Rotundo éxito el que obtuvo la presentación de Bio’Ngo ante un abarrotado Teatro Juárez, una instalación escénica de Lukas Avendaño, artista de performance y antropólogo mexicano, que se presentó como un homenaje póstumo al bailarín y coreógrafo sonorense José Ramón Corral “Cherra”.
Se trata de una puesta en escena que es toda una experiencia sensorial que desafió y despertó las emociones del público que cautivo apreció, disfrutó y ovacionó esta gran puesta en escena que por vez primera se presentó en Guanajuato.
Luka Avendaño se dijo afortunado de poder traer y presentar esta obra en un recinto tan imponente e histórico como lo es el teatro Juárez y, desde luego, ante el público guanajuatense lo cual dijo para él resultó “impresionante” pues compartió esta es la primera vez que está en Guanajuato y dijo considerar que la ciudad de es muy distinta a otras ciudades con características similares.
“La palabra Bio’Ngo para muchos seguramente será la primera vez que la escuchen es zapoteca; Bio’Ngo se traduce como árbol de ceiba”, explicó Avendaño.
Apuntò que la obra Bio’Ngo sucede en el Caribe, además de evocar sonidos nativos zapotecas y miccosukee, “es como una suerte de lotería”, cada quien hace su interpretación de la obra misma.
El elenco en la obra estuvo integrado por Ada Janett Tovar, Roberto Mosqueda y Dayana Márquez (de Guanajuato); Enrique Villacreses (Miami) y el propio Lukas Avendaño, reflejando la esencia adaptable e inclusiva de la obra.
Sobre Luka Avendaño, un mexe triunfando en la danza
Luka Avendaño es originario de Oaxaca, se asume como muxe, lleva más de cuatro décadas inmerso en la danza; su obra se caracteriza por la exploración de la identidad sexual, étnica y de género; así como la identidad de los muxes y los roles de género que para él son “un hecho social total” que viven hombres nacidos así biológicamente, pero que poseen un papel social no masculino.
Como parte de la comunidad muxe, Luka Avendaño comparte que aún le cuesta entender su presencia y éxito en la escena local, nacional e internacional y considera que con él llegan muchos aspectos que son parte de su esencia y de sus orígenes y costumbres que tienen más de 500 años de antigüedad.
“Me doy cuenta que esa dificultad para entender mi presencia en la escena nacional está fuertemente arraigada con todo lo que podía pensarse con mi ancestralidad. Pienso que si yo tengo la oportunidad de estar ahora en la escena nacional, local, regional, es como si rompiéramos el cascaroncito de huevo solo para sumar estos 500 años de permanencia, de estar con la lengua, con la indumentaria, con la tradición, con el derecho consuetudinario, con la tenencia de la tierra, de la ejidal y me parece que todas esas resistencias que llegan ahora conmigo cuando irrumpo en la escena”, expresó Luka evidentemente emocionado de hablar de sus orígenes y el éxito hasta ahora logrado en el mundo del arte.