Guanajuato capital.- La Presa de La Soledad nunca había estado vacía, señalaron lugareños de comunidades aledañas a este embalse, quienes comentaron que les ha perjudicado que vaciaran el agua, pues la usaban en sus hogares y para el ganado, pero ahora varios han tenido que gastar en comprar agua en pipas o en garrafones.
Además, sostienen que trabajadores del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Simapag) sabían de la fuga, por lo menos, desde hace unos cuatro meses, ya que, aseguraron, la misma población los alertó de la falla.
La señora Lucía Ibarra, quien dijo tener más de 60 años viviendo en la comunidad de Santana, en donde se ubica el embalse, sostuvo que en todo lo que lleva viviendo en esa zona nunca lo había visto así de seco y menos que se murieran tantos peces.
Presa La Soledad antes/Presa La Soledad ahora
“Cuando llegué todavía no había presa. Bajaba el río, mucha gente ya se había ido de aquí. Ahora hubo muchos pescados muertos. Muertos (peces) ya no sirven para comer. Los vivos se los llevaron a la Purísima, pero no todos, dejaron muchos ahí”, sostuvo la señora Lucía.
La población afirma haber alertado a las autoridades meses antes sin obtener respuesta. Un habitante de la comunidad expresó:
“Ya sabían, nomás que no hicieron caso. Ya les habían avisado que había problemas del agua que se estaba yendo, que con algo le tenían que tapar. Los del agua potable ya sabían todo eso pero no hicieron caso”, indicó otro habitante de Santana.
Nicolás Aguilera, oriundo de la comunidad de Santana, lamentó que no hayan encontrado otra opción más que vaciar el agua y dejar morir a cientos de peces antes que regalarlos a los habitantes de las comunidades cercanas al embalse.
“La vaciaron a propósito, como había una fuga y el tubo tenía más de 70 años pues tronó y para poderla componer tuvieron que dejarla que se secára. No había mucha, lo que sí fue un desastre ecológico fue la muerte de los peces.
“Los hubieran cambiado todos o sacado para dárselos a la gente, todo lo maquillan que lo llevaron para la presa la Purísima. El pescado que hay aquí es una carpa israelita que es depredadora, porque echan ese pescado para que se coman los que sí sirven.
Entonces están maquillando las cosas, no les conviene echar esos a otra presa. Son puras mentiras de parte del gobierno. La presa se quedó sola y hay un tiradero de pescados”, sostuvo Nicolás Aguilera.
Indicó que, de acuerdo con lo que informó Simapag, la fuga la detectaron el 21 de junio y estuvieron tratando de repararla; incluso, se percataron de que llevaron especialistas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) e incluso dos buzos colaboraron, pero no pudieron cerrar la fuga.
Dijo saber que hay válvulas a lo largo de un tubo que mide 60 metros, pero que ya estaban tapadas por el azolve que se ha elevado, por lo menos, unos 20 metros durante los 70 años que tiene el embalse, periodo en el que sostuvo que no se le había dado mantenimiento, lo cual fue un factor determinante para que se registrara la fuga.
Aunque acudieron especialistas de Conagua y buzos tras detectarse la fuga el 21 de junio, la infraestructura colapsó por su antigüedad. “No le dieron mantenimiento. Data del año 54 la presa y se hizo para 50 años, ya rebasó el tiempo. Requiere mantenimiento, además tiene mucho azolve”, concluyó Nicolás.
Presa La Soledad actualmente. Fotos: María Espino.
Presa La Soledad actualmente. Fotos: María Espino.
Presa La Soledad actualmente. Fotos: María Espino.
Presa La Soledad actualmente. Fotos: María Espino.
No hubo impacto negativo por pérdida de 38 mil metros cúbicos de agua: Andrés Balderas
El desfogue de la Presa La Soledad, a causa de la fuga que duró 62 días, causó la pérdida de 38 mil metros cúbicos de agua y la muerte de más de 2 mil 500 peces, pero no ocasionó impacto negativo para los capitalinos.
Así lo sostuvo Juan Andrés Balderas Torres, director del Simapag, al señalar que la pérdida significa el abasto de agua por tres días para la zona de la Cañada. Además, aseguró que el suministro del vital líquido se mantuvo de manera correcta y completa; no obstante, AM documentó quejas de la población en 11 diferentes barrios y colonias, en donde algunos vecinos indicaron no tener servicio hasta por dos semanas.
Balderas reconoció que hubo zonas en donde falló el suministro de agua, pero sostuvo que se debió a fallas eléctricas en dos de los pozos que abastecen a la ciudad: El Coyote y El Chapín.
El 21 de junio detectaron la fuga y fue contenida al 100% el 22 de agosto. En total, el agua se fugó a lo largo de 62 días, es decir, dos meses. No obstante, el director señaló que no fue mucho, que el volumen perdido equivale al suministro de tres días en la Cañada.
Balderas explicó que tras localizar la fuga intentaron repararla de inmediato, pero no pudieron, por lo que acabaron pidiendo asesoría de Conagua. Precisó que la reparación tardó porque el proveedor que elaboró la pieza que se requería tardó siete días en entregarla. Indicó que el costo fue de 100 mil pesos.
Además, mencionó que en total fueron 15 días de trabajo efectivo en la reparación, en la que intervinieron 12 personas: ocho del Simapag, dos de Conagua y dos del contratista recomendado por Conagua.
El funcionario anticipó que habrá una segunda reparación que consistirá en “rehabilitar toda la toma: 700 metros dentro del túnel, más 60 metros verticales dentro de la galería… limpieza de la tubería, recubrimiento de epóxico acorde a las condiciones donde está colocado y reemplazo de 3 válvulas superiores. Se proyecta que se efectúe hacia el último trimestre del año”.
Dijo que actualmente está cerrada y no hay extracción de agua – pues no hay-; no obstante, sostuvo que “el abasto de suministro a la población, a todos los usuarios, está totalmente garantizado, está normalizado. Tenemos afortunadamente obras de captación complementaria, las mismas presas que tenemos, otras dos (Mata y Purísima) y las aguas subterráneas que nos hacen fuerte en este tipo de situaciones, por lo tanto garantizado el abasto de agua aunque no haya en La Soledad”.
Plantea siembra de 5 mil peces, cuando La Soledad tenga agua suficiente
Balderas dijo que, como medida de mitigación, luego de consultar con Semarnat, se trasladaron a la Presa La Purísima más de 2 mil 500 ejemplares, “pero también, lo reconozco, no se alcanzaron a trasladar todos”, comentó, y añadió que los peces muertos fueron tratados con cal y después enterrados en zanjas que habilitaron especialmente para ello. Pero los habitantes de Santana entrevistados aseguran que hay muchos muertos en la superficie.
El funcionario también señaló que, como medida de compensación a solicitud de la autoridad federal, una vez que la presa tenga un nivel suficiente de agua sembrarán unos 5 mil peces y evaluarán si serán de las mismas especies que ahí habitaban o alguna otra que sea idónea.
Cuestionado sobre la última vez que se le dio mantenimiento a las tuberías en este embalse, Balderas dijo no saber. Reconoció que la línea de agua tiene una antigüedad de 70 años, lo cual representa un nivel de riesgo, y aclaró que la fuga no se atendió antes porque no se había presentado su presencia física y aseguró que se intervino en el momento en que esta apareció.
Respecto a por qué tardaron 62 días en lograr la reparación, Balderas dijo que “se requería una atención especializada y la asesoría de la Conagua para optimizar, depurar y confeccionar una solución que garantizara total seguridad en su funcionamiento”.
Durante el tiempo en que se definía esta solución definitiva, no se estuvo desperdiciando todo el volumen de agua de la fuga, ya que se había realizado previamente una reparación provisional.
Diputados, regidores y ambientalistas exigen explicación e incluso destitución de Balderas
Por la pérdida de miles de litros de agua que estaban contenidos en la Presa La Soledad, ediles del Ayuntamiento de Guanajuato capital, al igual que lo hicieron en tribuna los diputados locales del PAN y del PRI, piden que el director de SIMAPAG, Andrés Balderas, y el presidente del Consejo, Ludovico Mata Vega, rindan un informe detallado y expliquen lo que sucedió y qué medidas implementarán para evitar que se repita.
“Que se nos informe qué pasó realmente y si de eso se desprenden omisiones y se finquen las responsabilidades (…) su conservación requiere inspección permanente, mantenimiento preventivo y evaluación de sus condiciones, no únicamente intervenciones cuando se presenta una falla”, señaló la diputada priista Ruth Tiscareño Agoitia.
Por su parte, el diputado panista Juan Carlos Romero Hicks expresó, “nos han dado varias explicaciones técnicas. Nosotros vamos a acompañar esta solicitud de un informe puntual, amplio y detallado que nos explique lo que está sucediendo. En esto, la autoridad nos tiene que dar explicaciones (…) no podemos permitir que Guanajuato se quede sediento por falta de previsión (…) necesitamos combatir la erosión de la sierra”.
María Fernanda Arellano, regidora del Ayuntamiento, “quiero darle el beneficio de la duda al ingeniero (Balderas) es experto en el tema. Es poca la información que tengo. Es una fuga que entiendo ya tenía bastantes años pero no se atendió por que no ha sido la prioridad (…) la fuga inició chiquita pero con el tiempo fue creciendo y se tiraban 5 litros por segundo”.
Julio César García Sanchéz, regidor. Foto: María Espino.
El Simapag cuenta con la infraestructura, la tecnología y el presupuesto para estar monitoreando de manera semanal los niveles de las presas. Considero sumamente grave lo que pasó, que no hayan tenido el monitoreo oportuno para evitar la tragedia, no solamente de la fuga del agua sino la pérdida de fauna. Sería importante que el presidente del consejo y el director general rindan un informe de por qué se presentó esa falla y por qué tardaron tanto tiempo en resolver “, manifestó Julio César García Sanchéz, regidor.
AM buscó postura de la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial del estado (PAOT) para conocer si hicieron una revisión del caso, por lo que informaron que recibieron una denuncia por este tema, pero al ser competencia federal lo turnaron a CONAGUA, instancia que se encargará de hacer la respectiva averiguación, determinar los daños y, de ser el caso, fincar responsabilidad.
Por su parte, el movimiento Colibríes Guanajuato, mediante un posicionamiento, reprobó la falta de mantenimiento.
Señalaron que el agua no se tira, por el contrario, se defiende y, por ello, exigieron rendición de cuentas al SIMAPAG; además, ante lo que calificaron como negligencia, pidieron la destitución del director Andrés Balderas.
Posicionamiento de Movimiento Colibríes
Posicionamiento de Movimiento Colibríes
AAK
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