León.- El orgullo por la tierra natal y la pasión por el fútbol no conocen fronteras. A miles de kilómetros de casa, en la milenaria ciudad de Giza, Egipto, la leonesa Fernanda Maldonado Saldívar se prepara para vivir la fiesta del Mundial.
Para Fernanda, de 29 años y egresada de la licenciatura en Enseñanza del Español como Segunda Lengua por la Universidad de Guanajuato (UG), esta convocatoria de la embajada mexicana en Egipto representa mucho más que un partido de fútbol: es la oportunidad de reencontrarse con sus raíces.
Siento muchísima emoción porque la embajada mexicana aquí en Egipto es súper buena organizando festejos y fiestas. Nos vamos a juntar muchísimos mexicanos que vivimos aquí. Creo que esta es una muy buena oportunidad para sentirnos en casa”, compartió Fernanda en entrevista para AM / Al Día.
A esta celebración también se sumará su esposo, Jihad Helmy, un ciudadano egipcio que, tras haber vivido un tiempo en México, comparte el mismo amor por la cultura azteca.
De la carne asada a las pirámides: el Mundial desde Egipto

Fernanda no es la única que buscará un pedazo de México en el Medio Oriente durante esta justa deportiva. Lizeth Núñez, originaria de Monterrey, Nuevo León, y quien radica en Guiza desde hace diez meses, coincidió en que estos eventos se convierten en un oasis de nostalgia.
Vivir el Mundial lejos de mi país, de mi México, me llena de nostalgia porque me ha hecho valorar aún más la manera en que los mexicanos vivimos la pasión por el fútbol”, compartió la joven de 25 años.
Para ella, estar lejos en un momento tan importante para su país no merma el orgullo nacional: “Vamos a apoyar a la selección desde aquí, desde la distancia… viviendo la emoción del Mundial de una manera muy diferente a como estoy acostumbrada, pero aun así con la misma pasión y entusiasmo como si estuviera en México”.
Al recordar las tradiciones de su natal Monterrey, Lizeth evocó con precisión esa atmósfera festiva que tanto caracteriza a la afición nacional: “En México tenemos colores, música, diversión. Nos juntamos para hacer una carne asada y ver los partidos los fines de semana, jugamos lotería después de que se termine el partido… tenemos una minifiesta”.
Una historia de amor que cambió los planes

La vida de Fernanda en el país de los faraones comenzó de una manera inesperada. En 2019, viajó desde León con un plan inicial de quedarse solo un mes para conocer en persona a su novio egipcio, con quien llevaba dos años hablando por internet. Sin embargo, el destino dio un giro sorprendente: al mes de su llegada se casaron.
Tras volver temporalmente a México para concluir sus estudios en la UG y tramitar los visados de su esposo, la pareja regresó a Egipto hace año y medio.
Aunque no ejerce su carrera profesional, Fernanda ha encontrado su vocación en el mundo digital y turístico, emprendiendo junto a su esposo una agencia coordinadora de tours con guía en español. Su objetivo va más allá del negocio: busca derribar los prejuicios que existen sobre el Medio Oriente.
Mi objetivo en redes sociales es que la gente pueda ver una cara que no conocen de Egipto. Que es un país normal, que la gente es muy amable y que no hay nada de qué preocuparse”, explicó la creadora de contenido.
El costo de estar lejos: clima, comida y cultura

A pesar de haber construido una comunidad y un grupo de amigos latinos que le brindan tranquilidad, la leonesa confesó que la distancia pesa, especialmente por la falta de sus padres, su hermana y los amigos de siempre.
A ello se suman los retos cotidianos del choque cultural, como un verano con temperaturas extremas que superan por mucho el calor de León, la adaptación a la intensa vida nocturna egipcia y, por supuesto, la gastronomía.
Intento comer lo más mexicano posible y cumplirme mis antojos, pero obviamente el sabor y los ingredientes no van a ser los mismos nunca”, comentó con añoranza.
Guanajuato en el mapa egipcio

Llevar el nombre de Guanajuato a un país mayoritariamente musulmán también ha sido una labor de pedagogía cultural. Fernanda relató que los habitantes locales suelen ubicar la Ciudad de México y, los más aficionados al fútbol, mencionan a Monterrey o Guadalajara.
Cuando a los egipcios les digo que soy de Guanajuato, normalmente no saben qué es. Depende mucho de la educación de la persona; si es alguien más educada, ubica el Día de Muertos y los tacos. Pero me ha pasado mucho que confunden México con España; me preguntan por Barcelona o Madrid y les tengo que explicar que somos países diferentes pero que hablamos el mismo idioma”, contó.
Dos pasiones compartidas
Mientras Fernanda y Lizeth se alistan para documentar y compartir en sus redes sociales la experiencia del cobijo diplomático mexicano, la pasión futbolera en Egipto también empieza a encenderse. Ellas formarán parte de los cerca de 200 mexicanos en Egipto que podrán seguir de cerca la transmisión del Mundial.
Egipto es uno de los países que casi no va al Mundial. Este año sí clasificó, entonces supongo que los egipcios van a estar muy emocionados de apoyar a su selección también”
Concluyó la guanajuatense, quien mañana, vestida de verde, blanco y rojo, recordará que no importa qué tan lejos se esté: el corazón siempre se queda en casa.
MGM