Historia 364
Esta es la historia 364 de 450 que te contaremos sobre León
Seis meses bastaron para levantar un escenario que terminaría formando parte de la historia de León. El 9 de marzo de 1961 se colocó la primera piedra de la Plaza de Toros La Luz y el 16 de septiembre de ese mismo año abrió sus puertas.
Detrás de aquella obra estuvieron los hermanos Rafael, Francisco y Jesús Obregón Urtaza, quienes enfrentaron dificultades, trabajaron contra el tiempo y lograron inaugurar el coso con un cartel encabezado por Manuel Capetillo, Juan Silveti y Felipe Rosas.
Este 16 de septiembre, La Luz cumple 65 años. Por su arena han pasado algunas de las principales figuras de la tauromaquia y su historia continúa ligada a la familia que la vio nacer.
Martín y Ángel Obregón Cabrera, hijos de Rafael, prácticamente crecieron alrededor de la fiesta taurina. Martín estuvo presente desde la inauguración y posteriormente fue novillero, mientras que Ángel actualmente funge como asesor del juez de plaza.
Para nosotros es un orgullo esta plaza, que mi papá y mis tíos Francisco y Jesús hayan hecho”, cuenta Ángel.
“Es un coso que representa a la ciudad y han venido las figuras del toreo. Es una plaza importante del país junto con las de Aguascalientes, México y Monterrey”.

Para Ángel, esa tradición continúa con los carteles actuales. Este 2026, el festejo por el 65 aniversario reunirá al español Román Collado y a los mexicanos Héctor Gutiérrez, ganador de la Copa Chenel en España, y Diego San Román.
“Por eso y más la plaza es un orgullo”, dice Ángel.
León necesitaba una nueva plaza
Martín recuerda que el proyecto de La Luz surgió ante las condiciones de la antigua Plaza México, construida principalmente con madera y ubicada en el sitio donde posteriormente estuvo el Descargue Estrella.
La idea de hacer la plaza de toros surge porque la anterior era de pura madera y estaba muy podrida, era muy insegura para que hubiera festejos”.
La Plaza México fue demolida en 1960 y, desde el 28 de febrero de aquel año, León se quedó sin una plaza de toros permanente. Los festejos continuaron realizándose en espacios como el Lienzo Charro Los Paraísos.
“Varios taurinos se juntaron para ver si podían hacer una entre todos. En 1960 se hizo en el Lienzo Charro Los Paraísos, se pusieron tribunas de madera y una se derrumbó. No hubo muertos, pero sí lesionados”.

A partir de aquella necesidad comenzó a tomar forma el proyecto de una nueva plaza.
“Un día que estaban platicando, mi tío Paco le dijo a mi papá: ‘¿Cómo vas con lo de la plaza?’, y respondió: ‘No se va a hacer nada, éramos 15 y ya nada más quedamos cinco’. Iban a ser mil acciones de dos mil pesos. Mi tío Paco le dijo a mi papá: ‘Vamos haciéndola nosotros’. Así nació la idea de la plaza de toros, a iniciativa de ambos y respaldados por mi tío Jesús”, recuerda Martín.
La construyeron en seis meses
Los hermanos Obregón Urtaza emprendieron la construcción bajo la dirección de Leopoldo Torres Águila. El tiempo apremiaba para tener lista la nueva plaza.
“Se trabajaron las 24 horas del día para terminar rápido. Les urgía acabar para inaugurar y sacar dinero. Tuvieron muchas piedras en el camino. No se las dejaban inaugurar porque decían que se iba a caer y mil cosas”.
Uno de los obstáculos fue conseguir la autorización para abrir el inmueble. Martín recuerda que su padre y sus tíos recurrieron a Juan José Torres Landa, quien en ese momento era gobernador electo de Guanajuato.
“Mis tíos Jesús y Paco, junto con mi papá, fueron con Juan José Torres Landa para explicarle la situación y les contestó: ‘No se preocupen, muchachos, la plaza se inaugura y les doy el permiso’”.
Antes de abrirla al público, la estructura fue sometida a pruebas de resistencia.
“Se hicieron pruebas con costales de arena por parte del Departamento Central e hicieron pruebas con aparatos y pasó perfectamente”.
Después de meses de trabajo contra el tiempo, La Luz estaba lista para recibir al público.
¿Por qué se llama La Luz?
El nombre de la plaza nació de la devoción de los hermanos Obregón Urtaza por la patrona de León.
“Se le puso el nombre de La Luz porque mi papá y mis tíos eran muy devotos de la Virgen de La Luz”, explica Martín.
Recuerda que algunos periodistas le plantearon a su padre que había aficionados que no estaban de acuerdo con el nombre y preferían que el nuevo coso llevara el de Rodolfo Gaona, en honor al célebre torero leonés.
La respuesta de su padre fue contundente:
“Es correcto que estén en desacuerdo. Se llamará La Luz en honor a la patrona y cuando ellos hagan sus plazas que le pongan el nombre que quieran”.
Una inauguración para recordar
El 16 de septiembre de 1961 llegó el día esperado. El obispo Manuel Martín del Campo y Padilla bendijo el inmueble y Rodolfo “El Califa” Gaona, una de las máximas figuras en la historia del toreo mexicano y amigo de la familia Obregón, fue el invitado de honor.
Gaona rompió una botella de champán en las tablas del callejón para declarar inaugurado el nuevo coso. Después comenzó la corrida con Manuel Capetillo, Juan Silveti y Felipe Rosas, quienes lidiaron toros de la ganadería de Valparaíso.
Martín también estuvo presente aquel día, un recuerdo que conserva como parte de la historia de su familia y de La Luz.
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La histórica tarde de “El Cordobés”
Otro de los recuerdos que Martín conserva ocurrió el 20 de enero de 1964, cuando Manuel Benítez “El Cordobés”, una de las grandes figuras del toreo de aquella época, se presentó en La Luz.
La expectativa fue enorme. Martín recuerda que a los dos días de abrir la taquilla el boletaje estaba prácticamente agotado.
“Vino gente de muchos lados”.
Aquella tarde se lidiaron ocho toros de Jesús Cabrera para Joselito Huerta, Paco Camino, Jaime Rangel y “El Cordobés”. Fue una de las corridas más recordadas de los primeros años de La Luz.

Martín participó como alguacilillo y recuerda que entre el público se encontraban numerosas personalidades.
“Al abrir plaza, la gente al verme se sorprendió y me dio muchos aplausos”.
“En ese momento no lo dimensioné, estaba muy pequeño”.
Las figuras que pisaron La Luz
A lo largo de sus 65 años, La Luz ha recibido a algunas de las principales figuras del toreo.
Ángel y Martín recuerdan nombres como Manolo Martínez, Eloy Cavazos, Armillita, José Tomás, Antonio Lomelín y José María Luévano.
En años posteriores también han pasado por su ruedo Juan Pablo Sánchez, Sergio Flores, Leo Valadez, Andy Cartagena, Andrés Roca Rey, Uriel Moreno “El Zapata”, Eulalio López “Zotoluco”, Sebastián Castella, Silveti, Octavio García “El Payo” y Arturo Gilio III, entre otros.
Parte de esta historia, desde 1979, permanece registrada en la Hemeroteca de AM León, donde las crónicas taurinas de años recientes han estado a cargo de J. Trinidad Méndez.
Una historia familiar que continúa
Para Martín y Ángel Obregón, La Luz no representa solamente la obra de su padre, Rafael, y de sus tíos Francisco y Jesús. Es también un espacio alrededor del cual transcurrió buena parte de sus propias vidas.
Martín conserva los recuerdos de su participación como alguacilillo y de su posterior etapa como novillero. Ángel continúa ligado al coso como asesor del juez de plaza.
Este 16 de septiembre, cuando La Luz cumpla 65 años, los hermanos volverán al lugar que comenzó como el proyecto de Rafael, Francisco y Jesús Obregón Urtaza y que terminó convirtiéndose en uno de los escenarios más importantes de la historia taurina de León.
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