León.- Desde que se anunció el nombre de Julión Álvarez como parte de la Feria de León 2026, quedó claro que no sería una noche cualquiera. Su regreso al Palenque (tras 10 años de ausencia en este recinto) se convirtió en uno de los eventos más buscados, de los primeros en colgar el letrero de sold out y, quizá, uno de los más intensos de esta edición.
El Palenque, a diferencia de otros foros, regaló una experiencia más íntima, más cercana y disfrutable.
Aquí, cada grito se escucha, cada brindis se comparte y cada canción se siente como confesión.
Vibra perfecta desde el arranque
“Atento aviso” marcó el inicio de la fiesta. La vibra fue inmediata, perfecta. Julión apareció agradecido, relajado, consciente del momento.
Teníamos como 10 años sin venir aquí, y vamos a cantar todos los éxitos. Gracias León, por estar aquí”, dijo ante un Palenque abarrotado.
“18 años de historia musical… esto es 100/10”.
Vestido con traje negro, brillos y detalles florales, Julión comandó a su Norteño Banda, que lo dio todo ante un público visiblemente emocionado.
Operativo PROFECO: El trago amargo de los boletos duplicados
La expectativa fue tal que la demanda de boletos obligó a operativos de PROFECO y Fiscalización, luego de detectarse boletos duplicados. Afuera, algunas historias dolieron: fans llorando al descubrir que habían sido timados por revendedores; otros salieron escoltados, en calma, por autoridades.
Mientras tanto, dentro del Palenque la música no se detenía.
La Policía Municipal se vio más activa que nunca: revisiones, orientación de asientos y vigilancia constante en accesos.
Postales del Palenque
Las imágenes parecían sacadas de videoclips: mujeres voluptuosas, labios delineados, ropa ajustada; hombres con sombrero, camisas brillantes, botas vaqueras… y algunos, ingeniosos, lograron meter tacos de contrabando.




Julión, entre canción y canción, se refrescaba la garganta con una anforita, mientras el público no bajaba la intensidad.
Llamaron la atención las amigas de Wendy Guevara, que desplegaron exotismo y actitud desde sus lugares.
Un desfile de éxitos
“Regalo de Dios”, “Rey sin reina”, “Lo tienes todo”, “Pongámonos de acuerdo”, “Que te vaya bien” y “Como este cabrón” encendieron el Palenque.
Después llegaron como bombas sonoras: “Casi completa”, “Ni lo intentes” y “Cero empatía”, coreadas por miles de fans que viajaron no solo desde León, sino de estados vecinos.
La sorpresa: segunda fecha de Julión Álvarez en la Feria de León
El momento clave llegó entre aplausos: “Gracias a Dios, contarles que abrimos una segunda fecha… primero Dios nos vemos el 28”.
La emoción fue evidente. Algunos rostros conmovidos, otros incrédulos. Una pequeña, desde su lugar, lanzó la petición más honesta de la noche: “Julión, fuiste mi regalo de Navidad. ¿Bailamos?”.
Del norteño al mariachi
Como parte de un show completo, Julión cambió de piel y sacó su lado mariachi, apareciendo con traje gris para rendirse a la música vernácula.
“Terrenal” y “Ojos verdes” sonaron con el traje mexicano puesto, provocando uno de los momentos más emotivos de la velada.
Para muchos fans, cada centavo invertido en la ‘terapia’ de Julión valió completamente la pena.

El adiós, pasada la madrugada
El concierto llegó a su fin cerca de las 2:00 de la mañana.
Dentro, el Palenque seguía vibrando; afuera, quienes no lograron entrar se conformaban con escuchar desde la explanada de la Feria.
Julión Álvarez volvió a León, volvió al Palenque… y dejó claro que 10 años no son nada cuando la conexión sigue intacta; esa historia continuará.
LCCR