Ciudad de México.- La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), informó que el 29 de junio revocó el certificado de explotador de servicios aéreos de la aerolínea Magnicharters.

En un comunicado, la SICT detalló que durante todo el procedimiento de revisión del estatus de la aerolínea se respetó el derecho de audiencia, otorgando a la empresa los plazos legales para presentar información y pruebas.

Sin embargo, la documentación presentada resultó insuficiente para demostrar el cumplimiento de los requisitos establecidos para continuar prestando el servicio como operador aéreo.

La SICT destacó que todas las acciones realizadas por la autoridad se llevaron a cabo oportunamente, con sustento técnico y jurídico, y con el objetivo de garantizar la seguridad de las operaciones aéreas y proteger a las personas usuarias del transporte aéreo.

La decisión de revocar el certificado de explotador de servicios aéreos fue resultado de un proceso formal de supervisión que inició con una verificación mayor extraordinaria realizada del 12 al 16 de enero de 2026, en la que se identificaron incumplimientos a la normativa aeronáutica.

Posteriormente, la autoridad emitió los requerimientos correspondientes para que la empresa corrigiera las deficiencias detectadas; sin embargo, no acreditó el cumplimiento de las acciones correctivas.

El 14 de abril, la AFAC ordenó la suspensión temporal de las operaciones de la empresa como medida preventiva para preservar la seguridad operacional.

“La AFAC reitera que la seguridad aérea no es negociable. Cada decisión se adopta con base en evidencia técnica, dentro del marco legal y respetando el debido proceso, privilegiando en todo momento la protección a las y los pasajeros, así como la seguridad del sistema aeronáutico nacional”, aseguró la SICT.

Cancela vuelos por dos semanas y deja varados a cientos de pasajeros

El 12 de abril, AM publicó que de forma intempestiva, la aerolínea Magnicharters canceló sus operaciones y advirtió que la suspensión se extenderá por al menos dos semanas, dejando varados a un número no aclarado de viajeros en diversos destinos turísticos.

La empresa atribuyó las cancelaciones a “problemas logísticos” sin profundizar en detalles, aunque la compañía atraviesa una crisis operativa marcada por adeudos salariales, falta de viáticos y ausencia de personal en terminales aéreas, en un contexto donde el costo de viajar se ha elevado recientemente.

La cancelación afectó severamente a usuarios en trayectos como Cancún-Monterrey, quienes quedaron a su suerte en la terminal de Quintana Roo. “Estoy varado porque cancelaste tu vuelo 162”, reclamó un usuario en redes sociales, denunciando que el personal de la empresa abandonó los mostradores.

“Nadie de tu gente hizo acto de presencia para informar y resolver. Prácticamente huyeron”, señalaron pasajeros afectados, quienes enfrentan dificultades adicionales ante las alertas de viaje y situaciones complejas en aeropuertos nacionales.

El Gobierno federal pidió que los usuarios varados en Cancún, Mérida y Huatulco se acerquen a los mostradores de Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris para que se les brinde apoyo en la medida de la disponibilidad de las otras compañías.

La suspensión se dio entre versiones de personal del sector aeronáutico que indican que los pilotos se habrían negado a volar por falta de viáticos; ya en diciembre, un piloto se negó a despegar del AICM por el adeudo de cinco meses de sueldo.