costo de los seguros.
Ramírez Barba sostuvo que el factor de mayor peso fue el cambio fiscal aprobado para 2026, luego de modificarse el artículo 25, fracción XIV, de la Ley de Ingresos de la Federación. Esa disposición impidió a las aseguradoras acreditar el IVA trasladado en bienes y servicios adquiridos para cumplir con sus obligaciones de indemnización.
Antes de 2026, ese IVA podía acreditarse frente al impuesto cobrado en operaciones gravadas, por lo que su efecto en costos era neutral. Con la reforma, dijo, el IVA en los siniestros se volvió un costo definitivo.
El legislador afirmó que ese impacto fiscal representa entre 8% y 12% adicional en los costos operativos de las aseguradoras, gasto que finalmente se traslada a las primas para mantener solvencia y cumplir con los requerimientos legales.
Añadió que en el ramo de gastos médicos mayores las utilidades de las aseguradoras oscilan entre 2% y 6%, mientras que 80% de los costos corresponde al pago de siniestros. Por ello, cualquier alza, ya sea por inflación médica o por cambios fiscales, termina reflejándose casi por completo en el precio final de la póliza.
En 2026, el Gobierno federal recaudará alrededor de 11 mil millones de pesos adicionales al impedir que las aseguradoras acrediten el IVA en los servicios de salud. Aunque ese monto entra como ingreso tributario para Hacienda, termina reflejándose en el costo de las pólizas.
Riesgo de perder cobertura
El también secretario de la Comisión de Salud en la Cámara de Diputados advirtió que cerca de 3 millones de personas aseguradas están en riesgo de perder su cobertura por estos incrementos.
El 90% de quienes tienen un seguro de gastos médicos mayores en México también cuenta con seguridad social, ya sea del IMSS o del ISSSTE. Aun así, la falta de atención oportuna y de medicamentos en el sistema público obliga a 40% de los derechohabientes del IMSS a atenderse en servicios privados.
“Cada familia que cancela su póliza por imposibilidad de pago enfrenta dos consecuencias. La primera es la desprotección financiera, lo que las deja expuestas a gastos catastróficos ante cualquier enfermedad grave o accidente.
“La segunda es la presión sobre el sistema público, ya que las familias deben recurrir a los servicios de salud públicos, que están saturados. Esta migración forzada del sector privado al público no es solo un problema individual, es un fenómeno estructural que amenaza la sostenibilidad del sistema de salud mexicano”, señaló.
Frente a ese panorama, Ramírez Barba presentó dos iniciativas que buscan atender el problema de fondo. Las propuestas contemplan cambios a la Ley de Ingresos de la Federación 2026, la Ley del Impuesto sobre la Renta, la Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas y la Ley del IVA.
Una de las medidas plantea permitir que las aseguradoras acrediten el IVA en los servicios de salud, para disminuir el costo que pagan los usuarios. También propone que el pago de primas de seguros de gastos médicos mayores sea deducible hasta por un monto de 5 UMAS anuales, lo que con el valor de la UMA en 2026 equivale a cerca de 240 mil pesos al año.
Además, la iniciativa busca obligar a hospitales, aseguradoras y médicos a transparentar y justificar sus tarifas, de modo que el usuario conozca con claridad por qué su póliza aumentó hasta 40%.
La propuesta establece que se detalle cuánto del incremento corresponde al alza en insumos y medicamentos, a nuevas tecnologías o dispositivos médicos, así como a ajustes en honorarios médicos. También plantea que la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas supervise que las instituciones informen cada año a los asegurados, en lenguaje claro, los factores que explican el aumento en las primas.
“Las aseguradoras deben basar sus precios en realidades técnicas y no solo en decisiones unilaterales, permitiendo que el mercado sea más justo y que el consumidor pueda tomar decisiones informadas sobre si cambiar de hospital o de póliza.
“Estas iniciativas no son únicamente una respuesta técnica a un problema fiscal, responden sin duda alguna a un imperativo constitucional y de derechos humanos”, apuntó.
El PRI alista su propia ruta

Por separado, el diputado federal priista Jericó Abramo Masso presentó una iniciativa para regular los costos de los seguros médicos y de los hospitales privados. Su propuesta busca que al contratar una póliza no existan letras chiquitas y que los agentes informen con claridad cuál será su comisión.
También plantea reducir las comisiones de los agentes de seguros para las personas que contraten su póliza entre los 50 y 80 años de edad.
A través de su perfil de Instagram, el legislador informó sobre la realización del segundo Foro de Trabajo de Usuarios de Seguros y Fianzas de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, en el que participaron diputados, directivos del sector salud y especialistas para construir una legislación más justa para los usuarios.
“Faltan dos foros. Uno será el martes de Pascua y el último el miércoles de Pascua. Después de estos foros seguirá la construcción del dictamen de las iniciativas que se han presentado. Vamos a hacer un documento técnico para dar cuerpo al dictamen que integrará esta nueva ley para terminar con los excesos de seguros y hospitales”, adelantó.
Dijo que después el dictamen se votará en comisiones y en el pleno, con la intención de que pueda discutirse antes del 20 de abril en la Cámara de Diputados y luego turnarse al Senado.
“Hay voluntad de todos los grupos parlamentarios de votarla a favor. Espero que nadie se eche para atrás, porque esto vendrá a darle solución a más de 30 millones de usuarios de hospitales privados y seguros de gastos médicos mayores.
“Era tiempo de que se terminara con los excesos. Por eso propuse esta ley, para terminar con los excesos y para darle mayor seriedad al mercado de seguros de gastos médicos mayores y equilibrio a un mercado que está controlado por unos cuantos, dañando a millones de pacientes”, manifestó el diputado de Coahuila.
No cancelar, sino reestructurar
Eloísa Zapata, agente de seguros y secretaria de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas, recomendó a los usuarios no cancelar su póliza ante el alza en los costos, sino buscar una reestructura.
“Los agentes de seguros podemos ayudar a los asegurados a ajustar sus deducibles o niveles hospitalarios para bajar el costo de la renovación, sin perder su antigüedad ni su protección patrimonial. Es la mejor forma de cuidar la salud y el bolsillo”, afirmó.

Explicó que uno de los factores del incremento es el fiscal. A partir de 2026, las aseguradoras dejaron de acreditar el IVA de los gastos que pagan a hospitales y farmacias por siniestros. Ese 16% que antes tenía un efecto contable ahora se convirtió en un costo directo para la compañía, lo que impacta la prima en alrededor de 10 puntos adicionales.
También señaló una inflación médica cercana a 15%, impulsada por medicamentos de alta especialidad, cirugías con tecnología avanzada e insumos cuyo precio crece por encima de la inflación general.
A eso agregó la saturación del sistema público, que ha llevado a más personas a usar sus seguros privados para procedimientos que antes resolvían en instituciones gubernamentales. Ese cambio aumenta la frecuencia de uso de las pólizas y obliga a las aseguradoras a ajustar costos.
Advirtió, además, sobre la diferencia entre una asesoría profesional y las pólizas baratas que aparentan ser atractivas, pero dejan fuera coberturas esenciales.
“Es fundamental verificar que lo que se paga realmente valga la pena. Existen pólizas que parecen atractivas por su bajo costo, pero en realidad no cubren lo esencial o tienen alcances muy limitados que no se explican correctamente al cliente.
“Esto genera la falsa percepción de que los seguros no pagan, cuando el problema real fue la falta de una asesoría profesional que detallara el funcionamiento y las condiciones del contrato. Todo asegurado tiene derecho a conocer a fondo los términos y exclusiones de su plan para que su protección sea efectiva al momento de la verdad”, sostuvo.
El impacto en el bolsillo
Para Elena Martínez, administradora de 35 años y madre soltera, la renovación de su seguro de gastos médicos este marzo dejó de ser un trámite para convertirse en un dilema económico.
Contó que ha mantenido una póliza de nivel medio durante siete años, pero en 2026 recibió una propuesta de renovación con un ajuste de 22%, alza que la obligó a replantear sus gastos.
“Al final de cuentas, o pago el seguro para una enfermedad que no sé si vendrá, o pago la colegiatura y la despensa que tengo que cubrir”, expresó.
Relató que al revisar el aumento encontró factores fuera de su control: la eliminación de la acreditación del IVA para las aseguradoras y una inflación médica que no da tregua.
“Hice el ejercicio de dividir el costo anual entre mis 12 meses de sueldo y el resultado es que tendría que destinar una gran parte de mi ingreso mensual solo a una protección que, con suerte, no voy a usar, o mejor la dejo”, explicó.
Dijo que cancelar le aliviaría el presupuesto de inmediato, pero la dejaría expuesta en el futuro.
“Si lo cancelo, ahorro hoy, pero me quedo vulnerable para siempre. Si lo mantengo, tengo que recortar en áreas donde ya no hay de dónde sacar”, agregó.
Para Elena, el aumento impacta de manera directa en la vida diaria de su familia.
“La cuenta es fría y los números también; por eso hoy estoy evaluando si el sacrificio vale la pena. Ojalá los salarios crecieran al mismo ritmo que esto”, concluyó.
AAK