León, Guanajuato.- Tras meses dando vida a uno de los personajes más despiadados de la televisión, Diego Olivera se prepara para despedirse de Eugenio Arango, el empresario ambicioso y manipulador de “Corazón de Oro”, producción que llegará a su desenlace este 19 de junio a las 6:30 de la tarde por Las Estrellas.
Aunque reconoce que le costará dejar atrás al personaje, el actor argentino asegura sentirse satisfecho por la respuesta del público, que convirtió a Eugenio en uno de los villanos más comentados de la historia.
“Estoy muy feliz y agradecido con la gente, con la producción, con los directores y los autores. Disfruté muchísimo este personaje y también me cuesta dejarlo. La gente tiene un amor-odio por Eugenio Arango y eso, como actor, me deja un sabor de boca divino”, expresó en entrevista con AM.
Un villano sin remordimientos
Diego Olivera explicó que uno de los mayores desafíos fue construir un personaje cuya brújula moral prácticamente no existía.
Lejos de intentar justificar sus acciones, decidió interpretar a Eugenio desde una lógica en la que el poder, el dinero y el ego estaban por encima de cualquier sentimiento.
“Es un hombre que cree que quiere a su familia, pero su ego habla tan fuerte que no puede escuchar a su corazón. Nunca intenté salvarlo ni hacerlo más humano. Sí tiene momentos humanos, pero jamás siente remordimiento por todo lo que hace”, comentó.
El actor comparó la personalidad de Eugenio con la de ciertos empresarios capaces de sacrificar cualquier principio con tal de obtener mayores ganancias.
“Es un tipo que preferiría pagar una demanda antes que dejar de ganar dinero. Esa es su inteligencia, aunque ninguno de nosotros la comparta”.

Construir un personaje sin contradicciones
Para Diego Olivera, la clave estuvo en mantener una sola línea de pensamiento durante toda la historia.
“No debía contradecirse. Eugenio siempre tenía un objetivo y estaba dispuesto a aplastar a cualquiera para conseguirlo. Incluso cuando su hija sufrió un abuso, él no pensó en ella, sino en proteger el apellido de la familia. Eso habla del tipo de persona que era.”
El actor confesó que interpretar a un personaje tan extremo obligaba incluso a separar la ficción de su vida personal.
“Llegaba a mi casa y mi esposa y mi hija me decían: ‘Bájale veinte rayas’. Porque Eugenio respondía de una manera completamente distinta a como soy yo.”
Una relación que le habría gustado explorar más
Uno de los momentos más importantes de la historia fue cuando Eugenio descubre que Catalina (Gala Montes) es su hija.
Aunque desde el inicio conocía ese giro argumental, Olivera considera que la relación entre ambos personajes tenía potencial para desarrollarse aún más.
“Me hubiera encantado explorar más esa relación porque generamos una gran química con Gala. Son dos personajes muy fuertes y creo que ahí había muchísimo por contar”.

“Lo importante es que el público sintió algo”
A unas horas del gran final, Diego Olivera aseguró que su mayor satisfacción es haber provocado emociones entre los televidentes.
“Si el personaje les revolvió el estómago, quiere decir que hicimos bien nuestro trabajo.”
Incluso le sorprendió descubrir que algunos espectadores llegaron a justificar ciertas acciones de Eugenio.
“Hay gente que apoyó algunas decisiones del personaje, como cuando hace justicia por mano propia. Eso demuestra que tocó muchas fibras y que no era un villano plano”.

Un final con justicia poética
Sin revelar detalles del desenlace, Olivera adelantó que el cierre de “Corazón de Oro” ofrecerá una resolución cargada de simbolismo.
“Es un final muy poético. No quiero hacer spoilers, pero creo que la historia llega a buen puerto”.
Finalmente, el actor expresó su deseo de que la producción permanezca en la memoria del público, tal como ocurrió con otros proyectos de su carrera.
“Ojalá Corazón de Oro se convierta en uno de esos clásicos que la gente recuerda con cariño, como Triunfo del Amor o Montecristo. Eso sería una enorme satisfacción.”
Además, aprovechó para enviar un mensaje al público guanajuatense, al que prometió visitar próximamente.
“He recorrido Guanajuato en motocicleta varias veces, aunque de incógnito. Prometo volver, pero ahora para disfrutarlo con más calma”, finalizó.
CYPS