León.- La obra de Zaida Ruth Nasser Gómez ya es parte del corazón y patrimonio de la ciudad. Gracias a la generosidad de Ana Teresa González Méndez y Gustavo Nasser, se formalizó la donación de pinturas de Ruth Nasser.
Un conjunto de 40 piezas que la artista legó como un regalo a León en el marco de su 450 aniversario. La emotiva ceremonia, realizada en el Museo de la Ciudad, consagró el esfuerzo de años por rescatar la voz de una mujer que fue, a la vez, pintora, pianista, poeta y mezzosoprano.
Nacida en Michoacán en 1911, pero leonesa por elección desde 1939, “Zaidat” —como también se le conocía— se integró a la vida social y cultural de la ciudad con una disciplina inquebrantable.
Durante la apertura de la exposición, Gerardo Partido Vite, director del museo, destacó que este acto representa la “consagración” de una trayectoria que no solo abarcó las artes plásticas, sino también la música y las letras, dejando una huella imborrable en la comunidad.





Una generación heroica frente al lienzo
El historiador Mariano González Leal, pieza fundamental para que esta donación de pinturas de Ruth Nasser llegara a manos de los leoneses, recordó conmovido a la artista de origen libanés.
Para González Leal, Zaida Ruth es el símbolo de una “generación heroica” que sostuvo el placer de la emoción estética contra viento y marea, cultivando el espíritu no solo para sí misma, sino para el bienestar de su entorno.
La pintora, quien fue presidenta del Grupo Cultural Oasis en 1987, se describió como una artista completa que dio lo mejor de sí a la cultura local. Su legado, ahora bajo tutela del municipio, invita a los ciudadanos a conservar y valorar una obra que se negó a ser silenciada por el tiempo.




Retratos, paisajes y el atrevimiento del desnudo
La colección, ahora abierta al público, permite apreciar la versatilidad técnica y temática de la artista. Entre las piezas más admiradas de la donación de pinturas de Ruth Nasser se encuentran sus autorretratos y retratos de figuras icónicas, como el del compositor Manuel M. Ponce.
Además, la muestra revela su valentía artística al abordar el desnudo femenino en una época de costumbres conservadoras, mostrando un dominio del óleo y una profunda conexión con la naturaleza.
Desde paisajes de “El Tepozteco” y el “Callejón de San Roque”, hasta escenas cotidianas en el “Zoológico de Ibarrilla” o bodegones llenos de luz como “Girasoles” y “Cempoalxóchitl”, la obra de Ruth Nasser sigue viva y actuante. Como bien señaló el historiador González Leal: “Toca a los leoneses conservar este valioso legado”.





DMG