León, Guanajuato.- ¿Qué harías si durante un patrullaje te encontraras frente al criminal más buscado del mundo?
Esa es la pregunta que detonó “La captura”, nueva película de Netflix dirigida por Chava Cartas, quien decidió contar desde otra perspectiva la detención de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán: la de los dos policías que arriesgaron todo al cumplir con su deber.
Después de la película “Contraataque”, Chava Cartas continúa con su apuesta por llevar a la pantalla historias de héroes mexicanos.
Ahora, con “La captura”, el cineasta se alejó de la figura de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán para poner en el centro a dos policías federales que, casi por accidente, terminaron frente al narcotraficante durante un patrullaje en Los Mochis, Sinaloa.
La película, protagonizada por Alfonso Herrera y Noé Hernández, parte de un hecho real para construir un thriller en el que la acción está acompañada por una pregunta que, para el director, fue el detonante de todo el proyecto: “¿Yo qué haría?”.
“Cuando empecé a leer los textos y me hice la pregunta: ‘¿Yo qué haría en ese momento?’, ahí fue donde dije: claro, yo qué hubiera hecho”, contó Chava Cartas durante una entrevista vía Zoom con AM.

La historia plantea precisamente esa encrucijada: dos policías que tienen frente a ellos al hombre más buscado del país y que deben decidir entre cumplir con su deber o aceptar una oferta millonaria para dejarlo escapar.
Para Cartas, esa situación fue lo que convirtió el proyecto en una historia que debía llegar a la pantalla.
“Hay dos policías federales que hicieron su trabajo. Y gracias a que hicieron su trabajo, ahí está todo lo que sucedió”, señaló.
Una cruzada por contar historias de ‘los buenos’
El director reconoce que “La captura” forma parte de una búsqueda que comenzó años atrás en su carrera: alejarse de las historias que presentan al crimen organizado desde una perspectiva que puede terminar glorificándolo.
Recordó que desde proyectos como “Rosario Tijeras” comenzó a interesarse por modificar la perspectiva de los personajes y, en el caso de la protagonista, convertirla de sicaria en justiciera.
“Creo que ya tuvimos suficientes años y dinero invertido en contar lo contrario, donde hacíamos apología al crimen, al lado oscuro”, explicó.
Esa inquietud también estuvo presente en “Nosotros los Nobles” —en su conversación mencionó “No manches Frida” y otros trabajos de su trayectoria— y posteriormente en “Contraataque”, donde contó la historia de militares que enfrentan situaciones de riesgo.
Ahora, con “La captura”, encontró algo que consideró todavía más poderoso: héroes reales.
“Cuando empezamos a leer los documentos que había acerca de esta gran historia, donde lo capturan dos policías federales, la manera en que se vio fue espectacular, porque ellos ni siquiera sabían que iban a encontrarse con este personaje”, relató.
Para Cartas, contar esta historia también tiene un propósito más allá del entretenimiento.
“Yo sí quiero salir del cine sintiéndome orgulloso de que soy mexicano. Y quiero mostrarle a mis nietos y a mis hijos que también hay policías cool, buenos, como algo que quieran”, afirmó.

Evitar la glorificación del crimen
Uno de los principales retos para el director fue abordar un episodio relacionado con el narcotráfico sin convertirlo en una historia de glorificación criminal.
Cartas aseguró que la clave estuvo en contar los hechos desde la honestidad y concentrarse en los seres humanos que se enfrentaron a una situación extraordinaria.
“El ingrediente es la honestidad, contar la verdad tal cual. Creo que no le falta el respeto a nadie, sin hacer un panfleto ni para uno ni para el otro, sin tratar de glorificar a nadie”, explicó.
La investigación partió de documentos, videos y materiales disponibles sobre el llamado operativo Cisne Negro. Sin embargo, el cineasta encontró un vacío que terminó convirtiéndose en el centro de su película: había mucha información sobre ‘El Chapo’ y el crimen organizado, pero muy poca sobre los policías que participaron en su captura.
“Muy pocos documentos hablaban de esta parte de los policías”, destacó.
A partir de ahí, el equipo tomó los acontecimientos principales como columna vertebral y construyó entre ellos los elementos dramáticos necesarios para una película de ficción.

El reto de contar una historia real
El cineasta fue enfático en aclarar que “La captura” no es un documental, sino una película de ficción inspirada en hechos reales.
Por ello, el objetivo no fue reproducir cada minuto de lo ocurrido, sino conservar los momentos esenciales del acontecimiento y construir alrededor de ellos una experiencia cinematográfica.
Entre los puntos que decidió respetar están la intervención de la Marina durante el operativo Cisne Negro, el encuentro de los policías con Guzmán y el momento posterior en que lo trasladan a un hotel mientras esperan a las autoridades.
“Esos serían los tres puntos importantes para mantener la columna vertebral de lo basado en hechos reales”, explicó.
A partir de esos momentos, Cartas incorporó elementos dramáticos para mostrar la relación entre los personajes, como la desconfianza inicial entre los dos policías.
Uno de ellos es Arturo Carmona, interpretado por Alfonso Herrera, un agente profundamente comprometido con su familia y con los protocolos; mientras que Héctor Rosales, interpretado por Noé Hernández, es un policía veterano, solitario y próximo al retiro.

Para Chava Cartas, el reparto comenzó a construirse desde la lectura del guion.
El director contó que inmediatamente imaginó a Alfonso Herrera como Arturo Carmona, en parte por la imagen que él mismo tenía de los antiguos policías federales: uniformados, imponentes y con una fuerte presencia.
“Cuando decía: ‘Claro, yo necesito un personaje que me transmita al momento de levantar la cámara, que tenga personalidad, que vaya para adelante’, se viene Poncho”, relató.
La elección de Noé Hernández llegó después. El actor había trabajado con Cartas en “Contraataque”, pero esta vez el cineasta quiso colocarlo en un registro distinto.
“Le digo: ‘Oye, Noé, ¿qué te parece si ahora hacemos un policía bueno?’”, recordó.
La decisión tenía además un elemento interesante para el espectador: Hernández es conocido por interpretar personajes antagónicos, por lo que verlo como uno de los policías protagonistas podía generar una duda adicional sobre su personaje.
Para interpretar a Jorge Iván ‘El Cholo’ Gastélum, el equipo buscó además un actor sinaloense que pudiera aportar autenticidad al personaje y a su manera de hablar. Así llegó Juan Pablo Cruz García, originario de Guasave, Sinaloa.
Cartas considera que el acento y los modismos fueron fundamentales para la película.
“Yo no creo en que un actor haga un acento que no le corresponde”, afirmó, al explicar que buscaba que los personajes sonaran naturales y que la película conservara su identidad regional.

Acción, pero con sello mexicano
Después de la experiencia de “Contraataque”, Cartas asegura que aprendió que el cine mexicano puede competir en el terreno de la acción si encuentra una manera propia de contarla.
Reconoció que el género implica grandes presupuestos, tiempo y recursos, pero considera que México puede ofrecer algo diferente a Hollywood.
“Vamos a hacer una película de acción, pero que se sienta mexicana”, explicó.
Para el director, la acción de “La captura” no está construida únicamente alrededor de explosiones, persecuciones y espectáculo, sino de los personajes y de las decisiones que deben tomar.
“En nuestro caso no podemos competir contra eso, por lo menos ahorita, pero sí podemos competir contra una acción muy bien filmada y viendo de otro punto de vista”, señaló.
El respaldo de Netflix, añadió, permitió al equipo contar con mayores recursos para conseguir una producción de escala internacional sin perder esa identidad mexicana.
Un túnel que puso a prueba al equipo
Uno de los mayores retos técnicos de la película fue la secuencia del túnel, en la que el agua comienza a inundar el espacio.
Originalmente, el equipo buscó utilizar un túnel real en Chihuahua, pero el tamaño hacía prácticamente imposible llenarlo de agua en las condiciones que requería la escena.
La solución fue construir una estructura similar a un túnel dentro de un contenedor y sumergirla en una gran alberca mediante una grúa.
El problema llegó después: la secuencia debía realizarse con los actores prácticamente sin ropa y en medio del frío de Chihuahua.
“Pobres, pero era muy, muy helado. En un momento Héctor y Juan Pablo ya no podían”, recordó Cartas.
Para poder filmar durante el día y conseguir las condiciones de iluminación necesarias, el equipo tuvo que cubrir la alberca y controlar incluso la temperatura del agua.
El resultado, sin embargo, permitió resolver una de las secuencias más complejas de la película.

La escena que más cuidó
A nivel emocional, una de las escenas que más preocupó al director fue el enfrentamiento entre Carmona y ‘El Chapo’ dentro del hotel.
Cartas quería evitar que alguno de los personajes quedara presentado como una caricatura o que la escena se convirtiera en un discurso político.
“Eran dos seres humanos defendiendo sus ideologías sin ser un panfleto”, explicó.
La intención era mostrar a dos hombres desde sus propias circunstancias y dejar que el espectador sacara sus conclusiones.
Para Cartas, justamente ahí está una de las fortalezas de la película: no presentar héroes invencibles, sino personas que tienen miedo y que, aún así, toman una decisión.
“Acá nosotros sí tenemos un montón de miedo y sí tenemos qué perder, y eso nos hace todavía más héroes”, afirmó.
El director considera que el cine y la televisión han convertido en héroes a personajes de diferentes profesiones e instituciones, desde policías y militares hasta trabajadores de servicios públicos.
Por eso, se pregunta por qué México no puede hacer lo mismo con sus propias historias.
“En Estados Unidos tienen hasta el que maneja el metro como héroe. ¿Por qué nosotros no?”, cuestionó.
En “La captura”, su apuesta es precisamente esa: mostrar que también existen mexicanos que, desde su trabajo cotidiano, pueden convertirse en héroes.
“¿Por qué nosotros no? No pasa nada de que la gente y nuestros hijos digan: ‘Ah, pues yo también quiero ser bueno’”, comentó.
Una película para dejar algo más que acción
Chava Cartas se dice agradecido por el respaldo de Netflix y por la posibilidad de seguir desarrollando películas de acción con una identidad mexicana.
Su intención es continuar por ese camino: historias entretenidas, con secuencias de acción, pero también con personajes y conflictos capaces de dejar una reflexión.
“Sigamos por esta cruzada de hacer películas de acción entretenidas, que también dejen su granito de arena”, expresó.

“La captura”, protagonizada por Alfonso Herrera, Noé Hernández, Héctor Kotsifakis, Juan Pablo Cruz García y Paola Fernández, llegará a Netflix el 21 de agosto.
Más allá de reconstruir uno de los episodios más conocidos de la historia reciente de México, Chava Cartas quiere que el espectador salga de la película con una pregunta sencilla, pero incómoda: ¿qué habría hecho yo?
Y, sobre todo, con la posibilidad de reconocer que detrás de un hecho que durante años fue contado desde la perspectiva del criminal también existieron dos hombres que tuvieron que decidir, en cuestión de minutos, de qué lado quieren estar.
CYPS