León.- En el marco de los 450 años de la fundación de León, diversas actividades culturales han invitado a reflexionar sobre la historia del municipio, desde su transformación en ciudad y la inundación de 1926, hasta la memoria de sus calles y espacios emblemáticos.
En ese ejercicio destacan dos publicaciones que rescatan el León de otras épocas: “Gajes de mi niñez”, del doctor Miguel Ángel Aranda Portal, y “Donde antes era”, del cronista Luis Alegre Vega.
Ambos libros reconstruyen, desde la memoria y la investigación histórica, la vida cotidiana del centro de León, sus edificios, comercios, plazas y personajes que dieron identidad a la ciudad.
Gajes de mi niñez


En Gajes de mi niñez, Aranda Portal evoca la antigua Plaza Principal, presidida por un kiosco rodeado de jardines con jacarandas, laureles de la India y flores. Describe edificios históricos como Palacio Municipal y la parroquia, así como edificios hoy desaparecidos, como el antiguo Seminario.
También recuerda establecimientos que marcaron generaciones, entre ellos “Pancholín”, la tradicional cebadina, la Óptica Leonesa, el Cine Ideal y el edificio que posteriormente ocupó Fábricas de Francia. Menciona además negocios como Las 3B, El Mayab, la cantina El Paraíso, La Mariposa, El Lápiz Rojo, El Libro Mayor y la Papelería El Quijote.
Donde antes era

Por su parte, Luis Alegre Vega dedica varios capítulos de Donde antes era a los antiguos portales de la Plaza Principal, considerados durante décadas el corazón comercial de León. Relata la historia de los portales Soto, Guerrero, Aldama y Bravo, donde funcionaron bancos, relojerías, almacenes, neverías, cantinas y comercios que marcaron distintas etapas del desarrollo urbano.
El cronista también recuerda que en una de esas fincas se proyectó, el 2 de mayo de 1897, la primera función del cinematógrafo de los hermanos Lumière en León, además de reconstruir la historia de edificios que posteriormente albergaron hoteles, farmacias y espacios culturales.
Otro de los sitios que rescata es el antiguo Jardín de la Industria, construido tras el incendio del Mercado Hidalgo y convertido en uno de los principales puntos de encuentro de la ciudad hasta su remodelación en la década de 1960.
Más allá de la nostalgia, ambas publicaciones ofrecen un valioso testimonio sobre la evolución urbana de León y permiten comprender cómo plazas, portales, comercios y espacios públicos contribuyeron a formar la identidad de una ciudad que hoy celebra cuatro siglos y medio de historia.
MGM