León.- La obra escénica contemporánea de danza y performance “Grandiosa”, de Manuel Alejandro Chávez y Marco Ignacio Orellana, se presentó en el Museo de Arte e Historia de Guanajuato como una propuesta multidisciplinaria que, a través del movimiento, el teatro físico y la experimentación sonora, reflexiona sobre el cuerpo como archivo vivo de memoria, identidad y resistencia entre México y Chile.
Ante el público expectante en las escalinatas del Canon Griego del MAHG, los intérpretes desarrollaron una narrativa corporal que dialoga con temas como la identidad en transformación, la diversidad cultural y las tensiones sociales contemporáneas.
Surgida de una investigación entre México y Chile, la obra de Chávez y Orellana establece conexiones entre paisajes, comunidades y contextos culturales diversos. Y funciona como una reflexión sobre la manera en que los cuerpos se convierten en espacios vivos de memoria y resistencia, más que contar un relato lineal con personajes tradicionales.
Presencia escénica

A través de la fiesta, el glamur y el brillo, emergen dos criaturas sin género que comienzan a transformar sus cuerpos, atravesando distintas capas: de lo andrógino a lo emocional, hasta llegar a devenir, en distintos momentos, en otras corporalidades.
A partir del cruce entre las culturas de México y Chile, los protagonistas se centraron en el cuerpo como archivo de memoria e identidad, explorando cómo las personas “guardan” en su corporalidad experiencias individuales y colectivas.
Así, mediante el lenguaje del movimiento, la obra plantea que el cuerpo no solo es físico, sino también un territorio donde se inscriben historias, afectos y procesos sociales.
La pieza adopta un carácter simbólico que, a través de la danza y el vestuario, combina elementos folclóricos mexicanos y chilenos, evocando fragmentos de paisajes y tradiciones de ambos países, con resonancias en las texturas culturales de América Central y Sudamérica.
Los protagonistas

Manuel Alejandro Chávez es un creador escénico y coreógrafo que desarrolla su práctica en el campo de la danza contemporánea y el performance, con un enfoque interdisciplinario que integra el movimiento, la investigación corporal y la experimentación escénica. Su trabajo explora el cuerpo como un espacio de memoria, identidad y resistencia, privilegiando procesos colaborativos y la creación a partir de la experiencia sensible.
Marco Ignacio Orellana es un artista escénico chileno cuyo trabajo se sitúa en la intersección entre danza, performance y exploración visual del cuerpo. Su práctica se orienta hacia la investigación artística y la creación contemporánea, abordando temas como el territorio, la identidad y las dinámicas culturales en contextos latinoamericanos.
Ambos creadores han desarrollado procesos de colaboración entre México y Chile, en los que destacan propuestas escénicas de carácter experimental.
MGM