México.- El romance, la comedia y la tensión laboral se mezclan en “Amor de Oficina”, la nueva serie de Netflix que llega a la plataforma este 1 de enero, protagonizada por Ana González Bello y Diego Klein.
La historia sigue a Graciela y Mateo, dos desconocidos que comparten una noche que debía quedar en el olvido… hasta que el destino (y la oficina) los obliga a reencontrarse.
En entrevista vía Zoom con AM, los actores compartieron cómo construyeron la química entre sus personajes, quienes además de sentirse atraídos, compiten por un mismo puesto, un elemento clave para que la tensión se mantenga en pantalla.
Para Ana González Bello, gran parte del trabajo actoral partió de un guion sólido.
“El texto está muy bien escrito. Cuando el guion es claro, ya te lleva la mitad del camino. Luego uno le va sumando cosas desde lo actoral”, explicó.
Diego Klein coincide y añade que hubo escenas donde la competencia era el eje principal, pero el reto estaba en no perder la tensión romántica.
“A veces pasaba otra cosa en la escena, pero buscábamos sostener esa atención: una miradita, un gesto, un chiflido seductor para mantener viva esa chispa”.

Comedia para hablar de temas serios
Uno de los ejes de la serie “Amor de Oficina” es la competencia de género en el ámbito laboral, un tema que ambos actores consideran vigente y necesario, pero tratado desde la comedia.
“La comedia es una gran vía para hablar de temas serios. Baja las defensas y permite reflexionar sin que se vuelva tenso”, señaló Ana.
Ambos destacan que sus personajes se alejan de los estereotipos tradicionales.
“Graciela es una mujer ambiciosa, autosuficiente, empoderada, pero también sexy y sensible”, describió la actriz.
Mientras que Mateo, aunque proviene de un entorno privilegiado, representa otra forma de masculinidad.
“No encarna el machismo. Es una masculinidad más nueva, dispuesta a escuchar y cuestionarse”, apuntó Klein.

Opuestos que se atraen… y chocan
La dinámica entre Graciela y Mateo se construye a partir de contrastes.
“Son opuestos, pero emocionalmente no tanto. Ambos están dispuestos a escuchar”, explicó Ana.
La actriz detalla cómo Graciela comienza viendo a Mateo como un “nepo baby”, hasta que descubre sus vulnerabilidades.
“Hay momentos donde bajan las defensas, se ven como seres humanos… y luego otra vez se pelean”.
Diego agrega que, aunque el nepotismo está presente como contexto, no es el eje de la historia.
“Es una historia de amor entre dos personas de mundos distintos que se sacan de su rutina y amplían la visión del otro”.

Risas en el set y escenas inolvidables
El ambiente de trabajo estuvo marcado por la risa, incluso en escenas que exigían mayor carga dramática.
“Solo una vez nos regañaron porque no podíamos parar de reír en una escena muy intensa”, recuerdan entre risas.
Uno de los momentos más complicados fue grabar escenas íntimas en medio de una epidemia de influenza dentro del equipo.
“Acción, beso, beso, corte… y a sonarse los mocos”, cuenta Ana entre carcajadas. “Es bueno que la gente sepa que detrás de la magia hay humanidad”.
Para ambos actores, “Amor de Oficina” representa un logro personal y profesional.
“Es la sensación de que, si sigues insistiendo y resistiendo, un día te ves en el póster de tu serie de Netflix”, confiesa Ana, visiblemente emocionada.
Diego coincide: “Siempre soñé con protagonizar una serie de Netflix. Ver el cartel es cumplir un sueño”.
CYPS