La temporada festiva de invierno concluye con la celebración del Día de los Reyes, una tradición que llena los hogares de ilusión, sabor y alegría. En especial para los más pequeños, quienes esperan este día con emoción por recibir juguetes y regalos.

La festividad proviene de una tradición religiosa que ha marcado la infancia de muchas personas en México y alrededor del mundo. Se acostumbra que los niños escriban una carta en la que le dicen a los Reyes Magos qué tan bien se han portado durante el año para después nombrar aquellas cosas que les gustaría recibir como regalo.

El origen histórico y la Epifanía

La tradición suele celebrarse en familia, compartiendo una rosca y esperando la llegada de los Reyes de Oriente. Foto: Especiales

Cada 6 de enero se conmemora la llegada de los Reyes Magos a Belén, también conocida en la fe católica como la Epifanía del Señor. Descritos como tres sabios de Oriente, Melchor, Gaspar y Baltasar emprendieron su viaje guiados por una estrella, para llegar a adorar al niño Jesús tras su nacimiento, con regalos como oro, incienso y mirra.

Según el evangelio de Mateo que narra la historia de Herodes, señala que el rey de Judea conocía la profecía del nacimiento de un nuevo rey, y considerándolo un rival, trató de usar a los Reyes Magos para encontrar al niño Jesús, pero los sabios se marcharon por otro camino para evitar revelar la ubicación.

Zapatos, cartas y la rosca de reyes

En este día Melchor, Gaspar y Baltasar hacen recorridos en caravana por distintos lugares. Foto: Archivo AM

En la noche previa al 6 de enero, en muchos hogares los niños dejan en sus zapatos la carta para los reyes y esperan encontrar ahí a la mañana siguiente los juguetes y regalos que les pertenecen. Por ello, el día inicia con la emoción de abrir los obsequios, para más tarde reunirse con la familia y compartir la tradición del Día de Reyes en México: la rosca.

Este pan, que suele acompañarse con chocolate caliente, se caracteriza por su forma ovalada o circular, que según la tradición, funciona como símbolo del amor eterno de Dios, que no tiene principio ni fin. También se suelen adornar con frutos secos, fruta cristalizada o acitrón. Una de las características más simbólicas es que en su interior se pueden encontrar figuras pequeñas del niño Jesús.

Del 6 de enero a la Candelaria

Desde el Virreinato se celebra de esta manera y aquel que en su rebanada le toque encontrarse con la figura del niño Jesús, es en quien cae la responsabilidad de vestirlo y presentarlo a la iglesia el 2 de febrero, que es el Día de la Candelaria. Además de festejarlo con tamales, cerrando así el ciclo de las festividades invernales.

DMG

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.