Ciudad de México.- Las pequeñas y medianas empresas (Pymes), enfrentarán mayores costos por fiscalización debido a las nuevas facultades que aplicará el SAT a los negocios a partir de este 2026.
Arturo Tiburcio, líder de la práctica fiscal de la firma Hogan Lovells, explicó que tanto las grandes contribuyentes como las pymes enfrentan facultades y normas de auditoría totalmente nuevas que están obligadas a cumplir si no quieren ver paralizados sus negocios.
Las visitas domiciliarias exprés, la posibilidad de que la autoridad fiscal irrumpa en los negocios y oficinas con cámaras y grabadoras de audio y video para sus inspecciones, así como la suspensión inmediata de los certificados de sello digital si se detectan irregularidades, son algunos de los cambios clave.
Esto implica un nuevo paradigma de defensa, revisión y cumplimiento para las empresas respecto a la creación y fortalecimiento de expedientes, documentación, reportes, vigilancia de proveedores, contratos y pagos realizados con ellos, así como declaración de ingresos y consistencia con estados de cuenta.
De este modo, el cumplimiento de la norma fiscal, que cada día es más compleja, puede requerir a las empresas la contratación de personal que antes no tenían contemplado, explicó en la conferencia Nuevo Paradigma Fiscal para 2026.
Impacto en la nómina y gastos operativos
“No solamente para las multinacionales, sino para los pequeños contribuyentes, así como para las Pymes. Una Pyme puede contratar un contador o un abogado pero no es suficiente; ahora tienes exigencias de cumplimiento de forma. Los expedientes, la información, la documentación.
A lo mejor esa pyme ya tiene que contratar a otra persona, a un tercero, un cuarto, entonces pues se incrementan los gastos para esa Pyme y eventualmente no se incrementan sus ingresos, estos nuevos controles de fiscalización sí le van a aumentar los costos por fiscalización a las pymes”, indicó Tiburcio.
El experto resaltó que una adición importante es la auditoría express, es decir, que ya la autoridad tiene la facultad de restringir o cancelar los sellos digitales siempre que no amparen operaciones reales y actos jurídicos existentes, que es totalmente una nueva facultad distinta a otros tipos de facultades que tiene la autoridad fiscal.
“Sin el comprobante fiscal y sobre todo sin el timbre fiscal que es el sello digital, la empresa tiene paralizado su negocio, no solamente respecto a las ventas que realiza, sino también para el pago de nómina, porque todos los comprobantes deben ser timbrados entonces, sí, realmente las empresas enfrentarían un serio problema en su operación”, resaltó.
Riesgos críticos y delitos fiscales
Con esto, los mayores controles operativos serán más costosos y difíciles de cumplir para las pymes porque son unidades económicas que generalmente no tienen una sofisticación ni controles como las grandes y multinacionales.
“Desde el punto de vista de cantidad de Pymes que existen en el País, hay que ver los retos de fiscalización, es decir, los riesgos de la fiscalización. Uno de los principales riesgos es la retención y no entero del impuesto sobre, por ejemplo, cuando pagan una nómina porque las pymes a veces no tienen el financiamiento o los recursos para enfrentar sus operaciones.
“Entonces, retienen el ISR a sus trabajadores, pero no lo enteran. Se financian con las retenciones y esto obviamente es un delito, pero aparte una conducta estratégica de fiscalización importante. Eso yo creo que es el punto rojo para las Pymes”, acotó.
JRL