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León, Guanajuato.- Entre bromas, confesiones, historias personales y mensajes para aprender a soltar aquello que hace daño, el Dr. César Lozano regresó al Teatro Manuel Doblado con su conferencia “Feliz Mente Imperfectos”, donde casi mil asistentes rieron, se identificaron y también hicieron una pausa para reflexionar sobre su propia vida.

Vestido completamente de negro, Lozano comenzó la noche hablando de una reciente caída que le provocó una afección en la pierna derecha y por la que incluso tuvo que utilizar una férula.

César Lozano, agradeció por la asistencia esa noche. Foto: Mary Ochoa.

Sin embargo, la férula no llegó al escenario. El conferencista contó que antes de iniciar, uno de los paramédicos que se encontraba en el teatro le dio un masaje que, aseguró, disminuyó considerablemente su dolor.

“Ellos viven aquí en León, y te voy a hacer famoso. Les juro que estoy asustado de cómo me curé en un ratito”, dijo mientras presentaba al fisioterapeuta Jorge Alberto Pérez Lozornio, quien lo atendió.

Entre regalos, admiradoras y carcajadas

La cercanía con el público fue una constante durante la noche. Dos mujeres le entregaron varias postales como muestra de admiración y una de ellas incluso aprovechó el momento para consentirlo y decirle que olía muy rico.

Las risas continuaron con algunos de sus acostumbrados chistes y con la historia de Lupe, una mujer con la que aseguró haber tenido una relación de siete años de noviazgo y a quien finalmente decidió dejar.

Pero las historias de sus admiradoras también tuvieron su propio capítulo. Una mujer subió al escenario para decirle que su presentación era su regalo de cumpleaños.

Otra de sus admiradoras, le dio un regalo que él agradeció mucho. Foto: Mary Ochoa.

Otra fan llegó con fotografías y carteles del conferencista, asegurando incluso que era su “novio” y que lo había seguido hasta Guanajuato en algunos de los lugares donde se ha presentado.

“Ya me hiciste mi noche, no te enceles, güera”, bromeó Lozano.

Aprender de lo que toca vivir

Más allá de las risas, el objetivo de “Feliz Mente Imperfectos” fue llevar a los asistentes a replantear la manera en que enfrentan aquello que les ocurre.

Lozano habló de la necesidad de aceptar que no siempre se tiene el control de las circunstancias y de aprender a mirar de otra manera las experiencias difíciles.

“Hacer lo que se puede con lo que se tiene”, fue una de las ideas que compartió con los asistentes, al recordar que muchas veces las personas toman decisiones con las herramientas y conocimientos que tienen en ese momento.

“No siempre tienes el control de tu vida”, señaló.

También invitó a dejar de vivir atrapados en lo que ya ocurrió, bajo la premisa de que una decisión tomada en el pasado fue, en su momento, la que cada persona creyó correcta.

El público se entregó a las risas. Foto: Mary Ochoa.

“No puedes cambiarlo todo, pero sí ver la forma en que lo tomas”, explicó al hablar de la importancia de “reencuadrar” las experiencias.

Las señales de la vida

Entre sus principales aprendizajes, César Lozano destacó la importancia de aprender las lecciones y buscar la felicidad incluso en medio de las circunstancias adversas.

“Todo aquel que deliberadamente haga menos de lo que está destinado a hacer y le apasiona, será infeliz en su vida”, afirmó.

También llamó a prestar atención a las señales que aparecen cuando una persona permanece en un sitio, relación o situación que ya no le corresponde.

“Hazle caso a la vida, cuando te saca a empujones de un lugar donde ya no debes estar”, expresó.

Otro de sus mensajes apuntó hacia los procesos personales de sanación y la necesidad de reconocer aquello que continúa causando daño.

“No empieces un proceso de curación sin preguntar si el paciente está dispuesto a dejar lo que le enferma”, compartió.

Y resumió otra de sus reflexiones con una frase contundente: “Todo lo que nos pasa es lo que nos tenía que suceder”.

Un leonés también tomó el micrófono

Durante la conferencia, Lozano invitó al escenario a Mónico, un empresario leonés dedicado a la marroquinería, quien compartió parte de su historia y habló de cómo logró superar circunstancias de su pasado para construir una nueva etapa de vida.

El leonés había tomado un curso para aprender a hablar en público y tuvo solamente dos minutos para dirigirse a los asistentes del Teatro Manuel Doblado.

La dinámica sirvió para mostrar que, además de escuchar, el público también podía convertirse en parte activa de la conferencia.

Un cierre familiar

Antes de despedirse, César Lozano proyectó un video de aproximadamente dos minutos preparado por sus dos hijos, en el que aparecieron fotografías y momentos familiares que mostraron una faceta más íntima del conferencista.

El cierre fue acompañado por agradecimientos al público leonés por las sonrisas y los aplausos que le regalaron durante la noche, los cuales, dijo, también los ofrecía a Dios.

Lozano prometió regresar a León con una nueva conferencia y aprovechó para compartir sus libros con los asistentes.

Además, invitó a su próximo curso, programado para el 24 y 25 de octubre en Monterrey, enfocado en sanar heridas de la infancia.

Por ahora, su mensaje quedó entre el público leonés: aceptar las imperfecciones, aprender de las experiencias y, sobre todo, cambiar la manera en que se cuenta la propia historia.

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*Es periodista con más de 20 años de experiencia en temas locales, salud, seguridad y periodismo urbano; en la última década se especializó en temas de entretenimiento y mainstream, así como coberturas...