Guanajuato.- Líderes migrantes de Guanajuato, residentes en Estados Unidos, se sumaron al debate sobre la iniciativa de Claudia Sheinbaum para obligar a quienes aspiren a la Presidencia, gubernaturas y Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México a renunciar a otra nacionalidad antes, incluso, de contender.
Mientras algunos migrantes consideran que la medida restringe sus derechos políticos, otros la ven como un requisito de soberanía y lealtad al país.
Desde la Presidencia de la República se asegura que la reforma busca armonizar artículos de la Constitución actualmente en conflicto, no restar derechos.
Sin embargo, para la diputada local Yesenia Rojas (PAN), presidenta del club migrante “Zapote de Pénjamo”, la propuesta viene a restringir los derechos político-electorales de la población migrante, por lo que presentó un punto de acuerdo para que las comunidades mexicanas en el exterior, en los distintos países donde residen, sean escuchadas y consultadas.
La legisladora informó que el 1 de septiembre comenzó el periodo de registro a la Lista Nominal de Electores en el Extranjero para los Procesos Electorales Locales 2026-2027, por lo que el anuncio de la Presidenta representa “una enorme contradicción”.
“Se nos dice ‘pueden votar’, pero con esta iniciativa se nos estaría diciendo ‘no pueden ser votados’”.
Y cuestionó por qué tienen que ser nuevamente los migrantes quienes sufran la restricción de derechos: “Pareciera que tenemos que demostrar una y otra vez que somos mexicanos, pero cuando se trata de nuestras obligaciones, de nuestras responsabilidades y de nuestras aportaciones, entonces sí nos reconocen plenamente”.
El posicionamiento de Rojas Cervantes se realizó durante la sesión del jueves de la Comisión Permanente en el Congreso local.
Añadió que si la doble nacionalidad es un impedimento para alcanzar ciertos puestos, debe serlo para todas las personas y, si no lo es, “hablamos de discriminación, porque no podemos construir ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda”, más cuando la comunidad migrante ha sostenido durante décadas a sus familias y comunidades en México a través de las remesas.
También aseguró que la doble nacionalidad no está en conflicto con la soberanía nacional, pues en las familias, a las nuevas generaciones, se les enseñan “nuestras raíces, nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestro amor por México. Somos parte de esta nación y como tal queremos participar en sus decisiones”.
La diputada también advirtió: “La migración en el mundo ya enfrenta procesos de criminalización, exclusión y discriminación. México no puede reproducir esas mismas prácticas contra sus propios ciudadanos”.
Buscan Parlamento Abierto
El punto de acuerdo al que se refirió Yesenia Rojas fue presentado por la bancada del PAN y exhorta al Congreso de la Unión a realizar un Parlamento Abierto con enfoque de derechos humanos, en el que participen mexicanos con doble nacionalidad, organizaciones migrantes, especialistas en derecho constitucional e instituciones relacionadas con la reforma.
Esto, para que se convoque tanto a las personas directamente interesadas, con doble nacionalidad, como a organizaciones de migrantes, especialistas en derecho constitucional y otras ramas vinculadas, así como a las instituciones y organizaciones que puedan resultar afectadas o que incidan en la reforma, todo bajo estándares nacionales e internacionales aplicables a la protección de los derechos político-electorales.
Critica a nuevos gobiernos
Ángel Calderón Paniagua, subsecretario de Asistencia Integral al Migrante en el sexenio de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, considera que el lugar de nacimiento no garantiza la honestidad ni que los candidatos electos vayan a defender precisamente los intereses de México.
Consideró que los gobiernos anteriores tuvieron una mayor comprensión de la movilidad humana, pero ahora, dijo, todo ha cambiado: en Estados Unidos la migración se criminaliza cada vez más y en México los nuevos gobiernos siguen poniéndoles obstáculos.
En el caso de Guanajuato, “no fue un nuevo comienzo”, tan así que cuando la actual gobernadora, Libia García, fue diputada local y llegó la propuesta de los diputados migrantes, estuvo en contra y, cuando llegó al Gobierno estatal, suprimió la Secretaría del Migrante y la convirtió en subsecretaría.
Calderón afirmó que, a diferencia de Sheinbaum, él no cree que haya conflicto de interés en personas con ambas nacionalidades; es más, “aquí (en EUA) se reafirma ese sentimiento de mexicanidad. ¿Quién ha regresado allá con dinero? Nosotros, los migrantes. No somos menos mexicanos que nadie”.
Afirmó que los migrantes “estamos saliendo y entrando y viajando y buscando oportunidades en otro lado”, y que al interactuar con otras culturas se aprende. “Dónde nació o dejó de nacer es irrelevante”.
Cuestión de lealtades
En contraste, Martha Esquivel, lideresa migrante en California, consideró que la medida no implica una restricción de derechos, sino un requisito relacionado con la naturaleza de determinados cargos públicos.
Mencionó que para ser embajador o cónsul general se exige renunciar a la segunda nacionalidad, conforme al artículo 20 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano, pues como diplomáticos deben defender intereses y posturas específicas de una nación, que sí entrarían en conflicto de haber jurado lealtad a dos pueblos.
Esquivel dijo que, más que darle la razón a la Presidenta de México, sí debe haber restricciones específicas para puestos de esta naturaleza por cuestiones de soberanía.
Destacó que, incluso en la experiencia diaria con personas binacionales, en México somos testigos de cómo gente que regresa de EUA rompe con conductas cotidianas que mantiene allá —como el respeto a las reglas de tránsito, el cuidado del ruido nocturno, el uso del cinturón de seguridad y hasta evitar sobornar a agentes policiacos— y es omisa en sus comunidades.
“¿Por qué cruzando la frontera, aunque sean ciudadanos americanos, la conducta cambia? (…) Estamos hablando de una misma persona, de un ser humano, de la reacción de un ser humano. Ahora, imagínate, ese ser humano tomando decisiones, donde haya un involucramiento, de conflicto de interés entre países por cuestiones comerciales, económicas, políticas, por cuestiones de lo que sea”.
Dijo que los cuestionamientos contra la reforma provendrían, más bien, del desconocimiento de las diferentes normativas y legislaciones para acceder a ciertos cargos públicos.
Conflicto de intereses
José Luis Arzola, guanajuatense con doble nacionalidad, coincidió con Martha Esquivel en el sentido de que puede haber conflicto de interés, algo que, dijo, ya se observa en algunos países de Latinoamérica cuyos ciudadanos también cuentan con nacionalidad estadounidense.
“Puede haber intereses donde la soberanía de un país está en peligro, entonces yo creo que debería haber ciertos niveles, por ejemplo, para Presidente, si tiene el puesto máximo de un país, que tiene que tomar decisiones al dirigir un país, es algo muy grande y yo creo que ahí sí debería haber restricción”, incluso, revisar muy bien sus antecedentes.
Sin embargo, pidió no generalizar la restricción, pues ha habido buenas experiencias con titulares de presidencias municipales o en las diputaciones.
AAK