León, Gto.- “Los artistas no hacen las cosas gratis; su trabajo debe tener un pago digno. Soy licenciado en esto; estudié para dedicarme a ello. El artista merece un trato digno”, señaló Iván Ramírez.

Lo que inició como una inquietud adolescente se convirtió en una trayectoria de más de dos décadas sobre los escenarios. Hoy, Gerardo Iván Ramírez Núñez combina su labor como artista y docente con proyectos que buscan acercar la danza y el teatro a jóvenes de escuelas públicas, al tiempo que impulsa una reflexión sobre la dignificación del trabajo artístico. 

En su participación en el “Lago de los Cisnes” de la Universidad de Guanajuato. Foto: Cortesía Iván Ramírez

En entrevista con AM, compartió que su acercamiento al arte comenzó a los 15 años en la Casa de la Cultura de León, bajo la guía del maestro Javier Ávila, una figura fundamental en su formación. Más adelante, egresó de la primera generación de la Licenciatura en Artes Escénicas de la Universidad de Guanajuato (UG).

Aunque proviene de una familia dedicada al comercio y la industria zapatera, desde niño encontró en el teatro y, posteriormente, en la danza, un espacio de identidad y expresión.

“Ya en mi adolescencia dije: Esto es lo que me gusta, es lo que me resuena y donde me siento seguro. No quiero hacer algo que no me gusta; voy a hacer algo que realmente me apasiona”.

Iván Ramírez cuenta con más de 20 años de trayectoria. Foto: Cortesía Iván Ramírez

A lo largo de su carrera ha colaborado con importantes referentes de la escena cultural de Guanajuato, entre ellos Silvia Salomón, Juan Caudillo, Luis Martín Solís, Gustavo Parada, Maru Jones, Prisca Vargas y Roberto Mosqueda. Asimismo, formó parte de la Compañía de Danza Contemporánea de León y ha participado en diversas producciones teatrales, dancísticas y operísticas, incluyendo montajes presentados en el Teatro del Bicentenario.

Ramírez destacó que la disciplina ha sido el eje de su evolución profesional. Inició en la danza a los 20 años sin una formación corporal previa especializada, pero encontró en el trabajo constante la herramienta para consolidar una carrera que hoy representa su principal actividad profesional.

“La danza me enseñó que muchas veces no se trata únicamente del talento; la disciplina es un factor fundamental”, afirmó.

Dirige el proyecto “Pasos en el Aire” para los adolescentes y surgido a partir de su experiencia como docente. Foto: Cortesía Iván Ramírez

Actualmente impulsa dos proyectos que reflejan su compromiso artístico y social. Por un lado, integra el Colectivo Arte Escena, agrupación dedicada a la creación escénica interdisciplinaria que recientemente fue seleccionada en una convocatoria nacional para presentar en Ciudad de México la obra “Cihuameh”. 

Por otro lado, dirige Pasos en el Aire, una compañía de danza contemporánea conformada por adolescentes, surgida a partir de su experiencia como docente en escuelas públicas del municipio.

Una herramienta de transformación

Iván Ramírez imparte clases de arte y danza en las secundarias técnicas número 58 y número 1 de León. Desde estos espacios promueve el acceso de niñas, niños y jóvenes a manifestaciones artísticas poco conocidas en su entorno, convencido de que el arte es una herramienta de transformación social, disciplina y desarrollo humano.

Participó en la ópera “La Traviata”, en el Teatro del Bicentenario. Foto: Cortesía Iván Ramírez

‘Tocar puertas para estar vigentes’

Respecto a la situación de las artes escénicas en León y Guanajuato, celebró la apertura de nuevas carreras artísticas y el surgimiento de más propuestas culturales. No obstante, señaló que “las nuevas generaciones tienen una concepción bien distinta del arte; yo todavía me considero de la vieja escuela”.

También cree que los artistas deben asumir un papel activo en la búsqueda de oportunidades, insistiendo en la importancia de tocar puertas, mantenerse vigentes y participar constantemente en el ámbito cultural.

“Como artista, debes ser responsable de tu propio quehacer: buscar trabajo, tocar puertas y ser insistente. No solamente hay que sentarse en casa a esperar que lleguen las cosas; uno tiene que salir a buscarlas.

“Todos los artistas atravesamos crisis. Hay momentos en los que no resultas seleccionado en una convocatoria y te desanimas, pero es precisamente cuando más debes insistir”.

 Proyecto “Note de un pícnic”, 2025. Foto: Cortesía Iván Ramírez

Finalmente, expresó su deseo de que exista una mayor descentralización de las actividades culturales, llevando teatro, danza y otras expresiones artísticas a escuelas y comunidades donde el acceso al arte es limitado. 

Asimismo, pidió una mayor apertura para los nuevos creadores, más espacios de exhibición y condiciones laborales dignas para los artistas, incluidas remuneraciones justas acordes con su formación y experiencia profesional.

A escena:

Entre sus proyectos más recientes se encuentra la obra “Un sentimiento al 999 para el amor”, desarrollada con apoyo de PECDA Guanajuato, así como su participación en el espectáculo musical “Note di un Picnic II”, programado para presentarse el próximo 18 de julio en el Teatro Aurora.

JLMP