En los créditos de la película “Gravedad”, del mexicano Alfonso Cuarón, es posible observar una dedicatoria especial que el cineasta hace a su madre.
“Tengo un Edipo muy fuerte flotando ahí. Conscientemente, lo que puedo decir, es que desde niño quería hacer películas y mi mamá siempre me apoyó”, declaró Cuarón en entrevista, antes de la proyección de “Gravedad”, que inauguró la edición 11 del Festival Internacional de Cine de Morelia el pasado viernes.
“Soy de una clase media y por eso no había muchos recursos. Podía tener la misma camiseta tres años de mi vida, pero a mi madre, en cuestión de educación, o cultura no le importaba gastar.
“Ella fue la que me introdujo no sólo a libros de cine sino a los cineclubes, a explorar directores que no conocía. Me platicaba de (Francis Ford) Coppola o de (Steven) Spielberg”.
Varios momentos del pasado estuvieron involucrados en la gestación de “Gravedad”, como aquella ocasión en que, siendo niño, el 20 de julio de 1969, observó la llegada del hombre a la Luna en la casa de su abuela.
Ella había comprado uno de los primeros televisores a color para ver el alunizaje del Apollo 11, pero la transmisión se hizo en blanco y negro. En el momento en que Neil Armstrong pisaba el suelo lunar, él salió a la terraza a ver el satélite natural.
“Yo quería ser astronauta, pero después mi hermano me dijo: ‘para serlo tienes que ser soldado gringo’, porque sólo así se podía. En ese tiempo también estaba (la Guerra de) Vietnam; entonces, mejor elegí ser cineasta y dije: ‘algún día voy a hacer una película del espacio'”, recordó.
Las referencias personales abundan en la película que Cuarón coescribió junto a su hijo Jonás.
“La película empieza con una toma del Planeta Tierra. Se ve el océano y, eventualmente, empieza a entrar una masa terrestre, que es México.
“De hecho, se ve el Lago de Chapala y, por ende, Morelia, así que ahí sale. Sólo que está al revés, pusimos el norte en el sur y el sur en el norte, a lo mejor por eso no la ven”, detalló.
Coquetea con la TV
Alfonso Cuarón aseguró que trabajar en el proyecto televisivo “Believe”, al lado de J.J. Abrams, fue una experiencia gratificante, aunque sólo haya dirigido el programa piloto de la serie sobre una niña con poderes sobrenaturales.
“Abrams me habló y me dijo que si no se me ocurría alguna historia; hicimos el piloto y ahora la serie va al aire.
“Lo que tengo en la cabeza es hacer otra película, pero es innegable que, al menos en la parte popular, en Estados Unidos es mucho más interesante lo que están haciendo en televisión que en cine”, reconoció.