Estados Unidos.- México se ha convertido en una base estratégica para operaciones de espionaje ruso dirigidas contra Estados Unidos.
A pesar de la intensa actividad de inteligencia y las advertencias de Washington, las autoridades mexicanas se han negado a expulsar a los agentes encubiertos, según documentaron múltiples reportes de prensa internacional.
Esta intensificación de la presencia rusa es considerada por funcionarios estadounidenses como un “regreso a las tácticas de la Guerra Fría”, cuyo objetivo es reforzar las operaciones de inteligencia del Kremlin y sus esfuerzos de propaganda dirigidos a dañar a Washington y Ucrania.
El Gobierno de Estados Unidos ha manifestado su preocupación a México por este tema.
The New York Times reveló este lunes 8 de diciembre que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) compiló una lista de más de dos docenas de espías rusos que operaban en el país haciéndose pasar por diplomáticos. Sin embargo, funcionarios mexicanos rechazaron la solicitud de Estados Unidos de expulsar a este personal de inteligencia.
En marzo de 2022, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador desestimó públicamente las preocupaciones, declarando: “No tenemos información al respecto”.
Esta afirmación no era exacta, ya que sus principales asesores y él mismo habían sido informados directamente y en repetidas ocasiones por Washington sobre el aumento de las actividades encubiertas de Rusia en territorio mexicano, según múltiples funcionarios estadounidenses y mexicanos.
Operación de inteligencia e inacción mexicana
La Embajada de Rusia en la Ciudad de México es una de las más grandes que Moscú mantiene a nivel mundial, según su propio Ministerio de Relaciones Exteriores.
Este despliegue de personal se da a pesar de que el Kremlin y México tienen pocos vínculos económicos, culturales o militares, lo que subraya el enfoque estratégico en materia de inteligencia.
La red de espionaje rusa tiene a México como uno de sus objetivos prioritarios, según un reporte de The Wall Street Journal de 2023, citado por Periódico AM. Dicho reporte vinculó la operación con Nikolai Patrushev, Secretario del Consejo de Seguridad ruso y uno de los confidentes más cercanos de Vladimir Putin.
El alcance de esta actividad fue destacado en el testimonio del General Glen VanHerck, comandante del Comando Norte de EU, en marzo de 2022.
El General advirtió que “la mayor parte” del personal de inteligencia ruso a nivel mundial “está en México en este momento” y que estos agentes “vigilan muy de cerca sus oportunidades para influir en las oportunidades y el acceso de Estados Unidos”.
A pesar de la presión y la inteligencia compartida, la negativa a expulsar a los agentes ya acreditados se mantuvo.
El compromiso más significativo que Estados Unidos logró obtener de México fue en 2023, cuando accedió a que funcionarios estadounidenses pudieran evaluar las solicitudes de credenciales diplomáticas de los rusos.
Si bien se han rechazado algunas de ellas, los espías que ya estaban en el país no fueron expulsados, una política que se mantuvo incluso después de que una nueva Presidenta asumiera el cargo en México en 2024.
*Información realizada con ayuda de Inteligencia Artificial
HLL