Ciudad de México.- Con máscaras, vestuarios y personajes de La Judea, José Barajas, Adrián González, Sergio Iván Sánchez y Antonio Rodríguez, originarios de Purísima del Rincón, llevaron una de las tradiciones más representativas de Guanajuato al desfile nacional “La pelota vuelve a casa”.
El desfile se realizó en la Ciudad de México como parte de las celebraciones por la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol 2026. En representación de Guanajuato acudió La Judea de Purísima del Rincón, considerada una de las manifestaciones culturales más distintivas de la entidad.
Los participantes fueron Adrián González, como Diablo Menor; José Jesús Barajas Valeriano, como Judas Negro; Sergio Iván Sánchez, como Malco “el Consejero”; y Antonio Rodríguez, como Judas Blanco. En entrevista con AM, José Barajas habló en nombre de sus compañeros y describió la experiencia como una mezcla de orgullo, responsabilidad y emoción.
Fue una experiencia que no se puede explicar. Es una emoción muy grande poder representar a todo el estado y más en un desfile relacionado con un Mundial. Ver a toda la gente, a los extranjeros y cómo reaccionaban al vernos fue algo muy especial”, compartió.
Los purisimenses fueron los únicos representantes culturales del estado en este encuentro que reunió a expresiones artísticas de las 32 entidades federativas.
El pasado 13 de junio, el contingente participó en este evento festivo y cultural para mostrar la riqueza tradicional de México ante visitantes nacionales y extranjeros. Comparsas, danzas, música y representaciones emblemáticas recorrieron el Paseo de la Reforma como parte de las actividades de bienvenida al torneo internacional.
La Judea, rostro de Guanajuato ante el mundo

La invitación, explicó, llegó por parte del Gobierno del Estado, a través de la Casa de la Cultura de Purísima del Rincón, luego de que La Judea fuera seleccionada para representar a Guanajuato dentro del desfile.
Nos mencionaron que la invitación venía desde Guanajuato porque La Judea es una de las traditions más representativas del estado. Al final fuimos nosotros cuatro quienes tuvimos la oportunidad de asistir y representar a todos los participantes de esta tradición”, señaló.
El contingente recorrió más de tres kilómetros por el Paseo de la Reforma hasta llegar al Monumento a la Revolución, acompañado por miles de asistentes que observaron el paso de las delegaciones culturales provenientes de todo el país.
Para Barajas, uno de los momentos más significativos fue observar la reacción del público ante los personajes de La Judea. “Cuando el Diablo tronaba el chicote, la gente gritaba mucho. También cuando corría el Judas Negro o cuando veían a los demás personajes. Aunque muchas personas no conocían la tradición, se emocionaban mucho al verla y eso nos hizo sentir muy orgullosos”, relató.
El intérprete de Judas Negro destacó que, aunque La Judea es ampliamente conocida en Purísima del Rincón y la región, para muchas de las personas que presenciaron el desfile era la primera vez que observaban esta representación, lo que hizo aún más especial la participación del contingente guanajuatense.
Entre fotografías, aplausos y visitantes extranjeros

Durante el recorrido, decenas de asistentes solicitaron fotografías y videos, especialmente a Adrián González, quien interpretó al Diablo Menor y tuvo mayor oportunidad de acercarse a los espectadores.
Nos pedían fotos, nos grababan y había mucha gente interesada. Incluso algunos extranjeros se acercaban para tomarse fotografías. Fue algo muy bonito porque veías cómo llamaba la atención una tradición que para nosotros es tan familiar”, comentó.
Los jóvenes señalaron que posteriormente comenzaron a encontrar en redes sociales videos y publicaciones realizadas por asistentes al desfile, incluyendo visitantes de otros países que documentaron su paso por una de las avenidas más importantes de la capital del país.
La respuesta del público les permitió dimensionar el alcance que puede tener una tradición local cuando se presenta en escenarios nacionales e internacionales, especialmente en el contexto de un evento seguido por aficionados de distintas partes del mundo.
Una tradición que también se talla en madera

La participación tuvo un significado especial para los cuatro jóvenes, quienes desde niños han estado ligados a La Judea. En el caso de José Barajas, recordó que comenzó a involucrarse en la tradición alrededor de los diez años, primero en las representaciones infantiles y posteriormente en la celebración principal de Semana Santa.
Primero participaba en La Judea infantil y después en la grande. Antes no podía salir, pero sí andaba siguiendo a los personajes y toreando a los diablos, como muchos niños de aquí. Es una tradición con la que crecimos”, recordó.
Además de participar en la representación, tres de los integrantes del grupo también se dedican a la elaboración artesanal de máscaras, uno de los elementos más representativos de La Judea y una tradición que forma parte de la identidad cultural de Purísima del Rincón.
Barajas explicó que la fabricación de estas piezas requiere paciencia y habilidad, pues el proceso inicia con un bloque de madera al que poco a poco se le da forma hasta convertirlo en alguno de los rostros característicos de la celebración.
Es un trabajo tardado. Se empieza prácticamente desde un tronco y poco a poco se va formando el rostro, los ojos, la nariz, la barba y todos los detalles. Es algo que también nos gusta hacer porque ayuda a mantener viva la tradición”, explicó.
Aunque cada Semana Santa La Judea reúne a más de 400 participantes, los cuatro jóvenes coinciden en que haber sido elegidos para representar a Purísima del Rincón y a Guanajuato en un evento de proyección internacional fue un privilegio que difícilmente volverán a experimentar.
A pesar de que solamente fuimos cuatro personas, creo que logramos algo muy grande. Estábamos representando a todos los que forman parte de La Judea y a todo Guanajuato. Es una experiencia que se quedará para siempre con nosotros”, concluyó.
MGM