LA VIOLENCIA EXHIBIDA ayer por la CNTE debe preocupar mucho. No es para acostumbrarse que arremetan con mazos, tubos y cohetones en sus protestas, con el pretexto de pelear por la abrogación de la Ley del ISSSTE.

LA PROVOCACIÓN tiene toda la intención de sabotear los partidos del Mundial y las actividades que se realizarán alrededor de ese espectáculo, pero han colocado las cosas en una tesitura de riesgo para quienes transitan por el Centro de la CDMX, los comercios y desde luego los turistas y aficionados del extranjero.

SIN DUDA han fallado el gobierno federal y el capitalino en disuadir a estos grupos, las imágenes que ahora se tienen para nada son las mejores. El campamento de la CNTE ya ocupa más calles del Centro, bloquea comercios, hoteles y avenidas muy transitadas y amenazan con incrementar sus acciones. Vendrán bloqueos de casetas, carreteras e incluso del AICM con lo que esto implica en plena llegada de turistas mundialeros. ¿Permitirán las autoridades que hasta allá lleguen los abusos de la CNTE?


SI AL LÍO VIAL que provocan las manifestaciones en el Centro Histórico se agrega el desorden en la Línea 2 del Metro y las averías en el Tren Ligero, siendo que ambos transportes conducen hacia los rumbos del Estadio Azteca, el coctel es más que explosivo.

Ayer se vivió un caos en la zona sur a 9 días del inicio del Mundial. Mientras el gobierno de la CDMX se preocupa por los colores con que pinta bardas y barandales, los gobernados son rehenes de los desatinos y las obras inconclusas.


DOS RAYITAS le bajó la presidenta Claudia Sheinbaum a su encendido discurso del domingo, al salir a aclarar ayer en la conferencia mañanera que para nada cree que Donald Trump sea quien promueva el llamado “injerencismo” desde Estados Unidos. Si bien en su arenga patriótica en el Monumento a la Revolución, la mandataria se cuidó mucho de no echarle pleito directo al norteamericano, decidió iniciar la semana cubriéndose las espaldas. Ninguna precaución es excesiva, pues ya se sabe que “el Don” se enciende a la menor provocación y sus respuestas suelen ser escandalosas y desproporcionadas.


EN LA Dirección de Administración de la SEP no supieron administrarse y andan padeciendo la falta de computadoras. Según las quejas de trabajadores de la dependencia, se quedaron con menos de la mitad de las computadoras que se requieren y tienen que turnarse para utilizar las pocas que hay. Según les han dicho, el problema todavía tardará semanas o meses, sobre todo por falta de presupuesto para las cosas importantes, como en el resto del gobierno. ¿Sabrá el secretario Mario Delgado lo que está ocurriendo? Es pregunta a la que le falta el mouse.