Estados Unidos.- El presidente estadounidense, Donald Trump, enfureció durante una entrevista con Norah O’Donnell para el programa 60 Minutes, de “CBS”, y le dijo que debería “avergonzarse” por haberle hecho una pregunta sobre el incidente ocurrido un día antes en la Cena Anual de Corresponsales de la Casa Blanca, calificado como un atentado contra Trump.
Trump concedió la entrevista para hablar sobre la irrupción de un hombre armado al hotel donde se realizaba el evento, en el que el mandatario estaba presente.
El sospechoso, identificado como Cole Tomas Allen, escribió una carta a su familia donde alegó que “ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, un violador y un traidor manche mis manos con sus crímenes”.
O’Donnell leyó ese fragmento durante la entrevista con Trump y le preguntó por su reacción ante una declaración así. El republicano expresó su visible enojo.
“Estaba esperando a que leyeras eso porque sabía que lo harías. Porque son gente horrible. No soy un violador. No he violado a nadie. No soy un pedófilo. Has leído esa basura escrita por una persona enferma. Me han absuelto por completo. Deberías avergonzarte por haber leído eso”, dijo el presidente, aludiendo aparentemente a los señalamientos sobre su relación con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein.
La periodista cuestionó: “¿Entonces cree que se refería a Usted?”, pero Trump insistió: “No soy un pedófilo”.
Trump subrayó sus diferencias con los medios de comunicación. Acusó a la prensa de ser “prácticamente lo mismo” que el Partido Demócrata cuando O’Donnell le preguntó si el tiroteo ocurrido durante la cena de corresponsales, que finalmente fue suspendida, cambiaría su relación con los medios de comunicación.
“Bueno, mira, por la razón que sea, discrepamos en muchos temas. Hablamos de la delincuencia. Yo soy muy firme en lo que respecta a la delincuencia. Parece que la prensa no lo es”, aseveró Trump.
“No es tanto la prensa. Es la prensa más los demócratas, porque son casi lo mismo. Es una locura”.
Al mismo tiempo, lamentó que por “un loco” se haya cancelado la cena. Y pidió a O’Donnell alzar la voz para que ésta sea reprogramada.
“Me alegró mucho ver… No sé cuánto durará, la relación, la amistad, el espíritu, después de que ocurriera un suceso tan terrible”, dijo Trump. “Ahora bien, el suceso resultó ser mucho menos grave, ya que no hubo víctimas mortales”. Solo un agente del Servicio Secreto resultó herido, pero está estable.
El sospechoso, originario de Torrance, California, fue detenido y está acusado, por lo pronto, de uso de un arma de fuego durante un delito violento y agresión contra un agente federal, pero podrían sumársele más cargos. Este lunes será su primera comparecencia ante la justicia.
Tiroteo en cena de corresponsales reaviva llamados de Trump a tener salón de baile en la Casa Blanca
El Departamento de Justicia del presidente Donald Trump está utilizando el tiroteo ocurrido en la Cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca el sábado para intentar presionar a los defensores de la preservación histórica a que retiren su demanda contra el salón de baile de 400 millones de dólares que el mandatario quiere construir donde antes estaba el Ala Este de la residencia oficial.
“Es hora de construir el salón de baile”, publicó en X el domingo sin rodeos el secretario de Justicia interino, Todd Blanche, quien publicó una carta donde el subsecretario de Justicia adjunto Brett Shumate da al Fideicomiso Nacional para la Preservación Histórica hasta las 9:00 de la mañana del lunes para desistir de su demanda donde pide que se detenga la construcción.
Si no lo hace, escribió Shumate, el gobierno pedirá a un tribunal que la desestime “a la luz de los extraordinarios acontecimientos de anoche”, al calificar al hotel Washington Hilton —sede de la gala del sábado— como “demostrablemente inseguro” para eventos con el presidente “porque su tamaño plantea desafíos de seguridad extraordinarios para el Servicio Secreto”.
El salón de baile de la Casa Blanca, escribió Shumate, “garantizará la seguridad y protección del Presidente durante décadas y evitará futuros intentos de asesinato contra el Presidente en el Washington Hilton”.
Consultado sobre la carta, Elliot Carter, portavoz del Fideicomiso, indicó el domingo que el grupo la revisaría con asesoría legal.
El grupo de preservación presentó la demanda en diciembre, una semana después de que la Casa Blanca terminó de demoler el Ala Este para dar paso a un salón de baile que, según Trump, tendría capacidad para 999 personas. Trump sostiene que el proyecto se financia con donaciones privadas, aunque dinero público está pagando la construcción del búnker y las mejoras de seguridad.
Dos mil 300 personas asistieron al evento del sábado por la noche en el Hilton, que alberga una de las pocas salas en Washington lo suficientemente grandes para el acto. Allí se acomoda a los asistentes en mesas redondas con sillas espalda con espalda, y el espacio para moverse es reducido. La cena no es un evento de la Casa Blanca, la organiza la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, una organización sin fines de lucro de periodistas de medios que cubren la fuente de presidencia.
Los republicanos intensifican su apoyo al salón de baile de la Casa Blanca
Durante meses, Trump ha mencionado el proyecto del salón de baile casi en cada oportunidad, a menudo hablando de la demanda judicial de su deseo de construir el espacio durante actos sobre diversos temas. Mientras se dirigía a reporteros vestidos con esmoquin y vestidos de gala que se apresuraban del Washington Hilton a la Casa Blanca para una conferencia de prensa el sábado por la noche, Trump pidió medidas de seguridad más estrictas y señaló el incidente como una razón por la que se necesita su salón de baile.
Tras el tiroteo, Trump, Blanche y varios partidarios del gobierno han aprovechado la ocasión para promover el proyecto en redes sociales y programas de noticias. El legislador republicano de Ohio, Jim Jordan, dijo que coincidía con Trump “al 100%” en el enorme proyecto de construcción en la Casa Blanca, que, según Jordan en Fox News Channel, “obviamente sería un lugar mucho más seguro para este tipo de eventos”.
El senador Lindsey Graham, de Carolina del Sur, escribió el domingo por la mañana en X que coincidía con Trump en que el salón de baile de la Casa Blanca “es una necesidad de seguridad nacional” que daría al Servicio Secreto “un control inmenso sobre el entorno de seguridad de futuros eventos con una instalación muy reforzada”.
Incluso algunos demócratas estuvieron de acuerdo. El senador de Pensilvania John Fetterman, quien asistió a la cena del sábado, escribió en X que el espacio propuesto en la Casa Blanca debería usarse “para eventos exactamente como estos”. Más tarde el domingo en CNN, Fetterman dijo que los asistentes y los estadounidenses en general estaban en una posición “vulnerable” durante el evento del sábado, en parte porque muchos integrantes de la línea de sucesión presidencial estaban presentes y podrían haber resultado heridos.
Fetterman respondió: “Sin duda lo espero” cuando le preguntaron si el incidente generaría más apoyo al proyecto de la Casa Blanca.
Intrusos, colados, un avión: fallas de seguridad en la Casa Blanca
En el siglo y pico transcurrido desde que sus terrenos se cerraron en gran medida al público, decenas de episodios demuestran que incluso el complejo de la Casa Blanca no es inmune a las intrusiones.
Se han documentado varios incidentes en los que personas han escalado las barreras de seguridad alrededor de la mansión presidencial. En uno de ellos, un veterano del Ejército con problemas mentales que llevaba un cuchillo saltó la valla en 2014 y corrió hacia la Casa Blanca, avanzando hasta el Salón Este antes de regresar por un pasillo en el Piso de Estado, en lo profundo de la mansión.
Una revisión del caso por parte del Departamento de Seguridad Nacional determinó que la falta de capacitación, malas decisiones de dotación de personal y problemas de comunicación contribuyeron al bochornoso fallo que finalmente llevó a la renuncia del jefe del Servicio Secreto.
En 1994, un piloto murió al estrellar una avioneta robada en el Jardín Sur, al chocar contra un árbol y una esquina del primer piso del edificio. Y en 2009, Tareq y Michaele Salahi se colaron a una cena de Estado, atravesaron puntos de control de seguridad y se reunieron con el presidente Barack Obama, en un incidente que desencadenó investigaciones de seguridad.
¿Cómo va el proyecto del salón de baile de la Casa Blanca?
En litigio desde diciembre, el trabajo continúa, aunque ha habido tropiezos recientes.
Trump derribó el Ala Este el otoño pasado para construir el enorme salón de baile en ese espacio. En su demanda, el Fideicomiso Nacional para la Preservación Histórica argumentó que Trump se había excedido en su autoridad al avanzar con el proyecto sin obtener primero la aprobación de agencias federales clave y del Congreso.
A principios de este mes, un tribunal federal de apelaciones permitió a Trump continuar la construcción del proyecto de 400 millones de dólares, al resolver un día después de que un juez de un tribunal inferior siguiera bloqueando la construcción sobre el nivel del suelo en el sitio y programara una audiencia para el 5 de junio a fin de revisar el caso. El fallo del juez federal de distrito Richard Leon bloqueó la construcción sobre el nivel del suelo de la ampliación del salón de baile de 8 mil 400 metros cuadrados (90 mil pies cuadrados), mientras permitía que continuaran únicamente los trabajos subterráneos de un búnker y otras “instalaciones de seguridad nacional” en el lugar.
En Fox News Channel el domingo, Trump pronosticó que, para el final de su mandato actual, su proyecto estaría terminado.
“En el año ’28 van a tener algo, van a tener un salón de baile, de primera línea, seguridad”, manifestó Trump. “No van a tener problemas”.
HLL