León, Guanajuato.- El crecimiento del Candelabrum Fest ya llevó a sus organizadores a imaginar un siguiente paso: ampliar el festival con dos escenarios.
Aunque la idea todavía está en el terreno de los proyectos, el productor general, Kezhia Quintero, reconoce que el espacio donde se realiza el encuentro tiene posibilidades para hacerlo crecer.
Sueñan con crecer el Candelabrum Fest
En conferencia de prensa, organizadores, artistas y organizaciones civiles, explicaron que la organización prefiere concentrarse en sacar adelante cada edición antes de adelantar planes, aunque reconoció que la expansión es parte de sus aspiraciones.
Estamos paso a paso, estamos minuto a minuto. Queremos sacar adelante este festival perfecto y después aventarnos en ya la logística del que sigue. Pero sí tenemos obviamente la imaginación, el sueño de crecer Candelabrum”, señaló Kezhia.
Incluso, recordó que desde hace tiempo han visualizado la posibilidad de aprovechar la explanada contigua para instalar un segundo escenario y prácticamente duplicar la capacidad del encuentro.
Mi sueño era que llegáramos con montaje, volteamos a ver la explanada de aquí al lado y decíamos: ‘Pues yo creo que en unos añitos estaría bien tener dos escenarios, ¿no? Expandir el festival, hacerlo el doble y todo’. Creo que este lugar da para crecer el festival y traer cada vez bandas más grandes”, compartió.
Sin embargo, evitó dar por hecho que esto ocurrirá en la próxima edición.
Esperemos que el próximo año se nos cumplan ahí unas que ya tenemos pensadas si es que todo sale bien, pero todavía no queremos correr sin caminar, entonces vamos paso a paso”, puntualizó.

El metal también apoya
Además de la música, el Candelabrum mantiene una vertiente social a través de asociaciones civiles. Este año, entre las iniciativas invitadas está Casa Hogar Huellitas, espacio dedicado a perros que han vivido en situación de calle, maltrato o lesiones.
Karina, fundadora del albergue, destacó que es la primera ocasión en que participan en un evento de esta magnitud y agradeció que el festival les permita visibilizar su labor.
Queremos agradecerle mucho a Candelabrum, ya que es la primera vez que nos invitan a un evento tan grande y, sobre todo, la empatía que todos ustedes han mostrado. Nunca habíamos asistido a un evento tan grande y les damos las gracias por darnos la oportunidad de asistir por primera vez a un evento así y, sobre todo, que nos apoyen como a la iniciativa de darle voz a los que no la tienen”, expresó Karina.
Una mirada desde la fotografía
El arte también tendrá presencia con la exposición de NecrosHorns, fotógrafo que regresa a Latinoamérica para presentar una muestra cuya pieza más grande mide seis por cuatro metros.
Para el artista, llevar su trabajo a este nivel representa también una oportunidad para reivindicar la importancia de la fotografía dentro de la escena musical.
Es un honor muy grande para mí. Espero que disfruten la exhibición. Es la primera vez que expongo a este nivel. He hecho mis trabajos anteriormente bastante grandes, pero quería hacer algo especial para Candelabrum, para Latinoamérica también, y quería mostrar mi trabajo de una forma mucho más amplia”, explicó.
NecrosHorns recordó que su acercamiento a la fotografía ocurrió de manera natural, después de comenzar con trabajos de madera pintados con sangre y posteriormente incorporar la imagen a su propuesta artística.

Con el tiempo se enfocó en la fotografía de conciertos y sesiones con bandas, hasta trabajar con agrupaciones como Venom, considerada pionera dentro del metal.
Ser fotógrafo para mí siempre fue un sueño que nunca pensé que lo iba a lograr ni que lo iba a intentar; fue algo que sucedió de forma natural”, afirmó.
El Candelabrum siguió con el lineup, entre melenas sueltas y altruismo.